lunes, 31 de agosto de 2009

Otro barranco aterrazado

Hace unos días me encontré con otro barranco aterrazado en la provincia de Teruel. En este caso el cauce tiene menor anchura y pendiente, pero no por ello menos interés. Se sitúa en el municipio de Cella.


sábado, 15 de agosto de 2009

Seminario Internacional Cosecha de Agua

Esta es la información que nos envía Adolfo Salinas desde la Universidad Nacional de Costa Rica. Para más información: www.cemede.una.ac.cr/cemede

Invasores de los ríos

Quizás uno de los impactos más importantes que los ríos reciben es la introducción o llegada de especies exóticas de plantas y animales. Aunque el problema no es nuevo, cada año siguen apareciendo en nuestros ecosistemas fluviales especies impropias, muchas de ellas peligrosas por su capacidad invasora y/o por poner en peligro el equilibrio biológico de estos ecosistemas. Vamos a hacer un repaso a algunas de las especies más impactantes.
En primer lugar hay que citar al cangrejo rojo americano, cuyo origen natural es el noroeste de México y centro y sur de Estados Unidos. Llegó a España hace unos 36 años, cuando el archiduque Andrés Salvador Habsburgo trajo 100 kilos de EEUU y los soltó en los arrozales de su finca de Badajoz. De ahí escapó y se extendió por buena parte del territorio nacional, ayudado por otras sueltas intencionadas para la pesca y posterior degustación gastronómica. (aunque su valor en este sentido es inferior al del cangrejo autóctono). Puede producir daños en el suelo y en los cultivos adyacentes a los ríos y arroyos, además de la prelación de anfibios y sus efectos negativos en las escasas poblaciones del cangrejo autóctono.

www.sierradebaza.org

La almeja asiática, cuyo origen está en los lagos y cursos fluviales asiáticos, compite por los recursos y el espacio con especies autóctonas, altera la cadena trófica y obstruye tuberías y otras instalaciones. Su entrada pudo ser accidental a través de embarcaciones transoceánicas.
Otro bivalvo, el mejillón cebra, está siendo desde 2001 un problema importante en muchos ríos peninsulares, especialmente de la cuenca del Ebro (se ha llegado a detectar en este río en Miranda en la provincia de Burgos). Procede de los mares Negro y Caspio. Además de las implicaciones ecológicas, sus colonias taponan conducciones.
El galápago de Florida compite con los galápagos nativos, cuyas poblaciones ya de por sí tienen problemas de conservación. Esta tortuga tiene su área de distribución natural en el sureste de EEUU y noroeste de México. Entró en el medio natural español por la liberación incontrolada de personas que lo compraron como animal de compañía.
El visón americano, con origen norteamericano, entró en nuestro país a través de granjas del sector peletero, de las que escaparon o fueron soltados intencionadamente un buen número de ejemplares. Su principal problema es que se ha constituido en un fuerte competidor de la especie autóctona, el visón europeo.

www.bloganimalia.com

En cuanto a las especies vegetales, quizás la que más y mejor se extiende por las riberas de los ríos es el ailanto. De origen chino, entró en España en el siglo XIX para ser utilizada en jardinería y márgenes de carreteras. Resiste bien la sequía y todo tipo de suelos, pero en las cercanías de los ríos, con abundante humedad y nutrientes coloniza terrenos de forma rápida.

lunes, 20 de julio de 2009

La hidrología y la restauración forestal en el 5º Congreso Forestal Español

Hay dos mesas temáticas en el 5º Congreso Forestal Español, que se celebrará en Ávila del 21 al 25 de septiembre, que tienen relación con el tema de este blog. La MT 3 trata de la "Conservación y mejora de recursos genéticos y restauración forestal", y la coordina Rafael Zas Arregui (CSIC, Pontevedra). Y la MT 5 titulada "Montes y agua, el papel de la hidrología forestal" cuyo coordinador es Juan Carlos Giménez Fernández (profesor de hidrología de la Universidad de Extremadura). Nadie es profeta en su tierra.

lunes, 13 de julio de 2009

Restauración hidrológico-forestal en Tórtoles

En el pequeño pueblo de Tórtoles (Ávila) se realizó hace unas décadas (aún desconozco la fecha exacta) una restauración hidrológico-forestal en las laderas situadas sobre el pueblo. Consistió en la repoblación forestal y la construcción de más de una docena de diques de gaviones.

Situación de dos de los varios barrancos formados en las laderas de Tórtoles. Algunos de ellos, fuera de la foto, se sitúan justo por encima del pueblo.

Diques de gaviones junto a una casa.

Diques de gaviones.

Otro dique de gaviones.

domingo, 12 de julio de 2009

Bomba eólica

En la foto se observa una bomba eólica en una finca ganadera de Colonia (Uruguay). El mecanismo consigue elevar el agua de un pozo mediante un mecanismo de accionamiento eólico. Puede encontrarse información sobre este sistema en el Boletín FAO de Irrigación y Drenaje nº 50 (1994). En España aún pueden verse muchas, pero me da la impresión que cada vez menos. Conozco una bastante bonita en Los Negrales (sierra de Madrid).

lunes, 6 de julio de 2009

La Gomera: montes y agua

Este es el título de un curso de verano, que aborda el estudio de los recursos hídricos y ambientales de la Gomera desde varias perspectivas, la técnica, económica y la social. Para ello se aborda el estudio de los aspectos ambientales y sociales que han caracterizado a la Gomera en los últimos años, como son el estudio de sus recursos hídricos, su aprovechamiento mediante presas y galerías, las medidas de protección de su territorio y sus montes, su singular agricultura. El agua como elemento imprescindible del medio natural participa de los valores sociales que los habitantes de ese medio le atribuyen. Las características de las actividades agrícolas y forestales de la isla han condicionado la percepción de los valores sociales del agua por sus habitantes Todo ello ha generado en los habitantes de La Gomera un impacto social y medioambiental que se expone y se estudia en el presente curso de verano.
El director del curso es Juan Carlos Santamarta, de la Universidad de La Laguna.

miércoles, 1 de julio de 2009

Recolección de agua...¡por una planta!

La planta, conocida localmente como ruibarbo del desierto, Rheum palaestinum, es común en los desiertos de Israel y Jordania, y tiene la peculiaridad de que con sus hojas canaliza el agua de lluvia hacia las raíces. De acuerdo con los investigadores Simja Lev-Yadon, Gidi Neemán y Gadi Katzir, de la Universidad de Haifa (norte de Israel), este tipo de ruibarbo puede absorber hasta 16 veces más cantidad de agua que las plantas que crecen en su medio. «Se trata del primer caso a escala mundial de una planta que se autoirriga. No conocemos otra que funcione de esta manera», ha explicado el botánico Gidi Neeman. Los tres científicos se percataron hace años del gran tamaño de las hojas, inusual en zonas desérticas, y decidieron estudiar su morfología y cómo afectaba al óptimo desarrollo y florecimiento de la planta. El ruibarbo crece en Israel en las montañas del desierto del Negev (sur del país), donde las precipitaciones son particularmente bajas, 75 milímetros anuales. A diferencia de otras especies de la misma zona, que tienen pequeñas hojas para minimizar la pérdida de humedad, las rosetas de una a cuatro hojas del ruibarbo pueden alcanzar un diámetro de un metro, dispuestas a modo de paraguas para mejorar la recolección de las escasas lluvias.En el mecanismo de auto-irrigación juega un papel primordial una cutícula de cera en sus hojas que repele el agua de lluvia, haciéndola fluir directamente hasta la raíz principal y concediéndole reservas extras a la planta para su florecimiento.

Flora of Israel on line

La investigación reveló, además, una excepcional estructura de surcos en las hojas que recuerda, al verla de cerca, la topografía de una cordillera de montañas. Los científicos han explicado que estas profundas y anchas ranuras en las hojas funcionan como un sistema de canalización de aguas similar al de una depresión montañosa y a través de la cual la planta redirige el agua. Otras plantas se sacian, simplemente, con el agua de lluvia que cala en el suelo a su alrededor. «Estas características permiten a la planta florecer en condiciones de extrema aridez, y con unas características similares a las plantas del clima mediterráneo, porque absorbe cantidades de agua similares», ha destacado el investigador.Los experimentos y análisis para descubrir el proceso de crecimiento demuestran que el ruibarbo del desierto puede llegar a captar 43,8 litros de agua, en lugar de los 4,2 de otras plantas. Al probar el mecanismo de irrigación, los investigadores verificaron que el agua corría por los profundos surcos de sus hojas hasta centrarla en torno a la raíz y entraba hasta una profundidad de más de 10 centímetros.«En la misma zona, sin volcarla sobre la planta, el agua no llega a más de un centímetro», ha subrayado Neemán. Según el científico, «los resultados demuestran que un proceso de adaptación natural ha resultado en la evolución de la planta para desarrollar grandes hojas, mejorando su habilidad para sobrevivir en el árido clima del desierto». En verano, el ruibarbo, como otros vecinos suyos, entra en estivación, de la que despierta cuando bajan las temperaturas.

Fuente: EFE, MADRID+D

martes, 30 de junio de 2009

Repoblaciones pioneras en Pontevedra

"La reforestación de Pontevedra. El gran proyecto de Daniel de la Sota hecho realidad 1927-1958", es el título del nuevo libro de la Rafael López Torre, editado por la Diputación. Se trata, según el propio autor, de una amplia crónica, documental y gráfica de la reforestación de Pontevedra, desde su nacimiento a mediados de los años veinte, hasta su consolidación a mediados de los años cincuenta.La historia sitúa a esta provincia como «punta de lanza de la reforestación en España» y, concretamente, en Cotorredondo se plantó el primer árbol de un proyecto minuciosamente planificado y de una gran repercusión.
La Diputación, como institución, y Daniel de la Sota, como personaje, son los principales impulsores de ese plan de repoblación y el hilo conductor de la narración de esos treinta años históricos. El organismo provincial se presenta así como una institución pionera, atrevida y comprometida, «capaz de jugarse su prestigio y de apostar por un proyecto de futuro, convencida del éxito final». Y de De la Sota, se dibuja como el hombre que se adelantó a su tiempo y propició una repoblación modélica con la colaboración de Rafael Areses.
Precisamente, el libro de López Torre empieza el 3 de enero de 1927, cuando se planta el primer árbol del proyecto elaborado por el ingeniero más prestigioso de la época, Rafael Areses, por encargo de Daniel de la Sota tras su designación como presidente de la Diputación. Y acaba el 11 de febrero de 1958 cuando fallece el propio De la Sota, que pudo ver antes de morir como su proyecto más querido acabó por convertirse en realidad.
Ese mismo año, el consejo de administración de la Empresa Nacional de Celulosas anunciaba la subasta de las obras de la fábrica en Lourizán, que entraría en funcionamiento cinco años más tarde.

El blog de Forestman

La publicación identifica el desarrollo de la reforestación de Pontevedra con las etapas de distintos presidentes de la Diputación en esas tres décadas. Durante la presidencia de Daniel de la Sota se inicia el proyecto y en tres años se plantan más de 50.000 hectáreas en los montes de los alrededores de Pontevedra, al tiempo que se realizan investigaciones sobre el pino como especie dominante. En los años treinta, a causa de lo efímeros que fueron los sucesivos gobiernos de la República, la repoblación no avanza, pero se asume por todos los partidos como ineludible. Y se retoma en la etapa franquista.
Rafael Picó fue el presidente provincial de referencia en los años 40, cuando se crea un consorcio con el Estado y más ayuntamientos que se incorporan y ceden sus montes. En 1946, Pontevedra ya encabeza el ránking de la reforestación en España con 4.777 hectáreas.
El libro desvela toda la trama que hubo detrás del establecimiento en Lourizán del Centro Regional de Enseñanzas, Investigación y Experiencias Forestales, un proyecto que empezó como nuevo hogar provincial y acabó modificándose y transformándose en un centro experimental de primer orden.
También recoge el despegue del Centro Forestal de Lourizán en los años 50, con Fernando Molina de director, que se convierte en el alma mater de este desarrollo. Entonces, comienza a ejecutarse su Arboreto y entra en funcionamiento la Escuela de Capataces.
La última parte del libro se corresponde con el mandato presidencial en la Diputación de Luis Rocafort en los años 50, que es el momento de la gran eclosión forestal que desemboca en la industrialización, según explicó Rafa López en su resumen de presentación del libro.
Entre 1951 y 1954 se repueblan tantas hectáreas como en los 25 años anteriores y Pontevedra vuelve a situarse entre las provincias españolas más activas. La Misión Biológica encabeza en 1955 un plan de mejora y regeneración del Castaño que consagra a Ernesto Viéitez como gran investigador reconocido por loa FAO. Y en 1956 la Diputación crea su primer plan integral de lucha contra los incendios para afrontar las grandes quemas de años anteriores.

Fuentes: La Voz de Galicia y Portal Forestal

lunes, 29 de junio de 2009

Erosión

Regueros y cárcavas en Santovenia de Pisuerga (Valladolid)

Los cortados de Cabezón de Pisuerga (Valladolid)

Los cortados de Cabezón de Pisuerga (Valladolid)

viernes, 26 de junio de 2009

Watertube: protector y suministro de agua

Watertube es un tubo protector de plantas que a la vez suministra agua para su supervivencia y desarrollo. Esta es la descripción del producto que hace su página web (http://www.watertube.info/):
"El WATER TUBE consiste en un tubo de polietileno inflado con aire y soldado en algunas zonas para formar 8 compartimentos comunicantes, creando así una robusta estructura tubular hermética capaz de contener más de 20 litros de agua. Instalado alrededor de un pequeño árbol o planta, se sujeta mediante 3 estacas de madera. El agua almacenada en su doble pared se distribuye al árbol o a la planta a través de un goteador especialmente diseñado. El WATER TUBE® sólo se rellena una vez al mes.
Este protector de árbol único en su género hace mucho más que proteger y regar la planta. Es la manera de hacerlo lo que estimula el crecimiento y, lo que es más importante aún, la supervivencia.
Durante el periodo más crítico para un árbol joven recién plantado, el WATER TUBE una vez lleno, distribuye el agua constantemente, a un ritmo regular y controlado, durante 16 días. La cantidad de agua que fluye es de 3,5 litros el primer día, disminuyendo a 500 ml. el 16º día. A partir del 17º día, el WATER TUBE está vacío y permanecerá así hasta final de mes. Al reducirse de día en día la fuente de agua, las raíces se extienden en busca de la humedad del suelo. La red radicular se desarrolla rápidamente y el árbol joven alcanza así su grado de madurez con mayor rapidez convirtiéndose en un árbol robusto".

www.watertube.info

En el siguiente enlace podéis ver un video sobre este sistema: http://www.watertube.com.au/movies.html

Lógicamente, watertube es un producto comercial y no es nuestra función hacer publicidad. Sin embargo, la empresa que lo comercializa, con el fin de que lo probemos, nos ha suministrado unas muestras que ya estamos instalando y cuando sea posible os comentaremos los resultados. A priori nos parece una idea interesante que, no obstante, no creemos que sea adecuada para la restauración forestal a gran escala debido fundamentalmente a su coste (en este campo los sistemas de recolección de agua le ganan la partida sin ninguna duda). Pero en el campo de la jardinería o la arboricultura puede tener utilidad.

www.watertube.info

miércoles, 17 de junio de 2009

Los trasvases de los Incas

Los trasvases imposibles que copiaron los Incas
Hasta el más acérrimo pacifista se habrá preguntado alguna vez si, en una situación extrema, estaría dispuesto a empuñar un arma en defensa propia o para proteger a su familia.
La Razón Digital
01/06/2009
Pero ¿quién echaría mano de un fusil para preservar la necrópolis de un gobernante antecesor de los incas atrapado por las garras del desierto peruano desde hace 1.700 años? Walter Alva (Cajamarca, 1951) tuvo que hacerlo noche tras noche en Huaca Rajada (en la región peruana de Lambeyeque) para mantener a raya a los cuáqueros, los osados saqueadores de tumbas. El esfuerzo mereció la pena: los incipientes restos escondían el último refugio del Señor de Sipán, el primer mausoleo hallado intacto de un soberano preincaico, un descubrimiento rescatado ahora en un documental del cineasta español José Manuel Novoa.
90 MILLONES DE LADRILLOS
El hallazgo marcó un hito en la arqueología del siglo XX, como en su día los descubrimientos de la tumba de Tutankamón o de los Guerreros de Xian. No en balde, la pirámide funeraria construida, con casi 90 millones de ladrillos de adobe, era la punta del iceberg de la cultura mochica, que se enseñoreó de una franja del norte de Perú desde comienzos de nuestra era hasta el siglo VII, cuando se esfumó como por ensalmo. Los moches eran capaces de soldar metales y ya doraban el cobre 1.700 años antes que en la vieja Europa. Consumados alfareros -su destreza con la cerámica les ha valido el nombre de «los griegos de América»-, demostraron también una singular pericia con las obras hidráulicas: kilómetros y kilómetros de canales (algunos todavía se utilizan) les permitieron desviar el agua de los ríos andinos para regar grandes extensiones de desierto, el doble de las que actualmente se cultivan. «Gracias a los canales -asegura Alva- pudieron sembrar en el desierto en una de las zonas más áridas del planeta». Los incas, que recogieron el testigo 600 años después de que la cultura moche se desvaneciese, tomaron buena nota: sus obras hidráulicas seguirían el patrón de sus antecesores mochicas.
Ahora, los trabajos arqueológicos que siguieron al hallazgo, en 1987, de la tumba del Señor de Sipán, han permitido poner en marcha proyectos que beneficien a los campesinos. «Ha sido difícil, pero con ayuda italiana hemos logrado impulsar obras para hacer llegar el agua a algunos poblados», cuenta el arqueólogo. Ironías del destino. El descubrimiento del soberano de un pueblo capaz de regar el desierto en los albores de nuestra era propicia, casi 18 siglos después, que sus descendientes tengan acceso al agua potable. Algunos de los saqueadores de tumbas contra los que se defendía Alva hace 20 años forman ahora parte de su equipo arqueológico y su trabajo ha contribuido a recuperar 600 piezas de oro, plata y piedras preciosas de la necrópolis. Algunas se exhiben en el Museo de Tumbas Reales de Sipán. No es extraño que Alva esté tan orgulloso de su descubrimiento como del cambio de mentalidad de sus compatriotas.
RADIOGRAFÍA DEL SOBERANO
MOCHICA
¿Cómo era el soberano al que sus súbditos ni siquiera podían mirar a los ojos? Se cree que el Señor de Sipán falleció entre los 45 y 50 años, edad avanzada para la época, cuando la esperanza de vida apenas superaba la treintena. No hay rasgos de una muerte violenta, por lo que quizá sucumbió a una de las frecuentes epidemias que diezmaban a la población. Fue enterrado con la cabeza orientada al sur, orlada con una gran diadema de oro. Medía 1,67 centímetros, una altura considerable en comparación con la de sus congéneres, no era muy corpulento y su discreta masa muscular desvela que no estaba habituado al trabajo físico. Llevó, pues, una vida muelle propia de su ilustre condición. La dentadura, bien conservada, denota que solía ingerir alimentos bien cocinados.
Autor: R. Coarasa / J. Brandoli
(Este artículo lo hemos tomado del blog "Un Universo invisible bajo nuestros pies" http://weblogs.madrimasd.org/universo )

Fotos de sistemas hidráulicos tradicionales en Hispanoamérica

Del blog "Un Universo invisible bajo nuestros pies" de Juanjo Ibáñez (http://weblogs.madrimasd.org/universo), que recomendamos vivamente, hemos sacado algunas fotos de sistemas hidráulicos y de cultivo tradicionales.

Terrazas de Ciudad Perdida, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia

Terrazas cerca de Caccllaray, Cuzco (Perú)

Terrazas preaztecas, con suelos artificiales llevados a hombros de los indígenas

Terrazas en Perú

Terrazas incas en Macchu Pichu

Antiguas terrazas en México

Antiguo canal de riego en Ecuador, aún operativo hoy

jueves, 11 de junio de 2009

Restauración forestal en el Néguev

Ver video

Curso sobre Modelación de Caudales Ecológicos

Nos informa Juan Manuel Díez (ETS Ingenierías Agrarias de Palencia) de la 2ª edición del Curso Internacional Modelación deCaudales Ecológicos.
Se celebrará en las instalaciones del Centro del Agua delTrópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC), Panamá D.C., del 20 al 24 de julio de 2009.
El folleto puede consultarse en: http://www.cathalac.org/ (Educación)

lunes, 8 de junio de 2009

El riesgo de desertificación en Canarias

Según publica el Portal forestal (http://www.portalforestal.com/) más del 90% del suelo de Canarias está en peligro de desertificación:
"La Fundación Canaria para la Reforestación (Foresta) alerta de que Canarias es una de las comunidades con mayor riesgo de desertización, con más del 90,5% del suelo del Archipiélago considerado en grave riego de desertización. Foresta informa que el Archipiélago posee una especie endémica por cada dos kilómetros cuadrados de superficie. En total hay más de 17.000 especies terrestres y marinas que sitúan a las islas entre las 15 regiones bioclimáticas más ricas en Biodiversidad del Planeta. Por esta razón Canarias es reconocida internacionalmente como Punto Caliente de la Biodiversidad Mundial.Además, según Foresta 3.600 de estas especies son endemismos. Por ello, Canarias posee más de la mitad de los endemismos vegetales del país. Durante la última década, en las islas, se ha descubierto una especie o subespecie nueva, cada seis días. A pesar de esta gran biodiversidad, Canarias también posee el récord de poseer un gran número de especies amenazadas.Esta Fundación advierte de que las islas son "un frágil territorio muy limitado que en estos últimos 500 años han sufrido muchas agresiones". El aumento de la población, la ocupación del suelo, la roturación de tierras en zonas de medianías, la deforestación y destrucción de hábitats, el consumo descontrolado de los recursos naturales, son algunos de los factores que han propiciado la amenaza sobre el rico patrimonio natural de Canarias, se apostilla desde Foresta.Para luchar contra estas presiones, Foresta lleva 10 años trabajando para recuperar los suelos privados a los que la administración no puede llegar (90% en Gran Canaria y 70% en Tenerife). En este periodo se han plantado más de 268 hectáreas de monte lo que representa unos 186.000 árboles.Actualmente, desde Foresta se echa de menos el compromiso de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias para apoyar este proyecto privado que vela por el interés general de las islas.BosquesForesta señala en un comunicado que el gran incendio forestal de verano de 2007 fue un duro revés para el medio natural canario. En Gran Canaria se vieron afectadas más de 18.000 hectáreas, más del 50% de la superficie forestal de la isla. En esta tesitura, esta fundación lamenta que se haya reducido el presupuesto invertido en los bosques. Las actuales ayudas destinadas a la Gestión Sostenible de Montes se han visto reducidas desde los 750.000 euros del 2005 a los 150.000 euros de 2009 para la recuperación de bosques en toda Canarias.Los bosques de Gran Canaria ocupaban el 60% de la isla hace 500 años y a mediados del siglo pasado no llegaba al 3% de la superficie. Actualmente, gracias a las acciones de instituciones como el Cabildo de Gran Canaria y Foresta se trabaja por recuperar la superficie forestal de Gran Canaria. Hoy día existen 14.000 hectáreas de bosques consolidados en esta isla, lo que supone el 9% de la superficie".
Más información en: http://www.fundacionforesta.org/

jueves, 4 de junio de 2009

Imágenes del agua en el Museo Oriental de Valladolid

Uno de los lugares más sorprendentes y desconocidos de Valladolid es el Museo Oriental de los Padres Agustinos Filipinos. En su loable labor misionera en Asia, recogieron una preciosa colección de objetos etnográficos y artísticos de gran interés para los orientalistas y para los legos en la materia. A continuación se muestran algunas imágenes relacionadas con el agua.

Porteador de agua (Yokohama, 1890). El oficio de porteador era muy común en el antiguo Japón.

Noria de arcaduces (siglo I d.C.)

La agricultura es la actividad básica de los pueblos de las montañas al norte de Luzón (Filipinas). Los Ifugao, Bontoc, Kalinga del Sur, Ibbaloi, Tinguian y Kankanai cultivan el arroz de regadío en terrazas, mientras que los Gaddang, Isneg o Apayao y Kalinga del Norte cultivan arroz de secano en campos obtenidos cortando y quemando los árboles. La tenaz labor de los Ifugao, Bontoc y Kankanay ha transformado las ladera en campos de terrazas. Desde hace unos 2.000 años los Ifugao han superado la escasez de terreno llano con un trabajo paciente y dificil realizando una obra maestra de la técnica agrícola. Se ha calculado que el conjunto de muros construidos sumando unos a otros supera los 19.000 Km de longitud. Los Bontoc, cuyas terrazas llegan a los 1.700 m de altitud, han construido muros de hasta 15 m de altura para arrozales de 3 m de anchura. Existe un eficaz sistema de canalización de agua de las lluvias. Mediante canales, muchos de ellos de caña de bambú, el agua se transporta desde las cumbres hasta los arrozales. La distribución de las aguas está controlada y regulada por un antiguo código legal que pasa de padres a hijos.

Erosión en terrenos de cultivo

La pendiente, las precipitaciones y quizás un riego excesivo, un suelo poco resistente y el laboreo en líneas de máxima pendiente provocan la erosión en este terreno de cultivo en la dehesa La Serna (Avila)

martes, 2 de junio de 2009

Barrancos aterrazados en Tenerife

Al leer el post anterior sobre barrancos aterrazados, Juan Santamarta (Universidad de La Laguna) nos envía la siguiente foto de Arico (sur de Tenerife). Se comprueba la extremada similitud entre sistemas tradicionales de Canarias, Teruel y otros lugares.

martes, 26 de mayo de 2009

Regueros de erosión en un cortafuegos

Erosión en regueros en un cortafuegos de la provincia de Teruel

Cárcavas

Cárcavas en una ladera de Cabezón de Pisuerga (Valladolid)

Patio-pozo

Los patios-pozo son muy frecuentes en casas de muchas zonas del mundo, especialmente en países árabes. Actúan como área de captación de agua y proveen al edificio de un espacio abierto y soleado.
El agua de lluvia se recoge en el patio pavimentado y se dirige hacia el centro, donde se sitúa un pozo que a la vez actúa como aljibe.
Es típico también de palacios medievales y renacentistas, como el Palacio de Santa Cruz (Valladolid) o la Casa de los Deanes (Ávila).

Patio-pozo de la Casa de los Deanes (Ávila).

Barrancos aterrazados

Los "wadis aterrazados" son una técnica tradicional de recolección de agua típica de zonas áridas, que consiste en construir pequeños muros (diques, bancales) perpendiculares a un cauce para retener e infiltrar la escorrentía. Hemos localizado esta técnica en Canarias y Teruel, entre otros sitios, aunque el nombre más adecuado en nuestro país sería el de barrancos o ramblas aterrazadas.

Cantavieja (Teruel)

Ejulve (Teruel)

sábado, 23 de mayo de 2009

El acueducto tradicional de Valsaín

En el monte de Valsaín (Segovia) se conserva un curioso acueducto en el que el agua se canaliza mediante unos troncos de pino tallados.

viernes, 22 de mayo de 2009

Por una ordenación del territorio más racional

Este blog tiene carácter de divulgación científica y, además, pretende facilitar a técnicos y científicos herramientas, materiales y bibliografía dentro de su ámbito temático. Por eso, intentamos huir de posiciones populistas o reivindicativas sobre atentados ambientales. Pero creo también que tenemos una responsabilidad sobre lo que ocurre en nuestro entorno más o menos cercano, y así nos hemos mostrado contrarios a las urbanizaciones en terrenos forestales de Villanueva de Gómez y Las Navas del Marqués (Ávila) o el proyecto "granescala" de Los Monegros, en Aragón.
Hoy ha salido la noticia de que Geria, un pueblo cercano a Valladolid con el que me unen importantes lazos familiares, quiere urbanizar 32 hectáreas para construir más de 800 viviendas, en unos terrenos municipales, separados del nucleo urbano, en un prado. Recuerdo que en la elaboración del plan urbanístico se discutió mucho sobre si este terreno debería ser urbanizable o rústico de especial protección.


Hace unos años ya publiqué en la revista del pueblo (Micaela), y de ello se hizo eco la web local, un pequeño artículo divulgativo destacando los valores del terreno que ahora se pretende urbanizar, llamado El Prado. Decía allí que la palabra "prado" aparece en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua con dos significados:
1º.- Tierra muy húmeda o de regadío, en la cual se deja crecer o se siembra la hierba para pasto de los ganados.
2º.- Sitio ameno que sirve de paseo en algunas poblaciones.
En Geria podemos encontrar el "Prado Grande" y "Prado de Fuentemuera" al norte del municipio, y "El Prado", situado junto a la carretera de las Ventas. Los tres están asociados a zonas de cierta humedad; los dos primeros alimentados por sendas fuentes.
Volvamos a las definiciones. ¿Tierra húmeda?. El Prado, es una zona húmeda (humedal) provocada por la cercanía de las aguas subterráneas a la superficie del suelo. Esta gran cantidad de agua, que antiguamente afloraba con frecuencia encharcando el Prado en sus partes más bajas (descarga del acuífero), provoca la proliferación de una vegetación -mayoritariamente herbácea- adaptada a estas condiciones de humedad. Este es un caso similar a los humedales existentes al sur del Duero (en los alrededores de Medina del Campo y Olmedo, por ejemplo); con menor extensión, es cierto, pero con parecidos valores ecológios y usos tradicionales que no hay que olvidar. Respecto a si es o no el Prado un sitio "ameno que sirve de paseo", hasta hace unos años los abundantes olmos que había -especialmente en Los Lavanderos- hacían de aquel un lugar agradable por su frescura y tranquilidad. En la actualidad en el prado está situada la piscina, el frontón, dos campos de fútbol, pista de tanga, columpios y un tobogán, lo que hace la gente acuda, sobretodo con el buen tiempo, a practicar deporte o simplemente a pasear puesto que hay un paseo que comienza en el pueblo y termina en el prado. Aunque la ubicación de un circuito de motocrós, aumenta la contaminación acústica desde hace años.
Cuando he hablado de este tema con el alcalde o con la alcaldesa anterior, siempre me dicen que son un pueblo pequeño (500 habitantes) y que para tener mejores servicios tienen que aumentar la población. Imagino que su modelo de municipio lo tienen en pueblos cercanos como Arroyo de la Encomienda (que ya no tiene suelo para urbanizar), Simancas o Zaratán. Pero el crecimiento económico de un municipio no puede ser a costa de devorar terrenos que en algunos casos tienen alto valor natural. No es sostenible que en un plazo corto de tiempo se multiplique por 4 la población y por 3 la superficie dedicada a viviendas. ¿No sería más lógico fomentar la restauración y reforma de viviendas en mal estado situadas dentro del casco urbano? ¿No se podría construir en solares vacíos dentro del pueblo o colindantes a él? Este tipo de actuaciones son mucho más sostenibles, porque suponen una revitalización del pueblo no crean otro pueblo aparte. Los recursos naturales, suelo y agua, se aprovecharían de manera más eficiente. Así que, propongo (1) que se amplíe progresivamente el casco urbano según aumenten las necesidades de la población del municipio, (2) fomentar la rehabilitación de viviendas ya existentes y a la construcción en solares dentro del pueblo, y (3) recuperar los espacios naturales propios del municipio (como el Prado), restaurando su vegetación y haciéndolos adecuados para el disfrute de todos las personas.
Si se nos llena la boca al hablar de desarrollo sostenible, hagámoslo realidad con una ordenación del territorio más racional.

Ortofoto de Geria y la parcela a urbanizar, al sur del casco urbano.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Aplicación a las zonas secas de la provincia de Ávila de una metodología para el diseño de restauraciones forestales

La desertificación puede definirse como un proceso complejo que reduce la productividad y el valor de los recursos naturales, en el contexto de condiciones climáticas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, como resultado de variaciones climáticas y actuaciones humanas adversas (Aubreville, 1949; UNCCD, 1994).
La provincia de Ávila no presenta condiciones de patente aridez, pero sí existen áreas semiáridas y subhúmedas secas, especialmente en la zona norte (comarcas de La Moraña y Tierra de Arévalo). Destacan por su carácter seco las estaciones de Madrigal de las Altas Torres, Arévalo, Fontiveros, San Pedro del Arroyo y Ávila. De los climodiagramas de estas estaciones se puede deducir que el periodo de sequía se extiende de 2 a 4 meses. Incluso en una estación tan lluviosa como la de Arenas de San Pedro, en el sur de la provincia, el periodo de sequía es amplio, lo cual implica condiciones de estrés hídrico para la vegetación en esos meses.



Terrenos degradados en proceso de desertificación. a: Blascosancho, b: Pajares de Adaja, c: Navalacruz, d: Casavieja, e: Gallegos de Sobrinos, f: Pozanco y Peñalba de Ávila, g: Nava de Arévalo, h: Peñalba de Ávila

Siguiendo con el concepto de desertificación, desde que Aubreville lo introdujera, ha sido controvertido y mal utilizado o, cuando menos, su significado no ha cristalizado de manera precisa ni siquiera a nivel técnico (Puigdefábregas, 1995). En español, desertificación es equivalente a desertización, que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es la “acción y efecto de desertizar”. Desertizar, por su parte, significa “convertir en desierto, por distintas causas, tierras, vegas, etc.”. No obstante, y aunque en este trabajo se emplearán indistintamente ambas palabras, algunos autores como García Camarero (1989), estiman que existe una diferencia entre desertificación y desertización, que consiste en que esta última está causada exclusivamente por agentes naturales.
Pero volviendo a los sustantivo, la desertificación es un conjunto de procesos o la manifestación de fenómenos implicados en el empobrecimiento y degradación de los ecosistemas terrestres por impacto humano. No es un problema meteorológico o ambiental aislado (como puede ser la sequía o la desaparición de una especie vegetal) en un territorio más o menos extenso, sino, como argumenta López Bermúdez (2001), es una patología surgida de la ruptura del equilibrio entre el sistema de producción de los geoecosistemas naturales y el sistema de explotación humana. En la provincia de Ávila, según el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) (MIMAM; 2008), la mayor parte de la superficie tiene un riesgo de desertificación bajo, aunque es sencillo localizar terrenos con riesgo mayor.
Las principales consecuencias ambientales de la desertificación son, entre otras, las siguientes (López Bermúdez, 2001):
- Alteración del sistema atmósfera-suelo-planta.
- Perturbación en la regulación del ciclo hidrológico.
- Cambios y deterioro de la ecodiversidad terrestre.
- Reducción de la biomasa y degradación de la cubierta vegetal. Deterioro del patrimonio forestal, resultando el bosque sustituido por formaciones secundarias de arbustos y matorral, cada vez más abiertas, que pueden dejar de existir. Modificación de la composición florística, favoreciendo a especies típicas de suelos degradados.
- Deterioro e incluso pérdida de la estabilidad estructural del suelo y formación de compactaciones y costras. Disminución de la porosidad, capacidad de infiltración y contenido de humedad del suelo, a la vez que se incrementan las escorrentías superficiales y su poder erosivo.
- Degradación biológica del suelo: pérdida de nutrientes en calidad y cantidad.
- Aceleración de la erosión eólica e hídrica. Decapitación de los horizontes superiores, con acumulaciones de sedimentos en las partes bajas y afloramiento en superficie del material parental.
- Pérdida de la base de sustentación de las raíces de las plantas.
- Proliferación de incisiones en el terreno (surcos, cárcavas, etc.), movimiento en masa en laderas, hundimientos y generalización de la morfología abarrancada (malpaíses, lo que en la bibliografía anglosajona se denomina bad-lands).
- Salinización de las áreas irrigadas con aguas de mala calidad.
- Acidificación del suelo.
- Cambios en el microclima del suelo (aumento de la temperatura y de la evaporación, entre otros).
- Degradación de los recursos hídricos e incremento de la variabilidad en el régimen de los cursos de agua. Reducción del agua disponible por el deterioro de los flujos hídricos y la sobreexplotación de acuíferos. Degradación y desaparición de humedales y manantiales.
La Institución Gran Duque de Alba, entidad para la investigación dependiente de la Diputación de Ávila, ha financiado un proyecto de investigación titulado “Aplicación a las zonas secas de la provincia de Ávila, de una metodología para el diseño de restauraciones forestales basada en la recolección de agua”, que pretende mejorar las técnicas de lucha contra la desertificación. En este trabajo, desarrollado por el Grupo de Hidrología y Conservación de Suelos, con sede en la Universidad Católica de Ávila, se aplica a esta provincia una metodología dirigida al diseño de la preparación del suelo para la restauración forestal en zonas áridas y semiáridas. En estas áreas, donde las precipitaciones son escasas, la instalación artificial de una vegetación leñosa resulta más difícil, puesto que la insuficiente cantidad de un recurso fundamental para el desarrollo de las plantas como es el agua, pone en serio peligro su supervivencia inicial.


Restauración de las cárcavas de Blascosancho mediante ahoyado con retroaraña, realizada por el Servicio territorial de Medio Ambiente.

Por esta razón, la intervención en el terreno debe concebirse como un sistema de recolección de agua. Así, la ladera a reforestar se divide en microcuencas o unidades sistematizadas, compuestas por un área de impluvio (o productora de escorrentía) y un área de recepción. Es en esta última donde, dentro de un microembalse, se instala la planta, que disfrutará de un microclima más húmedo, merced al aporte suplementario de agua de escorrentía generada en el área de impluvio. De esta forma puede restaurarse la vegetación de la ladera original degradada, gracias a un óptimo aprovechamiento de sus recursos hídricos.
En primer lugar debe dimensionarse la capacidad del microembalse o alcorque situado en el área de recepción y que va a acoger a la planta. Para que este microembalse cumpla eficazmente su función, debe tener un tamaño tal que recoja toda la escorrentía generada en el área de impluvio, es decir, debe asegurarse el endorreísmo dentro de la unidad sistematizada. Sin embargo, no es éste el único criterio a tener en cuenta a la hora de diseñar el alcorque. Es necesario atender también a aspectos edáficos, mecánicos, fisiológicos, paisajísticos y económicos, entre otros, para que el microembalse resulte completamente útil para los brinzales.
Por otra parte, hay que fijar la relación entre el área de impluvio y el área de recepción, y por tanto el tamaño de la unidad sistematizada. El área productora de escorrentía debe tener un tamaño suficiente para aportar un volumen de agua que asegure la supervivencia de las plantas recién instaladas. Tamaños inferiores incrementan el riesgo de marras por estrés hídrico a unos niveles indeseados. Por el contrario, tamaños excesivos resultan innecesarios y generan una masa forestal muy rala.
El tercer elemento de diseño de una repoblación forestal en zona árida es la densidad de plantación. Esta variable cobra especial relevancia en zonas con escasez de precipitaciones, puesto que la densidad –en estas áreas- debe ser proporcional a la cantidad de agua disponible para cada árbol. Por lo tanto, el orden de cálculo es el inverso al de las repoblaciones tradicionales: no es una densidad prefijada la que condiciona el espacio que corresponde a cada planta, sino que son las disponibilidades hídricas las que determinan la densidad.
A través del estudio de un caso práctico localizado en el norte de la provincia, concretamente en el municipio de Blascosancho, se aclara la manera de aplicar la metodología expuesta, y se valida su utilización en condiciones similares de clima y suelos. Así mismo, a lo largo de todo el estudio se esbozan algunas líneas de trabajo que quedan abiertas, que mejorarán en un futuro la metodología empleada.

Brinzal de Pinus pinaster en una repoblación en Ávila, después de un incendio

Referencias:
Aubreville, A.; 1949. Climats, forêts et désertification de l’Afrique tropicale. Ed. Soc. d’Editions Geographiques et Coloniales. París.
García Camarero, J.; 1989. Zonas y ecosistemas en degradación. Desertificación. Hojas Divulgadoras 10/89. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Madrid.
López Bermúdez, F.; 2001. El riesgo de desertificación. En: Martín de Santa Olalla, F. (Dir.); 2001. Agricultura y desertificación. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.
MIMAM; 2008. Programa de Acción Nacional contra la Desertificación. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.
Puigdefábregas, J.; 1995. Erosión y desertificación en España. El Campo, 132: 63-83.
UNCCD; 1994. United Nations Convention to Combat Desertification. Ed. Secretariat of the CCD. Bonn.

sábado, 25 de abril de 2009

Túneles subterráneos de captación de agua

Los túneles subterráneos de captación de agua son un método milenario muy extendido. Desde muy antiguo se conoce en zonas tan distantes como China, Persia, España y Latinoamérica. Las citas más antiguas posiblemente sean las de Qaná, Jericó, Jerusalén, oasis de Mejido, Marrakech, Palermo y sur de Italia (Laureano, 2005).

















Hemos catalogado los siguientes nombres locales:
- Foggara.- Sahara
- Qanat o kariz.- Persia
- Falaj.- Arabia
- Madjirat.- Andalucía, España
- Galería, galería filtrante.- Islas Canarias, España
- Caño.- Almería, España
- Hoya.- Perú y México, precolombinos
- Surangam, thurangam, mala.- India
- Minas de agua
- Gobrikarez.- Beluchistán (India)
- Karez (China)
Los foggara del Sahara, como otros túneles de captación de agua subterránea, son unos túneles con una serie de pozos de aireación cada 8 ó 10 m, que no se usan para extraer agua. Los foggara, a diferencia de un canal afluente, no transportan el agua desde las fuentes o charcas subterráneas a su lugar de extracción, sino que gracias a su desarrollo lineal captan los microflujos infiltrados en las rocas y crea aguas libres, como si se tratara de un dispositivo de producción y/o una mina de agua. La galería paralela al terreno no se hunde hasta la capa freática, sino que drena la capa superior de agua sin provocar su descenso ni absorber más cantidad que la correspondiente a su capacidad de renovación (Laureano, 2005).
Los microflujos son de tres tipos:
1) Corrientes de agua que corren bajo las arenas del erg provocadas por lluvias que caen al norte, en las montañas, y que tardan cinco mil años en llegar al oasis.
2) Agua de precipitaciones regulares muy escasas.
3) Agua procedente de precipitaciones ocultas, que se condensa en la superficie del suelo, mediante diferentes dispositivos, y que pasan al subsuelo por infiltración impidiéndose su evaporación. Los foggara que captan esta humedad, por no estar excavadas en profundidad, reciben el nombre de foggara superficiales (Laureano, 2005).
Surangam significa tunel. Kasaragod es un distrito en el norte de la región malabar de Kerala (India), cuyos habitantes no pueden depender del agua superficial, puesto que hay estaciones en los que los ríos son caudalosos pero en otras no llevan apenas caudal. Por eso dependen de las aguas subterráneas y de las captadas por la estructura denominada surangam. También se conoce como thurangam, mala, etc. en diferentes partes de Kasaragod.Consiste en la excavación de un túnel horizontal en la roca de laterita. El agua rezuma por las paredes de roca y es recogida por el túnel. El túnel se prolonga hasta que se recoge la cantidad requerida de agua. El agua se recoge desde un pozo construido que llega al exterior del surangam. Un surangam tiene aproximadamente 0,45-0,70 m de ancho, 1,8-2,0 m de alto, y su longitud varía entre 3 y 300 m. Normalmente se construyen túneles más pequeños que salen del principal. Si el surangam es muy largo, se realizan pozos de ventilación verticales, para mantener la adecuada presión atmosférica en el interior. La distancia entre pozos de ventilación sucesivos es de 50-60 m. Las dimensiones aproximadas de la boca de los pozos son 2 x 2 m, y la profundidad varía de unos lugares a otros (CSE, 2007).
Caño es el nombre que reciben en los Vélez (Almería) las galerías encimbradas. Pero también es el origen de un espacio irrigado, de un pago, que implica una comunidad agrícola y social, y la utilización racional del agua. Cada caño tiene un presidente rotatorio que se ocupa del mantenimiento, convocar las juntas y llevar la contabilidad del libro de aguas.Los caños más abundantes y los de mayor caudal son los que discurren paralelos a una rambla. El caño sale “a sol visto” junto a la rambla.
La galería filtrante es una estructura construida en el suelo con la finalidad de captar aguas subterráneas. A diferencia de los pozos, que se construyen con la misma finalidad, la galería filtrante es aproximadamente horizontal. La galería filtrante termina en una cámara de captación donde generalmente se instalan las bombas hidráulicas para extraer el agua acumulada.Las galerías filtrantes son uno de los sistemas de obtención del agua subterránea utilizados en las Canarias. Debido al suelo volcánico y altamente poroso, el agua proveniente de la lluvia o del deshielo de las cumbres de las islas se filtra por la roca y se acumula en importantes acuíferos subterráneos. Las precipitaciones desiguales así como la orografía del terreno desaconsejan la construcción de embalses en las islas de Tenerife y La Palma, por lo que desde hace varios siglos se utilizan galerías para la obtención de agua. Las galerías se perforan en las cumbres en forma de túneles hasta llegar a los embalses naturales desde los cuales se extrae el agua con la ayuda de bombas. Se calcula que en Tenerife existen algo más de mil galerías que en su conjunto suman una longitud de 1.700 km. El 90% del agua consumida en estas islas proviene de galerías y pozos y sólo un 10% proviene de otros métodos de obtención como los embalses a cielo abierto o la desalación de agua de mar (Wikipedia).
Las ciudades de Madrid y Sevilla, en la Edad Media tenía un abastecimiento de agua mediante qanates. En Sevilla el sistema se componía de un qanat y un acueducto, y era conocido como "los caños de Carmona". En Madrid el qanat era conocido como "viaje de la alcubilla".
En la provincia China de Xinjiang, situada al noroeste del país entre los desiertos del Gobi y Taklamakan, se ha desarrollado desde hace 2.000 años un sistema de regadío basado en túneles subterráneos llamados allí karez. En la ciudad de Turpan existe un museo de los karez.






























Dos imágenes del Museo de los Karez de Turpan (China)

Referencias:
CSE, 2007. A look at Indias’s water harvesting practices. www.rainwaterharvesting.org/Rural/
Laureano, P.; 2005. Atlas del agua. UNESCO.

Un grupo de investigación sobre el agua en la Edad Media

Esta es la página web del grupo de investigación sobre el agua en la Edad Media, de la Universidad de Valladolid, que dirige María Isabel del Val Valdivieso, Catedrática de Historia Medieval:

http://www3.uva.es/aguamedieval/index.htm




miércoles, 15 de abril de 2009

Últimas publicaciones sobre oasificación y restauración forestal

En tres congresos celebrados hace unos meses se han presentado comunicaciones relativas a oasificación y restauración forestal:
- II Reunión sobre suelos forestales. Nuevas perspectivas en las relaciones suelo-árbol.
"Restauración de los suelos y la desertificación en la lucha contra la desertificación"
- IV Reunión sobre repoblaciones forestales.
"Dimensionado del microembalse para la restauración forestal en zonas áridas"
- IX Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA 9)
"Conservación de suelos y restauración de la vegetación mediante técnicas tradicionales de recolección de agua"
Todos estos artículos pueden descargarse pinchando en "carpeta archivos", en la parte derecha de este blog.

martes, 14 de abril de 2009

Documental sobre los campos de dunas de Tierra de Pinares

El documental "Vientos y arenas" explica como hace 20.000 años un cambio climático transformó el paisaje del sur de la provincia de Valladolid y norte de las de Segovia y Ávila. El viento provocó que toneladas de arena se asentaran sobre el terreno conformando dunas que hoy conforman la geomorfología de la comarca de la Tierra de Pinares. Posteriormente, los pinares de pino negral y piñonero colonizaron los depósitos de arena eólica, dando lugar al paisaje vegetal que ha dado nombre a la comarca.
Todo ello se cuenta a través de la historia de una familia prehistórica afectada por estos movimientos eólicos.
La iniciativa ha partido de la Sociedad de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de Madrid y la Asociación Española de Cine e Imagen Científicos. La cinta ha sido rodada en lugares como San Miguel del Arroyo, Santa María la Real de Nieva o El Espinar.

CLIMATFOREST, un nuevo programa de diagnosis fitoclimática

El programa Climatforest es una herramienta informática para realizar disgnosis fitoclimáticas basadas en los modelos fitoclimáticos de Allué-Andrade, tanto en su versión original (modelo Subtipos) como en su versión modificada (modelo Especies).
El programa, desarrollado por Javier María García y Carmén Allué (esta última fue por cierto profesora mía y muy buena), manuales y otros materiales relacionados con el tema pueden encontrarse en http://www.climatforest.com/.
El único inconveniente del programa: que es de pago. La descarga cuesta algo más de 60 euros, que lo hace un poco inaccesible para los universitarios.