Gully erosion constitutes a significant global problem, as gullies are a substantial source of sediment that harm rivers, affecting aquatic fauna and water quality, altering flow regimes, and degrading soil, among other impacts. Gullies have been extensively studied in clayey soils, where they occur more frequently, but less so in soils or materials with a sandy texture. Therefore, this study characterizes, utilizing field measurements and aerial ortophotography, the morphology of a set of gullies located in the Central System mountains (central Spain), formed on sandy soils derived from granite weathering, under a Mediterranean-continental climate. Furthermore, the influence of check dams on gully slope is also studied. The selected gullies for this study are permanent, linear and parallel, continuous, V-shaped, and semi-active. They are longer, narrower, and shallower than other gullies in significantly different soils with which they have been compared, although the width/depth ratio is similar. Additionally, check dams have considerably reduced the slope (11% on average, and 23% maximum reduction), which may result in a reduction of the flow velocity and erosive capacity. Consequently, it can be affirmed that the presence of numerous check dams significantly affects gully morphology.
viernes, 27 de junio de 2025
lunes, 22 de abril de 2024
martes, 30 de enero de 2024
Simulating with a combination of RUSLE GIS and sediment delivery ratio for soil restoration
Erosion by water is the main cause of land degradation. Landscapes degraded by erosion need to be restored in many respects, and particularly in terms of ecosystem services. From an economic and management perspective, care is needed to select priority areas and determine the means to be applied to restore them. Globally, the model most commonly used to produce scenarios for the prevention of soil losses is the Revised Universal Soil Loss Equation (RUSLE). This study of the subbasin of the Sulakyurt Dam Basin in Turkey aims (1) to identify the distribution of soil losses over time and by location, and (2) to grade the priority areas for the prevention of soil losses by means of a simulation. The average potential soil losses in the area under study are estimated at 42.35 t ha− 1 year−1, and the average actual losses at 39.49 t ha− 1 year-1. According to the simulation,27.61% of the study area (2782 ha) is of the highest priority for soil restoration. In our study, forests have the highest soil losses, which is contrary to the natural protection that forests provide against erosion. The high rates are due to the slope, the forest area is very steep. So it is the slope factor that outweighs the vegetation cover factor. Of the forest areas, 41.74% (1766 ha) falls within the areas of highest priority. The study serves as a guide for landscape planning and the determination of erosion risk in restoration efforts, and for identifying the methods to be adopted during the restoration work to reduce the loss of soil.
Aytaş, I.; Öztürk, A.; Özcan, A.U.; Tuttu, G.; Gülçin, D.; Mongil-Manso, J.; Rincón, V.; Velázquez, J.; 2023. Simulating with a combination of RUSLE GIS and sediment delivery ratio for soil restoration. Environmental Monitoring and Assessment, 195: 719. https://doi.org/10.1007/s10661-023-11321-7
sábado, 26 de agosto de 2023
Los bancales de la provincia de Ávila. Un patrimonio rural y tradicional a conservar
Para ello, se ha determinado la distribución de los paisajes de bancales en la provincia; se han caracterizado los bancales (según el sistema y los elementos constructivos, topografía, vegetación, suelos, etc.); y se ha estudiado su funcionamiento, analizando aspectos como la infiltración, la escorrentía o los procesos erosivos. Así mismo, se han establecido puntos débiles, perturbaciones, riesgos y problemas para la conservación del patrimonio rural tradicional que constituyen los bancales, y se han determinado sus potencialidades, así como posibles iniciativas para su conservación y puesta en valor, en el marco de la agricultura y ganadería sostenibles, la etnografía y el turismo rural, teniendo en cuenta los problemas que afectan en la actualidad al medio rural de la provincia, como son la despoblación, el cambio global, los incendios forestales y la gestión y conservación de los recursos naturales.
El desarrollo del Índice de Valoración Integral de Bancales y Terrazas permite disponer de una herramienta interesante y adecuada para la evaluación de bancales, especialmente en la priorización de actuaciones de conservación, destacando aquellos con mayor interés de conservación, en base a los diferentes criterios establecidos (productivo, ambiental, constructivo, paisajístico, etnográfico, etc.).
Los resultados de este trabajo confirman la eficacia de los bancales en sus principales objetivos, como son la creación de terreno apto para el cultivo y la capacidad de retener la escorrentía y favorecer la infiltración, lo que reduce al mínimo la erosión hídrica.
Por todo ello, los responsables públicos y los propietarios particulares, encuentran en este trabajo criterios y pautas para una correcta gestión de los bancales, que conduzca en el corto y medio plazo a su protección y conservación.
Mongil-Manso, J.; Navarro-Hevia, J.; Sanz-Belloso, J.C.; 2023. Los bancales de la provincia de Ávila. Un patrimonio rural y tradicional a conservar. Diputación de Ávila. Institución Gran Duque de Alba. Ávila. ISBN: 978-84-18738-16-6.
sábado, 8 de julio de 2023
Día de la Conservación del Suelo
Desde el año 1963, cada 7 de julio se celebra el Día de la Conservación del Suelo. En esta fecha se rinde homenaje a Hugh Hammond Bennett (1881-1960), quién trató, a lo largo de su vida, de concienciar a la población sobre la necesidad de promover el cuidado y la conservación del suelo. Demostró que el cuidado del suelo influye directamente en la capacidad productiva del mismo o como el mismo Bennet dijo:
"La tierra productiva es nuestra base, porque cada cosa que nosotros hacemos comienza y se mantiene con la sostenida productividad de nuestras tierras agrícolas"
PD: Se adjunta enlace al video dedicado al científico estadounidense H.H. Bennett (The Story of America’s Private Lands Conservation Movement), elaborado por el Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS) del USDA, que él mismo Impulsó (entonces como Soil Conservation Service).
jueves, 5 de enero de 2023
Empezamos el año
Empezamos el año con la foto de la página del mes de enero del calendario de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo.
En la foto aparece la erosión por cárcavas en el término municipal de Gea de Albarracín (Teruel), cuenca del río Guadalaviar.
martes, 27 de diciembre de 2022
Las plantaciones ribereñas de chopos
Nuestra última publicación:
Navarro Hevia, Joaquín y Mongil Manso, Jorge (2022). Las plantaciones ribereñas de chopos. Análisis desde una perspectiva histórica e hidráulica de los márgenes del río Carrión. Estudios Geográficos, 83 (293), e118. https://doi.org/10.3989/estgeogr.2022124.124
RIVERSIDE POPLAR PLANTATIONS. ANALYSIS FROM A HISTORICAL AND HYDRAULIC PERSPEC-TIVE OF THE BANKS OF THE RIVER CARRIÓN
Descarga:
https://estudiosgeograficos.revistas.csic.es/index.php/estudiosgeograficos/article/view/1098
miércoles, 29 de junio de 2022
Estimación y control de la erosión hídrica en laderas de bosque mediterráneo transformadas a viñedo
Ya pueden descargarse las comunicaciones del 8º Congreso Forestal Español, entre ellas la nuestra.
Las laderas de los páramos calizos vallisoletanos no suelen tener problemas de erosión, mientras se mantenga la vegetación original de encinares o quejigares y se respete la red de drenaje natural. Cuando esta vegetación se degrada o se sustituye por un cultivo como el viñedo, y se anula el sistema de drenaje natural, se inician procesos erosivos de gravedad ante episodios de tormenta. En este trabajo, se analizan los problemas erosivos en una finca de la ribera del Duero. La parte alta está cubierta por monte mediterráneo con encinas y sabinas, y la inferior por viñedo, habiéndose condenado el drenaje de los cauces naturales. Se ha trabajado con fotografías aéreas desde 1946, para detectar zonas de erosión y la situación de los antiguos cauces naturales, y se han estimado las pérdidas de suelo con el modelo USLE, con varios escenarios: 1. Situación actual, con diferentes coberturas vegetales en viñedo; y 2. Con medidas de conservación, mulch orgánico y cubiertas herbáceas. Adicionalmente, se han diseñado las medidas de control de erosión más apropiadas, con la dinámica hidrológica de las laderas y las necesidades productivas y fitosanitarias del viñedo. En el primer escenario, las pérdidas de suelo se sitúan por encima de 40 t·ha-1·año-1 (graves) mientras que en el segundo están por debajo de 5 t·ha-1·año-1 (muy ligeras). Los primeros efectos tras aplicación de las medidas son concordantes a nuestro estudio. Los resultados pueden ser útiles para muchos otros viñedos de la región en situaciones similares.
domingo, 26 de diciembre de 2021
La erosión del suelo, uno de los mayores problemas medioambientales a los que se enfrenta España
Reportaje sobre la erosión del suelo en la Sexta, con la participación de Jorge Mataix-Solera, presidente de la SECS.
miércoles, 16 de junio de 2021
La tormenta se traga los viñedos de Fuenmayor (La Rioja)
Pido disculpas por copiar como título de esta entrada, el de este artículo periodístico del diario digital riojano "Nuevecuatrouno", pero me ha parecido muy gráfico y realista, a la vista del vídeo:
Hace unos pocos años tuve la oportunidad de visitar viñedos de La Rioja de la mano de Jorge Muga, uno de los viticultores más preocupados por el suelo y su conservación que conozco. De hecho, la idea de hacer la ruta fue suya, para que viera in situ como muchos viñedos de la zona, situados en pendiente, pierden toneladas de suelo cada año, con cada lluvia, sin que aparentemente esto preocupe a sus propietarios. A raíz de ese viaje, tuve la oportunidad de dar una charla muy práctica sobre conservación de suelos en viñedos en las jornadas de la Fundación para la Cultura del Vino en Madrid, y en la denominación de origen Cebreros, aquí en Ávila. Además, con Joaquín Navarro y Asier Sáiz, participé en un proyecto con el que intentamos resolver los problemas erosivos en una finca del corazón de la Ribera del Duero, en Valladolid. Otra bodega muy interesada en el suelo (Hacienda Monasterio), que lo cuida y lo mima, porque ha entendido que el suelo es la base de su vino.
Lo que ha ocurrido en La Rioja estos días pasados tiene soluciones eficaces basadas en la ciencia. No esperemos a la próxima tormenta.
miércoles, 3 de marzo de 2021
jueves, 14 de mayo de 2020
Conservación del agua y del suelo en viñedos. La protección de unos recursos valiosos
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El suelo y el agua son dos elementos esenciales para cualquier cultivo y, específicamente, para el viñedo. Pero si no se gestionan adecuadamente, estos recursos pueden perderse fuera de la viña y, por lo tanto, reducirse la productividad del suelo y la influencia positiva de este sobre la vid.
El suelo, la planta y la atmósfera forman un ciclo hidrológico puntual, a pequeña escala, en el que el intercambio de agua es fundamental, y que, además, tiene implicaciones en otros aspectos como la nutrición de la planta. Hay dos problemas que pueden afectar a este sistema (Martínez de Azagra & Navarro, 1996):
-La pérdida del recurso suelo.- El suelo está sujeto a la erosión hídrica si no posee una cubierta vegetal que lo proteja durante las lluvias.
-La pérdida del recurso agua.- En los suelos desprovistos de vegetación, el agua de lluvia no se infiltra sino que se convierte en escorrentía y se dirige hacia los cursos de agua, arrastrando las partículas del suelo.
Los cultivos leñosos de secano, como son los viñedos, se incluyen en el Plan de Acción Nacional contra la Desertificación (2008) como uno de los escenarios de la desertificación en España, fundamentalmente por tratarse de terrenos muy susceptibles de erosión, por su escasa cubierta.
En algunos viñedos, como los de Anoia-Penedès, las transformaciones en las tierras eliminaron las técnicas tradicionales y dejaron los suelos desnudos, lo que reactivó o aceleró los procesos erosivos (Martínez-Casasnovas et al., 2009; Martínez-Casasnovas et al., 2012). En los suelos de viñedo, en los que las filas de vides dejan amplios espacios sin vegetación, se genera una gran cantidad de escorrentía superficial que arrastra el suelo y produce la pérdida de nutrientes (Ramos & Martínez-Casasnovas, 2006). De esta forma, progresan y se generalizan fenómenos de erosión laminar, en regueros y en cárcavas. Por otra parte, se ha cuantificado el coste de los daños producidos por la erosión en un 5% de los ingresos por la venta de la uva (Ramos et al., 2005).
Los procesos erosivos en viñedos provocan el arranque y transporte de sedimentos, la reducción del almacenaje de carbono orgánico, la pérdida de la fertilidad de los suelos, exposición de las raíces de las plantas y, por lo tanto, la pérdida del soporte físico de las plantas, y formación de regueros, cárcavas y coladas de barro (Auzet et al., 2006; Blavet et al., 2009).
Como se puede deducir de la ecuación universal de pérdidas de suelo (USLE), los principales factores de los que depende la erosión son el clima (fundamentalmente las precipitaciones), el suelo, el relieve (pendiente y longitud de la ladera), la cubierta vegetal o cultivo y la utilización de prácticas de conservación de suelos. Más concretamente, para los viñedos mediterráneos, hay que tener en cuenta también los siguientes factores:
-El viñedo se cultiva muy frecuentemente en áreas de fuerte pendiente (Wichereck, 1993). Además, en la mayoría de las zonas vitícolas del mundo, las líneas de vides se disponen en línea de máxima pendiente, lo que acentúa la pérdida de suelo (Zanchi, 1998)
-Zonas sometidas a tormentas muy intensas de gran capacidad erosiva (Arnáez et al., 2007)
-La superficie del suelo se encuentra durante buena parte del año desprovista de vegetación, porque los propios viticultores la eliminan para reducir competencia con la vid (Llorente, 2015)
-Las labores mecanizadas compactan el suelo, lo que reduce la infiltración y la retención de agua e incrementa la escorrentía (Llorente, 2015)
-En la viticultura actual se han dejado de lado prácticas de conservación de suelos y se tiende a reducir la densidad de viñas lo que supone más suelo desnudo (Llorente, 2015).
En la Tabla 1 se muestran algunos valores de pérdidas de suelo en viñedos, obtenidos por varios autores y recopilados por Llorente (2015). En general, se consideran como tolerables tasas de 10-12 t·ha-1·año-1 pero, para Europa, Verheijen et al. (2009) indican que la tasa tolerable es de 0,3 a 1,4 t·ha-1·año-1.
Conservación de aguas y suelos
El manejo adecuado del suelo y el agua en el viñedo pasa por favorecer la infiltración (entrada de agua a través de la superficie del suelo) y frenar la escorrentía. Si somos capaces de captar el agua de lluvia y escorrentía en las viñas, también recogeremos suelo, nutrientes y materia orgánica que, en caso contrario, se perderían fuera del viñedo transportados por la escorrentía superficial.
De forma tradicional, tanto en los viñedos como en otros cultivos, se han llevado a cabo técnicas de conservación de suelos para preservar a estos de su deterioro, pérdida o reducción de su fertilidad. Algunas de estas técnicas han caído en desuso, generalmente debido a la mecanización de la agricultura, pero sería muy interesante su recuperación por los beneficios que implican. La estrategia general en la utilización de técnicas conservacionistas se muestra en la Tabla 2. En función de la vocación del suelo, y según sea la comparación entre las pérdidas de suelo reales de la parcela y las tolerables (alrededor de 10-12 t·ha-1·año-1), la tabla nos indica la mejor alternativa.
A continuación, se describen las principales técnicas de conservación de suelos aplicables a viñedos:
1) Terrazas.- Las terrazas son estructuras que consisten en un surco o canal y el correspondiente lomo o caballón, generalmente construido de tierra o piedra, trazados según curvas de nivel, de manera que intercepten la escorrentía, provocando su infiltración o evaporación, o desviándola a un lugar determinado debidamente protegido y con una velocidad controlada que no ocasione erosión en el canal (López-Cadenas, 2003). Existen diversas terrazas, en función del perfil, de la forma del tamaño, etc. (Mongil et al., 2009). Uno de los tipos más habituales son los bancales, que se construyen con pendientes mayores del 20 % y perpendiculares a la línea de máxima pendiente. En este caso, el movimiento de tierras afecta a todo el terreno de forma continua, mientras que en otros tipos suele existir una franja de terreno natural sin alterar. Han sido ampliamente utilizados para la plantación de viñas desde hace siglos (Figura 1).
2) Cultivo siguiendo curvas de nivel.- Consiste en realizar las labores y otras prácticas de cultivo en el sentido de las curvas de nivel del terreno, para eliminar o reducir la escorrentía superficial y la correspondiente erosión por arrastre del suelo. En los viñedos, todas las labores mecanizadas deberían realizarse en el sentido de las curvas de nivel, para favorecer la infiltración frente a la escorrentía.
3) Cultivo en fajas.- Ordenación de los cultivos en el tiempo y en el espacio, de manera que se sucedan alternativamente las fajas de terreno descubierto o con escasa vegetación, con otras, cubiertas de vegetación densa y resistente a la erosión hídrica. Las fajas se disponen según curvas de nivel. La anchura de las fajas debe ser suficiente para detener la erosión. Por lo tanto, se trata de alternar fajas de viñedo con fajas de otro cultivo de cubierta más densa, para que esta frene la escorrentía y reduzca la erosión.
4) Laboreo de conservación.- El laboreo de conservación (mínimo laboreo y siembra directa) consiste en realizar las mínimas labores en el terreno, dejando sobre el suelo la paja o los restos del cultivo anterior. Es de aplicación fundamentalmente para los cultivos herbáceos, aunque en el viñedo se podría aplicar esta idea dejando la hojarasca de la vid sobre el suelo y no arando las calles entre filas de vides.
5) Rotación de cultivos.- Se trata de la sucesión en el tiempo de distintos cultivos en una misma parcela. A largo plazo supone un método de defensa y recuperación del suelo, y da mayor estabilidad al ecosistema agrario. No obstante, la técnica no es viable directamente para los cultivos leñosos, pero sí podría llevarse a cabo una rotación de cultivos o de diferentes cubiertas en las calles entre vides.
6) Cultivos de protección.- Son cultivos de cereales o leguminosas que se destruyen antes de completar su ciclo, quedando los restos sobre el suelo. De esta manera se controla la erosión y aumentan los rendimientos de cultivos posteriores. La aplicación a los viñedos sería, como en los casos anteriores, en el espacio entre filas de vides.
7) Cortavientos y setos.- Los setos y cortavientos son plantaciones lineales de árboles o arbustos, que reducen la velocidad y fuerza erosiva del viento. Así mismo, frenan la escorrentía y, por ello, aumentan la oportunidad de infiltración del agua. Además, estas plantaciones contribuyen a disminuir la desecación del suelo y la formación de costras.
8) Cubiertas vegetales.- Las cubiertas vegetales de los suelos de las viñas son una medida eficaz y muy en boga en los últimos años. Aunque tienen algunos inconvenientes debido a la competencia de esta vegetación con las vides por recursos como el agua o los nutrientes, las cubiertas presentan bastantes ventajas (Ramírez & Lasheras, 2015): protegen contra la erosión, mejoran la estructura del suelo, facilitan el paso de la maquinaria en cualquier época del año, reducen la compactación del suelo debida al paso de la maquinaria, enriquecen el suelo en materia orgánica, activan la actividad microbiana del suelo y controlan el crecimiento de algunas malas hierbas. En la Tabla 3 se muestra una clasificación de los diferentes tipos de cubiertas vegetales empleadas en viñedos.
Existen numerosas experiencias de utilización de cubiertas en viñedos. Rodrigo-Comino et al. (2017a) y Rodrígo-Comino et al. (2017b) proponen sembrar plantas aromáticas y/o leguminosas en forma de parches en aquellas zonas de la viña que sean el origen de la erosión, que además de proteger el suelo también pueden comercializarse o servir de alimento para el ganado. Marqués et al. (2007) han comprobado en la comunidad de Madrid que las cubiertas frenan la escorrentía generada por la lluvia en primavera. La humedad media del suelo no se ve afectada, aunque sí su comportamiento hidrológico. Marqués et al. (2009) indican que las cubiertas vegetales permanentes en cultivos leñosos en pendiente mejoran las características del suelo y reducen la erosión, pero afectan al rendimiento de los viñedos cuando son jóvenes. Otras técnicas como las cubiertas con siega primaveral evitan la competencia por el agua, permiten obtener los mismos rendimientos y frenan eficazmente la erosión.
Prosdocimi et al. (2016) analizan el efecto de un acolchado de paja de cebada sobre la pérdida de agua y sedimentos en suelos de viñedo frente a episodios de lluvia intensa poco frecuentes, característicos del clima mediterráneo. El acolchado de paja reduce un 78% la erosión de los viñedos y en un 25% la escorrentía. Aunque en este caso estamos hablando de una cubierta de restos vegetales o mulch y no de cubierta viva.
9) Aserpiado.- Es una técnica de manejo de suelos de la viticultura tradicional. Después de la vendimia (mayo-junio en Castilla-La Mancha, noviembre-diciembre en Jerez) se retira a la cepa la tierra que se le había arrimado para abrigarla, incluso se cavan alrededor de las viñas unos hoyos o piletas, todo ello con el fin de recoger el agua de lluvia y escorrentía y facilitar su infiltración. Esta operación recibe el nombre de alumbrado o aserpiado (Revilla, 1980), desacollado (en La Rioja) y descubierto (en Valladolid).
10) Microcuencas circulares sobre picón con muretes.- En la comarca de La Geria (Lanzarote) las vides se suelen plantar en microcuencas circulares excavadas en el lapilli (llamado picón), que se protegen por muros de piedra seca (Figura 2). Con este sistema, además de la recogida de agua de lluvia y escorrentía, se pretende que las plantas enraícen con mayor facilidad en el suelo fértil, que la capa superior de picón reduzca la evapotranspiración y que la propia forma del hoyo y el muro de piedra protejan a las plantas del viento y capten agua de las nieblas y vapor de agua del aire (Mongil et al., 2015).
Estas técnicas de conservación de aguas y suelos deben tomarse como ideas o recomendaciones que hay que adaptar a cada viñedo, según sus características y problemática. Pero no podemos cerrar los ojos ante un problema cada vez más importante. Conservar el suelo y el agua es conservar el capital del viñedo.
Se ruega contactar con el autor sobre las referencias bibliográficas utilizadas, que se han omitido para reducir la extensión del artículo.
jueves, 5 de diciembre de 2019
lunes, 22 de abril de 2019
Nuevo artículo publicado: ‘Green’, rammed earth check dams
Galicia, S.; Navarro-Hevia, J.; Martínez-Rodríguez, A.; Mongil-Manso, J.; Santibáñez, J.; 2019. ‘Green’, rammed earth check dams: A proposal to restore gullies under low rainfall erosivity and runoff conditions. Science of the Total Environment. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2019.04.189
lunes, 11 de marzo de 2019
El suelo y manejo del viñedo
Programa y más información
Resultados preliminares del proyecto de Bardenas
En concreto, la UCAV presentó los resultados preliminares del proyecto de investigación titulado “Distribución del microclima y usos del suelo de las Bardenas Reales de Navarra y desarrollo de un sistema de información geográfica (SIG)”, que dirige el mencionado profesor, y en el que intervienen también otros cuatro investigadores de otras universidades e instituciones.
El objetivo del proyecto es poner de manifiesto que los valores microclimáticos no sólo son reflejo de la información recogida por las estaciones meteorológicas, sino que deben ser "corregidos" por las circunstancias geológicas, geomorfológicas y topográficas de cada celda; sólo así se podrán establecer después correlaciones entre la realidad física de cada celda y los resultados de los estudios de flora, fauna o usos humanos. Todo ello facilitará el conocimiento de la organización de los seres vivos en el territorio y su interacción con el medio físico, así como la acción del hombre, sirviendo de soporte para la geolocalización de los trabajos de investigación ya realizados en Bardenas y los que se puedan realizar en el futuro.