viernes, 22 de mayo de 2009

Por una ordenación del territorio más racional

Este blog tiene carácter de divulgación científica y, además, pretende facilitar a técnicos y científicos herramientas, materiales y bibliografía dentro de su ámbito temático. Por eso, intentamos huir de posiciones populistas o reivindicativas sobre atentados ambientales. Pero creo también que tenemos una responsabilidad sobre lo que ocurre en nuestro entorno más o menos cercano, y así nos hemos mostrado contrarios a las urbanizaciones en terrenos forestales de Villanueva de Gómez y Las Navas del Marqués (Ávila) o el proyecto "granescala" de Los Monegros, en Aragón.
Hoy ha salido la noticia de que Geria, un pueblo cercano a Valladolid con el que me unen importantes lazos familiares, quiere urbanizar 32 hectáreas para construir más de 800 viviendas, en unos terrenos municipales, separados del nucleo urbano, en un prado. Recuerdo que en la elaboración del plan urbanístico se discutió mucho sobre si este terreno debería ser urbanizable o rústico de especial protección.


Hace unos años ya publiqué en la revista del pueblo (Micaela), y de ello se hizo eco la web local, un pequeño artículo divulgativo destacando los valores del terreno que ahora se pretende urbanizar, llamado El Prado. Decía allí que la palabra "prado" aparece en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua con dos significados:
1º.- Tierra muy húmeda o de regadío, en la cual se deja crecer o se siembra la hierba para pasto de los ganados.
2º.- Sitio ameno que sirve de paseo en algunas poblaciones.
En Geria podemos encontrar el "Prado Grande" y "Prado de Fuentemuera" al norte del municipio, y "El Prado", situado junto a la carretera de las Ventas. Los tres están asociados a zonas de cierta humedad; los dos primeros alimentados por sendas fuentes.
Volvamos a las definiciones. ¿Tierra húmeda?. El Prado, es una zona húmeda (humedal) provocada por la cercanía de las aguas subterráneas a la superficie del suelo. Esta gran cantidad de agua, que antiguamente afloraba con frecuencia encharcando el Prado en sus partes más bajas (descarga del acuífero), provoca la proliferación de una vegetación -mayoritariamente herbácea- adaptada a estas condiciones de humedad. Este es un caso similar a los humedales existentes al sur del Duero (en los alrededores de Medina del Campo y Olmedo, por ejemplo); con menor extensión, es cierto, pero con parecidos valores ecológios y usos tradicionales que no hay que olvidar. Respecto a si es o no el Prado un sitio "ameno que sirve de paseo", hasta hace unos años los abundantes olmos que había -especialmente en Los Lavanderos- hacían de aquel un lugar agradable por su frescura y tranquilidad. En la actualidad en el prado está situada la piscina, el frontón, dos campos de fútbol, pista de tanga, columpios y un tobogán, lo que hace la gente acuda, sobretodo con el buen tiempo, a practicar deporte o simplemente a pasear puesto que hay un paseo que comienza en el pueblo y termina en el prado. Aunque la ubicación de un circuito de motocrós, aumenta la contaminación acústica desde hace años.
Cuando he hablado de este tema con el alcalde o con la alcaldesa anterior, siempre me dicen que son un pueblo pequeño (500 habitantes) y que para tener mejores servicios tienen que aumentar la población. Imagino que su modelo de municipio lo tienen en pueblos cercanos como Arroyo de la Encomienda (que ya no tiene suelo para urbanizar), Simancas o Zaratán. Pero el crecimiento económico de un municipio no puede ser a costa de devorar terrenos que en algunos casos tienen alto valor natural. No es sostenible que en un plazo corto de tiempo se multiplique por 4 la población y por 3 la superficie dedicada a viviendas. ¿No sería más lógico fomentar la restauración y reforma de viviendas en mal estado situadas dentro del casco urbano? ¿No se podría construir en solares vacíos dentro del pueblo o colindantes a él? Este tipo de actuaciones son mucho más sostenibles, porque suponen una revitalización del pueblo no crean otro pueblo aparte. Los recursos naturales, suelo y agua, se aprovecharían de manera más eficiente. Así que, propongo (1) que se amplíe progresivamente el casco urbano según aumenten las necesidades de la población del municipio, (2) fomentar la rehabilitación de viviendas ya existentes y a la construcción en solares dentro del pueblo, y (3) recuperar los espacios naturales propios del municipio (como el Prado), restaurando su vegetación y haciéndolos adecuados para el disfrute de todos las personas.
Si se nos llena la boca al hablar de desarrollo sostenible, hagámoslo realidad con una ordenación del territorio más racional.

Ortofoto de Geria y la parcela a urbanizar, al sur del casco urbano.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Aplicación a las zonas secas de la provincia de Ávila de una metodología para el diseño de restauraciones forestales

La desertificación puede definirse como un proceso complejo que reduce la productividad y el valor de los recursos naturales, en el contexto de condiciones climáticas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, como resultado de variaciones climáticas y actuaciones humanas adversas (Aubreville, 1949; UNCCD, 1994).
La provincia de Ávila no presenta condiciones de patente aridez, pero sí existen áreas semiáridas y subhúmedas secas, especialmente en la zona norte (comarcas de La Moraña y Tierra de Arévalo). Destacan por su carácter seco las estaciones de Madrigal de las Altas Torres, Arévalo, Fontiveros, San Pedro del Arroyo y Ávila. De los climodiagramas de estas estaciones se puede deducir que el periodo de sequía se extiende de 2 a 4 meses. Incluso en una estación tan lluviosa como la de Arenas de San Pedro, en el sur de la provincia, el periodo de sequía es amplio, lo cual implica condiciones de estrés hídrico para la vegetación en esos meses.



Terrenos degradados en proceso de desertificación. a: Blascosancho, b: Pajares de Adaja, c: Navalacruz, d: Casavieja, e: Gallegos de Sobrinos, f: Pozanco y Peñalba de Ávila, g: Nava de Arévalo, h: Peñalba de Ávila

Siguiendo con el concepto de desertificación, desde que Aubreville lo introdujera, ha sido controvertido y mal utilizado o, cuando menos, su significado no ha cristalizado de manera precisa ni siquiera a nivel técnico (Puigdefábregas, 1995). En español, desertificación es equivalente a desertización, que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es la “acción y efecto de desertizar”. Desertizar, por su parte, significa “convertir en desierto, por distintas causas, tierras, vegas, etc.”. No obstante, y aunque en este trabajo se emplearán indistintamente ambas palabras, algunos autores como García Camarero (1989), estiman que existe una diferencia entre desertificación y desertización, que consiste en que esta última está causada exclusivamente por agentes naturales.
Pero volviendo a los sustantivo, la desertificación es un conjunto de procesos o la manifestación de fenómenos implicados en el empobrecimiento y degradación de los ecosistemas terrestres por impacto humano. No es un problema meteorológico o ambiental aislado (como puede ser la sequía o la desaparición de una especie vegetal) en un territorio más o menos extenso, sino, como argumenta López Bermúdez (2001), es una patología surgida de la ruptura del equilibrio entre el sistema de producción de los geoecosistemas naturales y el sistema de explotación humana. En la provincia de Ávila, según el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) (MIMAM; 2008), la mayor parte de la superficie tiene un riesgo de desertificación bajo, aunque es sencillo localizar terrenos con riesgo mayor.
Las principales consecuencias ambientales de la desertificación son, entre otras, las siguientes (López Bermúdez, 2001):
- Alteración del sistema atmósfera-suelo-planta.
- Perturbación en la regulación del ciclo hidrológico.
- Cambios y deterioro de la ecodiversidad terrestre.
- Reducción de la biomasa y degradación de la cubierta vegetal. Deterioro del patrimonio forestal, resultando el bosque sustituido por formaciones secundarias de arbustos y matorral, cada vez más abiertas, que pueden dejar de existir. Modificación de la composición florística, favoreciendo a especies típicas de suelos degradados.
- Deterioro e incluso pérdida de la estabilidad estructural del suelo y formación de compactaciones y costras. Disminución de la porosidad, capacidad de infiltración y contenido de humedad del suelo, a la vez que se incrementan las escorrentías superficiales y su poder erosivo.
- Degradación biológica del suelo: pérdida de nutrientes en calidad y cantidad.
- Aceleración de la erosión eólica e hídrica. Decapitación de los horizontes superiores, con acumulaciones de sedimentos en las partes bajas y afloramiento en superficie del material parental.
- Pérdida de la base de sustentación de las raíces de las plantas.
- Proliferación de incisiones en el terreno (surcos, cárcavas, etc.), movimiento en masa en laderas, hundimientos y generalización de la morfología abarrancada (malpaíses, lo que en la bibliografía anglosajona se denomina bad-lands).
- Salinización de las áreas irrigadas con aguas de mala calidad.
- Acidificación del suelo.
- Cambios en el microclima del suelo (aumento de la temperatura y de la evaporación, entre otros).
- Degradación de los recursos hídricos e incremento de la variabilidad en el régimen de los cursos de agua. Reducción del agua disponible por el deterioro de los flujos hídricos y la sobreexplotación de acuíferos. Degradación y desaparición de humedales y manantiales.
La Institución Gran Duque de Alba, entidad para la investigación dependiente de la Diputación de Ávila, ha financiado un proyecto de investigación titulado “Aplicación a las zonas secas de la provincia de Ávila, de una metodología para el diseño de restauraciones forestales basada en la recolección de agua”, que pretende mejorar las técnicas de lucha contra la desertificación. En este trabajo, desarrollado por el Grupo de Hidrología y Conservación de Suelos, con sede en la Universidad Católica de Ávila, se aplica a esta provincia una metodología dirigida al diseño de la preparación del suelo para la restauración forestal en zonas áridas y semiáridas. En estas áreas, donde las precipitaciones son escasas, la instalación artificial de una vegetación leñosa resulta más difícil, puesto que la insuficiente cantidad de un recurso fundamental para el desarrollo de las plantas como es el agua, pone en serio peligro su supervivencia inicial.


Restauración de las cárcavas de Blascosancho mediante ahoyado con retroaraña, realizada por el Servicio territorial de Medio Ambiente.

Por esta razón, la intervención en el terreno debe concebirse como un sistema de recolección de agua. Así, la ladera a reforestar se divide en microcuencas o unidades sistematizadas, compuestas por un área de impluvio (o productora de escorrentía) y un área de recepción. Es en esta última donde, dentro de un microembalse, se instala la planta, que disfrutará de un microclima más húmedo, merced al aporte suplementario de agua de escorrentía generada en el área de impluvio. De esta forma puede restaurarse la vegetación de la ladera original degradada, gracias a un óptimo aprovechamiento de sus recursos hídricos.
En primer lugar debe dimensionarse la capacidad del microembalse o alcorque situado en el área de recepción y que va a acoger a la planta. Para que este microembalse cumpla eficazmente su función, debe tener un tamaño tal que recoja toda la escorrentía generada en el área de impluvio, es decir, debe asegurarse el endorreísmo dentro de la unidad sistematizada. Sin embargo, no es éste el único criterio a tener en cuenta a la hora de diseñar el alcorque. Es necesario atender también a aspectos edáficos, mecánicos, fisiológicos, paisajísticos y económicos, entre otros, para que el microembalse resulte completamente útil para los brinzales.
Por otra parte, hay que fijar la relación entre el área de impluvio y el área de recepción, y por tanto el tamaño de la unidad sistematizada. El área productora de escorrentía debe tener un tamaño suficiente para aportar un volumen de agua que asegure la supervivencia de las plantas recién instaladas. Tamaños inferiores incrementan el riesgo de marras por estrés hídrico a unos niveles indeseados. Por el contrario, tamaños excesivos resultan innecesarios y generan una masa forestal muy rala.
El tercer elemento de diseño de una repoblación forestal en zona árida es la densidad de plantación. Esta variable cobra especial relevancia en zonas con escasez de precipitaciones, puesto que la densidad –en estas áreas- debe ser proporcional a la cantidad de agua disponible para cada árbol. Por lo tanto, el orden de cálculo es el inverso al de las repoblaciones tradicionales: no es una densidad prefijada la que condiciona el espacio que corresponde a cada planta, sino que son las disponibilidades hídricas las que determinan la densidad.
A través del estudio de un caso práctico localizado en el norte de la provincia, concretamente en el municipio de Blascosancho, se aclara la manera de aplicar la metodología expuesta, y se valida su utilización en condiciones similares de clima y suelos. Así mismo, a lo largo de todo el estudio se esbozan algunas líneas de trabajo que quedan abiertas, que mejorarán en un futuro la metodología empleada.

Brinzal de Pinus pinaster en una repoblación en Ávila, después de un incendio

Referencias:
Aubreville, A.; 1949. Climats, forêts et désertification de l’Afrique tropicale. Ed. Soc. d’Editions Geographiques et Coloniales. París.
García Camarero, J.; 1989. Zonas y ecosistemas en degradación. Desertificación. Hojas Divulgadoras 10/89. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Madrid.
López Bermúdez, F.; 2001. El riesgo de desertificación. En: Martín de Santa Olalla, F. (Dir.); 2001. Agricultura y desertificación. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.
MIMAM; 2008. Programa de Acción Nacional contra la Desertificación. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.
Puigdefábregas, J.; 1995. Erosión y desertificación en España. El Campo, 132: 63-83.
UNCCD; 1994. United Nations Convention to Combat Desertification. Ed. Secretariat of the CCD. Bonn.

sábado, 25 de abril de 2009

Túneles subterráneos de captación de agua

Los túneles subterráneos de captación de agua son un método milenario muy extendido. Desde muy antiguo se conoce en zonas tan distantes como China, Persia, España y Latinoamérica. Las citas más antiguas posiblemente sean las de Qaná, Jericó, Jerusalén, oasis de Mejido, Marrakech, Palermo y sur de Italia (Laureano, 2005).

















Hemos catalogado los siguientes nombres locales:
- Foggara.- Sahara
- Qanat o kariz.- Persia
- Falaj.- Arabia
- Madjirat.- Andalucía, España
- Galería, galería filtrante.- Islas Canarias, España
- Caño.- Almería, España
- Hoya.- Perú y México, precolombinos
- Surangam, thurangam, mala.- India
- Minas de agua
- Gobrikarez.- Beluchistán (India)
- Karez (China)
Los foggara del Sahara, como otros túneles de captación de agua subterránea, son unos túneles con una serie de pozos de aireación cada 8 ó 10 m, que no se usan para extraer agua. Los foggara, a diferencia de un canal afluente, no transportan el agua desde las fuentes o charcas subterráneas a su lugar de extracción, sino que gracias a su desarrollo lineal captan los microflujos infiltrados en las rocas y crea aguas libres, como si se tratara de un dispositivo de producción y/o una mina de agua. La galería paralela al terreno no se hunde hasta la capa freática, sino que drena la capa superior de agua sin provocar su descenso ni absorber más cantidad que la correspondiente a su capacidad de renovación (Laureano, 2005).
Los microflujos son de tres tipos:
1) Corrientes de agua que corren bajo las arenas del erg provocadas por lluvias que caen al norte, en las montañas, y que tardan cinco mil años en llegar al oasis.
2) Agua de precipitaciones regulares muy escasas.
3) Agua procedente de precipitaciones ocultas, que se condensa en la superficie del suelo, mediante diferentes dispositivos, y que pasan al subsuelo por infiltración impidiéndose su evaporación. Los foggara que captan esta humedad, por no estar excavadas en profundidad, reciben el nombre de foggara superficiales (Laureano, 2005).
Surangam significa tunel. Kasaragod es un distrito en el norte de la región malabar de Kerala (India), cuyos habitantes no pueden depender del agua superficial, puesto que hay estaciones en los que los ríos son caudalosos pero en otras no llevan apenas caudal. Por eso dependen de las aguas subterráneas y de las captadas por la estructura denominada surangam. También se conoce como thurangam, mala, etc. en diferentes partes de Kasaragod.Consiste en la excavación de un túnel horizontal en la roca de laterita. El agua rezuma por las paredes de roca y es recogida por el túnel. El túnel se prolonga hasta que se recoge la cantidad requerida de agua. El agua se recoge desde un pozo construido que llega al exterior del surangam. Un surangam tiene aproximadamente 0,45-0,70 m de ancho, 1,8-2,0 m de alto, y su longitud varía entre 3 y 300 m. Normalmente se construyen túneles más pequeños que salen del principal. Si el surangam es muy largo, se realizan pozos de ventilación verticales, para mantener la adecuada presión atmosférica en el interior. La distancia entre pozos de ventilación sucesivos es de 50-60 m. Las dimensiones aproximadas de la boca de los pozos son 2 x 2 m, y la profundidad varía de unos lugares a otros (CSE, 2007).
Caño es el nombre que reciben en los Vélez (Almería) las galerías encimbradas. Pero también es el origen de un espacio irrigado, de un pago, que implica una comunidad agrícola y social, y la utilización racional del agua. Cada caño tiene un presidente rotatorio que se ocupa del mantenimiento, convocar las juntas y llevar la contabilidad del libro de aguas.Los caños más abundantes y los de mayor caudal son los que discurren paralelos a una rambla. El caño sale “a sol visto” junto a la rambla.
La galería filtrante es una estructura construida en el suelo con la finalidad de captar aguas subterráneas. A diferencia de los pozos, que se construyen con la misma finalidad, la galería filtrante es aproximadamente horizontal. La galería filtrante termina en una cámara de captación donde generalmente se instalan las bombas hidráulicas para extraer el agua acumulada.Las galerías filtrantes son uno de los sistemas de obtención del agua subterránea utilizados en las Canarias. Debido al suelo volcánico y altamente poroso, el agua proveniente de la lluvia o del deshielo de las cumbres de las islas se filtra por la roca y se acumula en importantes acuíferos subterráneos. Las precipitaciones desiguales así como la orografía del terreno desaconsejan la construcción de embalses en las islas de Tenerife y La Palma, por lo que desde hace varios siglos se utilizan galerías para la obtención de agua. Las galerías se perforan en las cumbres en forma de túneles hasta llegar a los embalses naturales desde los cuales se extrae el agua con la ayuda de bombas. Se calcula que en Tenerife existen algo más de mil galerías que en su conjunto suman una longitud de 1.700 km. El 90% del agua consumida en estas islas proviene de galerías y pozos y sólo un 10% proviene de otros métodos de obtención como los embalses a cielo abierto o la desalación de agua de mar (Wikipedia).
Las ciudades de Madrid y Sevilla, en la Edad Media tenía un abastecimiento de agua mediante qanates. En Sevilla el sistema se componía de un qanat y un acueducto, y era conocido como "los caños de Carmona". En Madrid el qanat era conocido como "viaje de la alcubilla".
En la provincia China de Xinjiang, situada al noroeste del país entre los desiertos del Gobi y Taklamakan, se ha desarrollado desde hace 2.000 años un sistema de regadío basado en túneles subterráneos llamados allí karez. En la ciudad de Turpan existe un museo de los karez.






























Dos imágenes del Museo de los Karez de Turpan (China)

Referencias:
CSE, 2007. A look at Indias’s water harvesting practices. www.rainwaterharvesting.org/Rural/
Laureano, P.; 2005. Atlas del agua. UNESCO.

Un grupo de investigación sobre el agua en la Edad Media

Esta es la página web del grupo de investigación sobre el agua en la Edad Media, de la Universidad de Valladolid, que dirige María Isabel del Val Valdivieso, Catedrática de Historia Medieval:

http://www3.uva.es/aguamedieval/index.htm




miércoles, 15 de abril de 2009

Últimas publicaciones sobre oasificación y restauración forestal

En tres congresos celebrados hace unos meses se han presentado comunicaciones relativas a oasificación y restauración forestal:
- II Reunión sobre suelos forestales. Nuevas perspectivas en las relaciones suelo-árbol.
"Restauración de los suelos y la desertificación en la lucha contra la desertificación"
- IV Reunión sobre repoblaciones forestales.
"Dimensionado del microembalse para la restauración forestal en zonas áridas"
- IX Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA 9)
"Conservación de suelos y restauración de la vegetación mediante técnicas tradicionales de recolección de agua"
Todos estos artículos pueden descargarse pinchando en "carpeta archivos", en la parte derecha de este blog.

martes, 14 de abril de 2009

Documental sobre los campos de dunas de Tierra de Pinares

El documental "Vientos y arenas" explica como hace 20.000 años un cambio climático transformó el paisaje del sur de la provincia de Valladolid y norte de las de Segovia y Ávila. El viento provocó que toneladas de arena se asentaran sobre el terreno conformando dunas que hoy conforman la geomorfología de la comarca de la Tierra de Pinares. Posteriormente, los pinares de pino negral y piñonero colonizaron los depósitos de arena eólica, dando lugar al paisaje vegetal que ha dado nombre a la comarca.
Todo ello se cuenta a través de la historia de una familia prehistórica afectada por estos movimientos eólicos.
La iniciativa ha partido de la Sociedad de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de Madrid y la Asociación Española de Cine e Imagen Científicos. La cinta ha sido rodada en lugares como San Miguel del Arroyo, Santa María la Real de Nieva o El Espinar.

CLIMATFOREST, un nuevo programa de diagnosis fitoclimática

El programa Climatforest es una herramienta informática para realizar disgnosis fitoclimáticas basadas en los modelos fitoclimáticos de Allué-Andrade, tanto en su versión original (modelo Subtipos) como en su versión modificada (modelo Especies).
El programa, desarrollado por Javier María García y Carmén Allué (esta última fue por cierto profesora mía y muy buena), manuales y otros materiales relacionados con el tema pueden encontrarse en http://www.climatforest.com/.
El único inconveniente del programa: que es de pago. La descarga cuesta algo más de 60 euros, que lo hace un poco inaccesible para los universitarios.


martes, 24 de marzo de 2009

Los Ingenieros de Montes españoles del siglo XIX y la repoblación

Ha llegado a mis manos un artículo del número 65 de la revista Llull (revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas) titulado "Los ingenieros de montes españoles del siglo XIX y la repoblación, base de la industria forestal", cuyo autor es José Luis González Escrig. En él se describe el estudio de los forestales españoles del siglo XIX sobre la conservación, cultivo y aprovechamiento de los montes.
El autor afirma que para los forestales españoles de la época, el medio más eficaz para evitar daños causados por la lluvia y las inundaciones era la repoblación, que debía hacerse no sólo en las altas montañas sino también en las márgenes de ríos, arroyos, torrentes y pantanos. La repoblación aparece como una gran necesidad en numerosos trabajos de aquellos años, no sólo como una plantación rentable sino por su función de evitar las catástrofes y la erosión.
La referencia completa es:
González Escrig, J.L.; 2007. Los ingenieros de montes españoles del siglo XIX y la repoblación, base de la industria forestal. Llull, revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, vol. 30, nº 65: 105-122.

El fuego, tema central de las VI Jornadas Forestales de la UCAV

La Facultad de Ciencias y Artes de la Universidad Católica de Ávila, junto con el grupo universitario de Observación de la Naturaleza ‘Parus’, organizan las VI Jornadas Forestales de la UCAV, que este año estará relacionada con uno de los cuatro elementos griegos; en este caso, el fuego.
“Queremos mostrar que el fuego a veces tiene otro significado que no es el incendio”, puntualizó Juan Carlos López Almansa, doctor ingeniero de la UCAV que forma parte del comité organizador de las jornadas. La biomasa como “fuente de energía” de los bosques es el “otro significado” que se abordará durante la semana del 23 al 27 de marzo a través de cuatro conferencias de otros tantos expertos.
El salón de actos del edificio universitario acogerá, desde el martes, las conferencias de las Jornadas Forestales.
El martes a las 17,00 horas será el turno de Carmen Hernando Lara, del Laboratorio de Incendios Forestales del CIFOR-INIA, que hablará de I+D en el laboratorio de Incendios forestales del CIFOR INIA y, en definitiva, de “cómo prevenir los incendios” conociendo su “comportamiento”, indicó López Almansa.
El miércoles a las 18,00 h. Froilán Sevilla Martínez, ingeniero de Montes del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León (Junta de Castilla y León), tratará de El fuego como fuente renovador en los ecosistemas forestales. En concreto, hablará de su libro, un estudio sobre la ecología de los bosques ibéricos “desde el punto de vista de los cambios producidos”.
El jueves 26 a las 18,00 h. el tema de la conferencia será Los incendios forestales en la provincia de Ávila, a cargo de Lidia R. Olmos Linares, del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila (Junta de Castilla y León).
Finalmente el viernes a las 17,00 h la ingeniera de Montes Leire Iriarte, de la ONG Energía sin Fronteras, hablará de Los cultivos energéticos leñosos, en relación a su tesis doctoral sobre el aprovechamiento energético (energía renovable) de la leña de los montes.
(Fuente: Comunicación UCAV)


jueves, 12 de marzo de 2009

Unas obras terminan con el río Noguera Ribagorzana

Esta noticia me llega de mano de Luis Resina, aunque tiene su origen en AEMS-Ríos con Vida.
"Durante los meses de enero y febrero la CHE ha realizado unas obras para abastecimiento de agua de boca a Lérida y pueblos de la comarca. Las obras ya están finalizadas pero durante la ejecución de las mismas se han realizado actuaciones que han afectado gravemente al cauce y bosque de ribera de la zona afectada, unos 3Km del río Noguera-Ribagorzana aguas abajo de la presa de Santa Ana. La obra ha consistido en la instalación de una tubería de 1,2m de diámetro por el lecho del río y encofrada en un prisma de hormigón armado. Para ello se ha utilizado maquinaria pesada, excavadoras, camiones, hormigoneras, etc. Para que pudiera circular toda esta maquinaria por el cauce, se rellenó éste con grandes cantidades de tierras y se arrasó todo el bosque de ribera. Se da la circunstancia que toda esta obra se ha llevado a cabo en un tramo de río que es un coto de pesca de trucha sin muerte, captura y suelta, en la época en la que, precisamente, está vedada la pesca porque es cuando se reproducen las truchas. Se han vertido al cauce, sin depurar ni decantar, haciendo caso omiso al proyecto medioambiental, todos los residuos de la obra, cementos y combustibles, que habrán afectado muy gravemente a la vida de todos los organismos que habitan en el río, amén de la destrucción de toda la freza de este año, de las truchas que hayan sucumbido en las pozas que se rellenaron en la obra, y las que mueran por la contaminación de los vertidos. Las obras se denunciaron al SEPRONA que está preparando el informe correspondiente".
Más información en: http://www.riosconvida.es/
Las imágenes siguientes son de la situación antes y después.






lunes, 9 de marzo de 2009

Recobremos lo que hemos dejado ir

Luis J. Mongil Ferrer

Cada mañana al abrir nuestros periódicos, encender la radio, la televisión o insertarnos en el Internet las noticias tanto locales como internacionales nos empujan más y más hacia el borde del precipicio. Nos inundan con información sobre la crisis financiera, el crecimiento desmesurado de la tasa de desempleo, la fuga de talento, el gasto publico desenfrenado, los ingresos gubernamentales en merma, los iconos comerciales en quiebra, la productividad laboral contraída, etc., etc. Todo presagia un “armagedon” universal que cambiara el mundo como hoy lo conocemos.
Los estudiosos de la economía nos plantean una plétora de opiniones basadas en las teorías de consumo, oferta, y demanda, elementos inhibidores del crecimiento económico, eliminación o promoción de créditos contributivos, subir o bajar aquello y, o, eliminar o aumentar lo otro. En fin, todos sustentan posiciones que, como algunos medicamentos, tienen efectos secundarios más serios que la condición para la cual fueron administrados.
Habiendo tenido el privilegio de experimentar empíricamente los ciclos y va y venes de la economía desde la década de los setenta y estando tanto en lado empresarial como en el lado consultivo, he podido aislar un componente común presente en cada periodo de estrechez económica. La única diferencia estriba en la intensidad con que este se inserta.
Se define como la capacidad y deseo de actuar de manera adecuada ante una determinada situación, reforzada con la acción que se ejecute. Esta debe servir como detente a la incertidumbre, la duda y la inseguridad. Con toda probabilidad ya sabrá que este componente no es otro que la confianza. Sirve esta como la base estructural de toda institución y camina de la mano con la determinación de lograr las propias expectativas.
Según el escritor y sociólogo James Coleman, la confianza envuelve la acción de transferir recursos voluntariamente de una persona, grupo o institución a otra, sin que las que los reciba, haga representación de compromiso u obligación.
En nuestro micro mundo de 3,500 millas cuadradas notamos día tras día como vamos perdiendo la confianza en nuestras instituciones, tanto públicas como privadas. Justificamos esta perdida con las acciones desacertadas de nuestros líderes políticos, la improvisación en la política publica ante los retos reales del diario vivir y la demagogia que escuchamos incesantemente ante la falta de soluciones especificas. No obstante, la realidad del caso es que somos nosotros, si, cada uno de nosotros los verdaderos dueños de nuestro destino. Nos es mas fácil criticar que proveer alternativas, mas fácil culpar a otros que reconocer nuestras culpas, mas fácil esperar que otro actúe en vez de promover acción.
Claro que la situación económica mundial es compleja; no creo que alguien esté en desacuerdo con esta realidad. Sin embargo ya es tiempo de salir del letargo, de la queja y de la lamentación. Es tiempo de recoger los pedazos del todo que nosotros mismos hemos descompuesto y comenzar el proceso de rearmar y reconstruir nuestras estructuras. El primer paso para lograr esto es reabastecernos de combustible para impulsar nuestro mundo hacia la prosperidad, el crecimiento colectivo y el mejoramiento de nuestra calidad de vida. Necesitamos convertir un agrio limón en una dulce limonada y el azúcar que lograra este cambio es la confianza. Pensemos y actuemos en conjunto y motivemos a nuestro semejantes a cambiar el paradigma. La realidad de nuestro futuro recae en la capacidad que tengamos en el presente de retomar el control de nuestro.destino. Enfrentémoslo con esperanza, claridad en nuestro pensamiento y confianza en nuestra capacidad de reconstruir. Comencemos con nosotros mismos y digámonos de una vez que somos capaces de enfrentar la adversidad y vencer los obstáculos con el poderosos escudo de la confianza.

Luis J. Mongil Ferrer, CFE
Consultor de Negocios
Puerto Rico

jueves, 26 de febrero de 2009

La estupidez en el desierto


Estaba yo pensando que la estupidez de los políticos españoles alcanza cotas insospechadas. Y que cuando se juntan políticos estúpidos con empresarios inmorales, nacen enjendros como Gran Scala, en los Monegros. Y, además, todo ello envuelto en palabras como desarrollo sostenible, gestión sostenible del agua, etc., etc. Sin embargo, creo que, en último término, los estúpidos somos los ciudadanos que los mantenemos, porque ellos tienen el bolsillo lleno.

"Entre atónitos y precavidos, los vecinos de la localidad de Ontiñena (Huesca) -en plenos Monegros aragoneses- escucharon ayer cómo los promotores del complejo lúdico Gran Scala, un proyecto inspirado en la ciudad estadounidense de Las Vegas, se comprometían a construir en su término municipal, antes del año 2022, la mayor playa artificial del mundo, con olas de gran tamaño que harán posible la práctica del surf. La propuesta, que despertó exclamaciones no se sabe si de asombro o de incredulidad entre los aún propietarios de los terrenos, formará parte de uno de los 18 parques temáticos previstos en el complejo, que supondrá una inversión de 17.000 millones de euros.Paul Stéphan Allegrini, administrador del consorcio que promueve la iniciativa, International Leisure Development (ILD), señaló ayer que para hacer viable el complejo, situado a apenas 40 kilómetros del límite con Catalunya (sic), será necesario que las administraciones pongan a disposición de Gran Scala tres requisitos: las correspondientes tomas de agua y electricidad; una salida directa desde la autopista AP-2, que pasa a 3,5 kilómetros de los terrenos escogidos, y una estación del AVE en los Monegros que facilite el traslado de clientes mediante lanzaderas desde Madrid o Barcelona. EN MARCHA, EN EL 2012. Todo Ontiñena se dio cita ayer para escuchar las explicaciones de ILD, que ya les ha adelantado el 4% del importe que tiene previsto pagar por las 2.700 hectáreas de suelo --ahora de secano-- que ocupará el complejo. "El objetivo es que la primera fase de Gran Scala abra al público en el 2012 y que, en el primer año, se alcancen los 5,5 millones de visitantes", pudo escuchar el público durante el au-diovisual de presentación preparado por ILD. Diez años después, cuando el proyecto esté ya completado, la previsión de visitantes es de 15 millones, lo que, según aseguraron los promotores, convertirá a Gran Scala en "el primer destino turístico de Europa".La magnitud de la iniciativa hizo que el término "mega" acabara siendo el más repetido durante la proyección del vídeo, del que no se permitió captar imágenes. Así, el futuro Las Vegas de los Monegros será, según ILD, un "megaparque", en el que habrá un "megaestadio deportivo", un "megacentro comercial", además de 32 casinos, 70.000 plazas hoteleras y dos campos de golf "diseñados por especialistas".Para avalar la iniciativa viajaron hasta Ontiñena representantes de algunas de las 15 empresas interesadas en operar en el complejo Gran Scala, procedentes de Francia, Australia y Suráfrica."

Parece que el proyecto ya ha empezado a hacerse realidad, y son muy pocos los que se oponen. Esperemos que la sociedad española en general y aragonesa en particular, despierte de su modorra habitual y se dé cuenta de que este disparate ecológico es, en el mejor de los casos, pan para hoy y hambre para mañana.

jueves, 12 de febrero de 2009

Un manuscrito sorprendente: Los veintiún libros de los ingenios y de las máquinas

"Los veintiún libros de los ingenios y de las máquinas" es una obra de Pedro Juan de Lastanosa, del que sabemos que murió en 1576. Este manuscrito es copia de un original perdido del siglo XVI, es uno de los trabajos científicos más importantes y el primer tratado en español sobre obras hidráulicas. No obstante, lo rodean muchos interrogantes. ¿Quién fue su autor? ¿En qué momento se escribió, con qué fin y por qué nunca llegó a imprimirse?
Originalmente, el manuscrito era un volumen único de 483 páginas y parece ser que en el siglo XVII Juan Gómez de Mora, pensando en su publicación, distribuyó los veintiún libros en los cinco volúmenes actuales, alterando el orden de algunas partes y colocando las portadas con las menciones a Juanelo y al encargo de Felipe II. La atribución a Juanelo Turriano, «mecánico de Carlos V y Felipe II autor de complejos sistemas de relojes y de grandes elevaciones de aguas con extraños artificios» ya fue puesta en duda por los primeros investigadores del manuscrito en el siglo XVIII. Mediante el análisis del lenguaje utilizado y las referencias geográficas se pensó en un autor aragonés, y Nicolás García Tapia lo atribuye a Pedro Juan de Lastanosa, que fue «maquinario de Felipe II» y como tal podría haber recibido el encargo de realizar este tipo de obra. Basándose en las referencias a autores, obras y acontecimientos históricos incluidas en el texto, considera que podría haber sido realizada entre 1564 y 1575. La copia, particularmente limpia y uniforme, mantiene amplios márgenes y debió de ser realizada por diferente mano que las ilustraciones. Los cuatrocientos cuarenta dibujos, de muy buena calidad y gran minuciosidad, complementan la precisa descripción de los procesos técnicos. Las máquinas e ingenios van acompañados de su despiece, lo que permite apreciar los detalles de su funcionamiento. Asimismo, incluyen figuras humanas que dan idea de la proporción y, en algunos casos, del esfuerzo necesario para el manejo de las máquinas. Se tiene constancia de que el manuscrito, ampliamente utilizado por los «fontaneros mayores y arquitectos del rey», perteneció a Juan Gómez de Mora y Teodoro Ardemans, entre otros, antes de ingresar, a partir de 1771, en la Biblioteca Real, que mostró gran interés en editarlo sin llegar a conseguirlo.

El contenido de la obra es el siguiente:
Libro Primero. De las calidades de las aguas y de sus propiedades y de su generación o nacimientos. De los efectos de las aguas y de las cosas que hacen dentro de la tierra. De las señales que hay para haber de hallar agua, de la que es dentro de la tierra escondida. De las señales que hay para hallar agua y cuales son muy verdaderos.
Libro Segundo. De las experiencias que se han de hacer para hallar agua.
Libro Tercero. Cómo podremos conocer la agua ser buena o no.
Libro Cuarto. De los niveles y sus formas.
Libro Quinto. De betunes de diversas maneras, el cual es el quinto libro. Libro que enseña cómo se hagan los caños de plomo o fístulas y trompas de metal. Es del cuarto libro (sic).
Libro Sexto. Del llevar aguas en diversas maneras y de aguaductos.
Libro Séptimo. Para llevar aguas que pasen unas por debajo de otras.
Libro Octavo. De las diferencias que hay en el llevar de las fuentes.
Libro Nono. Que trata de diversos modos de azutes o presas de río.
Libro Décimo. De las cisternas y aljibes, cómo se hagan en diversas maneras.
Libro Onceno. Trata de diversas maneras de molinos.
Libro Doce. Diversos géneros de zerner el harina
Libro Trece. Libro de los molinos batanes y de aceite, y de diversos géneros de artificios de la misma calidad, para sacar aguas, para hacer alumbres y salitres, y lavar lanas y paños.
Libro Catorce. Libro de barcas que sirven en lugar de puente para pasar los ríos, y de puentes.
Libro Quince. De puentes de solo madera.
Libro Dieciséis. De las maderas y de piedras y cómo ellas se cortan y cómo se arrancan las piedras y cómo se hace la calcina y el yeso y ladrillos, de diversas maneras. De los remedios que se deben hacer para que las maderas se conserven, después de ser ellas cortadas. De los árboles en suma.
Libro Diecisiete. Capítulo de las piedras en universal y en qué tiempo se deben arrancar en la cantera y en qué sazón y tiempo se deben poner en obra y cuáles son más fáciles de quebrar y cuáles son más durables en la obra. Libro de la calidad de las piedras y el modo de hacer rejolas y tejas y otras cosas de barro para adornar edificios. Qué calidad de piedra es mejor para hacer calcina. En qué tiempo se debe cavar la tierra para hacer ladrillos y en qué tiempo se deben labrar los ladrillos y cocerlos.
Libro Dieciocho. De cómo se han de hacer las pilas de las puentes de piedra en diversas maneras.
Libro Diecinueve. Libro de edificios de mar y cómo se han de hacer y acomodar en diversas maneras.
Libro Veinte. De hacer defensas a puertos para que armadas no puedan entrar.
Libro Veintiuno. El cual trata de divisiones de aguas, así de islas como de otras cosas de agua, y relojes de agua.
La versión digital puede consultarse en:








lunes, 2 de febrero de 2009

La nutria en Palencia

Un buen amigo, Asier Sáiz, es el coordinador y principal autor de un interesantísimo libro sobre la nutria en la provincia de Palencia. Ha tenido a bien enviarnos un resumen del contenido del libro para publicarlo en el blog.

LA NUTRIA (Lutra lutra) EN LA PROVINCIA DE PALENCIA
SAIZ ROJO, ASIER (1); FUENTES FERNÁNDEZ, ALBERTO (2)
(1) e-mail: asiersr@iaf.uva.es
(2) Ecologistas en Acción de Palencia. e-mail: EEAPALENCIA@terra.es

Introducción
Con este título Ecologistas en Acción-Palencia junto a colaboradores como Caja Círculo, la Diputación de Palencia o la consultora PAYD Ingenieros S.L., ha editado, el pasado 2008, un libro que recopila y ordena la información recogida en numerosas jornadas de campo buscando conocer la situación de la nutria en nuestra provincia. Esta aventura que empezó simplemente como unas jornadas más de campo nos ha llevado a conocer el estado de conservación de nuestros ríos y arroyos, descubrir su fauna y flora asociada, y determinar de primera mano las carencias más importantes de nuestra red hidrográfica.
La nutria
La nutria Lutra lutra (Linnaeus, 1758), es una especie autóctona de la Península Ibérica. En nuestro país, supera el metro de longitud de talla, siendo los machos algo mayores (100-120 cm) que las hembras (90-110 cm). Su peso oscila entre los 5,5-5,9 kg para los machos y 4,4-6,5 kg para las hembras.
Es un animal de color pardo con una mancha más clara bajo su cuello; se caracteriza por su larga cola, que va estrechándose hacia el extremo. Se trata de una especie de marcados hábitos acuáticos, pudiéndose encontrar en ríos, arroyos, embalses, lagunas y litoral costero. Esta vinculación con el medio acuático se basa principalmente en la alimentación, ya que el resto de sus hábitos los realiza en tierra firme.
Se alimenta principalmente de peces y cangrejos, aunque con frecuencia incluye en su dieta ranas y otros anfibios, insectos, reptiles e incluso pequeñas aves y mamíferos. Su alimentación depende de la disponibilidad de las presas y de la dificultad de su captura, por lo que se centran en aquellas piezas que requieren menor esfuerzo.
La mayor parte del día lo pasa escondida y dormida en su madriguera. Ésta suele estar ubicada al borde del agua, aprovechando cuevas naturales, madrigueras abandonadas, entre la maleza de las isletas de los ríos, etc. y dispone de una abertura para mantenerse ventilada.
La nutria en España
A nivel nacional, durante los años 2004 y 2005 se ha realizado el III sondeo nacional de nutria, promovido por la SECEM (Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Mamíferos). Este trabajo, que saldrá publicado en los próximos meses, da continuidad a los estudios realizados durante las décadas anteriores, ya que en 1984 se realizó el primero de los sondeos (DELIBES, M., 1990) y en 1994 el segundo (RUIZ-OLMO, J.; 1998). Toda esta información, permite analizar la evolución de la nutria a lo largo de tres décadas, mostrando, a falta de los datos definitivos del último sondeo, una tendencia a priori positiva de la especie.
La nutria en Castilla y León
En Castilla y León, la evolución de las poblaciones de nutria está siendo favorable. Desde los datos que ofrecía el primero de los sondeos en la década de los ochenta hasta la actualidad, este animal se ha recuperado en numerosos cauces en los que había desaparecido por degradación del hábitat. Hoy en día, está presente en la mayor parte de los ríos de la región, con mayor abundancia en la zona norte de la cuenca del Río Duero. Sus poblaciones han vuelto a colonizar tramos fluviales en los que habían desaparecido años atrás, existiendo citas de nutria incluso en tramos urbanos de ciudades como Valladolid, Palencia o Burgos.
La nutria en Palencia
En la provincia de Palencia las poblaciones de nutria también han sufrido una clara mejoría en las últimas décadas aunque con distinta intensidad en función de las comarcas. En esta publicación se ha dividido la provincia de Palencia en cuatro comarcas, en función de la disponibilidad de recursos y la problemática que ofrece cada comarca a la especie: Montaña Palentina, Media montaña, Tierra de Campos y El Cerrato, analizando en capítulo aparte los grandes ríos (Carrión y Pisuerga) y los sistemas antrópicos: canales y acequias de riego.
En toda la provincia se han establecido un total de 251 tramos de muestreo, prospectados entre abril de 2004 y agosto de 2005 y distribuidas en más de 50 cauces diferentes.
La comarca de la Montaña Palentina abarca el tercio norte de la provincia, y limita con León, Cantabria y Burgos. Conserva las características naturales menos alteradas y de mayor calidad de la provincia y las mayores altitudes (Curavacas, 2.525 m). Constituye la cuna de los ríos más importantes de la región (Ríos Carrión y Pisuerga), y está formada por pequeños ríos de cabecera.

TABLA 1: Evolución de la presencia de nutria entre 1984 y 2004/05 en la Montaña Palentina.





La evolución de la nutria en esta comarca ha sido positiva en estas dos últimas décadas, ya que en ningún caso se han identificado procesos regresivos en sus cauces, con poblaciones estables que confirman la presencia de nutria en prácticamente todos sus ríos. Por su singularidad destaca de estos resultados la cita positiva de presencia de nutria en el entorno del Pico Curavacas (José Placer, julio de 2004). Este resultado, basado en el hallazgo de un excremento de nutria en el pico de esta montaña, destaca por encontrarse a una altitud de unos 2.525 m y alejada de cauces fluviales de entidad.
La Media Montaña supone una transición entre la Montaña al norte y la Tierra de Campos al sur. Se caracteriza por sus ríos que conforman una alternancia de valles y páramos de 1000 m de altitud. Predominan los cultivos cerealistas y de regadío, aunque a pesar de las actividades humanas, en la zona se conserva alguna masa forestal autóctona, acompañadas con repoblaciones de coníferas.

TABLA 2: Evolución de la presencia de nutria entre 1984 y 2004/05 en las comarcas de Media Montaña





Entre los dos primeros sondeos se apreció una destacada recesión de las poblaciones de nutria entre los años ochenta y noventa. Los datos positivos del muestreo de 1994 apenas alcanzan un tercio de los datos positivos de una década anterior. Sin embargo, los últimos resultados muestran una clara tendencia favorable, con un 94,4 % de datos positivos en el último sondeo.
La Tierra de Campos ocupa gran parte del centro y sur de la provincia y limita con Burgos, León y Valladolid. Es la comarca más homogénea de todas, ya que es una zona muy llana, con relieves muy suaves. Aparecen cauces fluviales muy intervenidos y modificados. Por un lado, la presión agrícola ha eliminado la mayor parte de la vegetación de ribera. Por el otro, presentan caudales muy bajos durante la mayor parte del año, aunque disponen de cuencas receptoras muy extensas, lo que favorece el desbordamiento de su márgenes en episodios de grandes precipitaciones. Por este motivo se ha intentado abusivamente controlar las crecidas con dragados y encauzamientos sistemáticos. Estos hechos han convertido a la mayor parte de los ríos y arroyos de Tierra de Campos en canales de sección constante, sin vegetación riparia arbórea y con predominio de macrófitas (carrizos, enéas, espadañas, etc.) que cubren el cauce.

TABLA 3: Evolución de la presencia de nutria entre 1984 y 2004/05 en Tierra de Campos





Los resultados muestran una clara tendencia positiva, aunque resulta menos acusada que en el resto de la provincia. Los datos obtenidos no permiten confirmar la presencia de nutria en la mitad de los cauces analizados. Ésto se debe en gran parte a la fuerte intervención humana que han soportado estos ríos, lo que dificulta el establecimiento de poblaciones de nutria.
El Cerrato ocupa la zona sudeste de la provincia, limitando con Burgos y Valladolid. Presenta un relieve muy característico, donde los procesos erosivos de origen fluvial han tenido gran importancia, dando lugar al paisaje actual: páramos calcáreos y cuestas margo-yesíferas intercalados con valles estrechos.

TABLA 4: Evolución de la presencia de nutria entre 1984 y 2004/05 en el Cerrato





La evolución de las poblaciones en el Cerrato ha sido algo irregular. En la mayoría de los ríos los resultados muestran una tendencia estable o en todo caso positiva, difícil de valorar debido a la irregularidad de su distribución. En este caso, tanto el río Pisuerga como el Arlanza suponen importantes ecosistemas perimetrales que favorecen el refugio temporal de los individuos de nutria, que posteriormente ocupan los arroyos del Cerrato durante las épocas más favorables (invierno/primavera).
En cuanto a los grandes ríos provinciales (El Río Carrión y el Río Pisuerga), la tendencia es positiva en ambos ríos. En el caso del Pisuerga se confirma la presencia de nutria en todo su trazado, en continuidad con los datos de décadas anteriores. En el río Carrión se aprecian datos más favorables que en los sondeos previos, con citas positivas incluso en el entorno de la capital palentina, tramos en los que no se documentaba la presencia de nutria anteriormente.
Respecto a los canales de riego, conviene destacar los resultados positivos en los tres ramales del Canal de Castilla. También se han obtenido datos positivos en canales de riego como el Canal del Pisuerga y en el de Alfonso XIII, aunque en estos casos se desconoce si las poblaciones de nutria abarcan todo el trazado de éstos.
La publicación se ha completado con un estudio alimenticio en 12 puntos de muestreo, 5 en la zona norte, 4 en la zona media y 1 en el sur de la provincia. Se han identificado al menos 241 elementos-presa, de los cuales 191 son peces (79,25 %), 39 anfibios (16,18 %), 7 cangrejos (2,90 %), 1 micromamífero (0,41 %), 1 reptil (0,41 %) y 2 insectos (0,82 %).


FIGURA 1: Relación de las presas de nutria en la provincia de Palencia.

Entre los peces, el gobio (Gobio lozanoi), popularmente conocido como boquerón, ha sido la especie más depredada con 65 ejemplares (26,97 %), seguido de la Boga del Duero (Chondrostoma duriense) con 45 individuos (18,67 %) y de la Bermejuela (Chondrostoma arcasii) con 38 elementos (15,76 %).


FIGURA 2: Especies de peces consumidos por la nutria en la provincia de Palencia.

Bibliografía
DELIBES, M; (1990). La nutria (Lutra lutra) en España. ICONA. Madrid, 198 pp.
RUIZ-OLMO, J.; DELIBES, M.; (1998). La nutria en España ante el horizonte del año 2000. Sociedad Española para la Conservación de los Mamíferos (SECEM). Barcelona-Sevilla-Málaga, 300 pp.

viernes, 30 de enero de 2009

Cuatro perfiles


Martínez de Azagra (2009): http://www.oasificacion.com/

Oasificacion.com en francés

"L'oasification est le processus contraire à la désertification. Il ne s'agit pas de décrire le problème (désertification) mais d'apporter des solutions (oasification). Grâce à des techniques appropriées de récolte d'eau, du sol et des nutriments, la désertisation peut être inversée, même dans des situations extrêmes".
Desde hoy, la página oasificacion.com (también oasification.com) aparece en francés, además de los otros dos idiomas en los que ya se ofrecía (español e inglés). La iniciativa de los promotores de la página responde a un deseo de llegar a todos los países francófonos, muchos de los cuales presentan serios problemas de desertificación.

miércoles, 21 de enero de 2009

Algunas convocatorias forestales e hidrológicas

De la revista Actualidad Forestal Tropical (http://www.itto.or.jp/) he extraido las siguientes convocatorias interesantes:
- Seminario Internacional sobre Manejo de Cuencas Hidrográficas. Programas Internacionales del Servicio Forestal de EEUU. Arizona, del 23 de marzo al 11 de abril de 2009. Información en: www.fs.fed.us/global/is/watershed/welcome.htm
- XIII Congreso Forestal Mundial. Buenos Aires (Argentina). Del 18 al 25 de octubre de 2009. Información en: http://www.cfm2009.org/es/index.asp
- Seminario sobre Gestión de Ecosistemas Forestales en el Siglo XXI. Dublín (Irlanda). 4 y 5 de septiembre de 2009. Más información: john@ifbsolutions.com

miércoles, 14 de enero de 2009

Las sequías de los últimos 500 años

Un grupo de investigación español ha reconstruido las series de sequías de 1506 a 1900 a través de los registros de ceremonias de la Catedral de Toledo, para observar la variabilidad de las sequías españolas en los últimos 500 años. A los registros ceremoniales se suma el análisis a corto plazo de datos meteorológicos y de los anillos de crecimiento de los árboles.
La recopilación de documentos históricos como los registros de las rogativas de la Catedral de Toledo y Municipales (ceremonias cuyo origen se remonta a ritos agrícolas romanos) ha permitido a los investigadores caracterizar el periodo climatológico de 1506 a 1900 en Toledo y Madrid, en especial extremos climáticos como las sequías.
Después de procesar la información, los científicos han publicado su trabajo en Global and Planetary Change . Su artículo muestra que durante la mayor parte del siglo XVI en España las sequías fueron escasas y más cortas que en los siguientes períodos. Del periodo de 1676 a 1710 hubo menor estrés hídrico y el siglo XIX se caracterizó por una menor frecuencia de sequías. Sin embargo, “de finales del siglo XVI hasta el siglo XVIII fue el período con las sequías más severas registradas”, subraya a SINC Juan I. Santisteban, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Durante la Pequeña Edad de Hielo en el centro peninsular, que coincide con el intervalo de tiempo estudiado, los investigadores afirman que “las sequías fueron más frecuentes e intensas que en otros períodos”. Aunque su intensidad alcanza valores comparables a los registros actuales, la investigación no permite aclarar si las sequías climáticas actuales son más duraderas que las pasadas, “pero la mayor demanda actual de agua hace percibir los descensos en su disponibilidad como un mal acuciante”, añade Santisteban.
El trabajo coteja también los resultados con los obtenidos de otros registros en el área mediterránea. “Se aprecian notables diferencias en los períodos y duraciones de las sequías: se encuentran períodos lluviosos y de sequía coincidentes en diferentes áreas de la Península Ibérica y entre la mitad septentrional y meridional de esta”, apunta Santisteban.
El análisis conjunto de las series y de la presión atmosférica a nivel del mar -elaborado por los investigadores de la UCM, del Instituto Geológico y Minero de España, y de la Universidad de Barcelona- apunta que los períodos de sequías frecuentes coinciden con patrones positivos de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), una situación anticiclónica en las Azores prolongada. Sin embargo, añaden que “la topografía de la Península Ibérica puede ser responsable de gran parte de la heterogeneidad del fenómeno de las sequías”.

Las ceremonias de la Catedral de Toledo estuvieron sujetas a estrictos protocolos por la Iglesia y variaban en función de la gravedad del fenómeno meteorológico. En España hay constancia con una relativa continuidad desde el siglo XVI en los archivos catedralicios de muchas diócesis.
Los datos de rogativas que han analizado los científicos provienen de tres fuentes: los 121 volúmenes de actas capitulares de la Catedral de Toledo que registran la vida diaria de 1466 a 1599, el libro que empezó Juan Bautista de Chaves Arcayos (quien resumió los libros capitulares de 1434 a 1599 e incorporó sus propias noticias), y los 331 volúmenes de los Libros capitulares (1464-1914), que completan intervalos de las actas capitulares.
Las series de rogativas contienen 341 rogaciones pro-pluvia, 36 pro-serenitate, y 94 misas de agradecimiento (ceremonia para celebrar el final del fenómeno climatológico que llevó hasta la rogativa). Muchas de las rogativas corresponden a ceremonias de primavera.
Referencia bibliográfica :
Domínguez-Castro, Fernando; Santisteban, Juan I.; Barriendos, Mariano; Mediavilla, Rosa. “Reconstruction of drought episodes for central Spain from rogation ceremonies recorded at the Toledo Cathedral from 1506 to 1900: A methodological approach” Global and Planetary Change 63(2-3) Special Issue: Sp. Iss. SI: 230-242 SEP 2008.
Fuente:www.plataformasinc.es

lunes, 12 de enero de 2009

Inventario de tecnologías disponibles para la lucha contra la desertificación

El Inventario de Tecnologías y Difusión de Tecnologías disponibles en España para la Lucha contra la Desertificación surge por iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que, a partir de una de las líneas de acción propuesta en el PAND, que es el "Análisis, divulgación y explotación de resultados de programas de investigación, desarrollo e innovación tecnológica sobre desertificación", decide poner en marcha la creación de un inventario de tecnologías con el fin de contribuir a la consecución de los objetivos de esta línea de acción.
Este inventario permite recopilar, organizar y evaluar los avances de la comunidad científica así como los del ámbito empresarial y de gestores del territorio a través de los resultados obtenidos de proyectos técnicos y de investigación desarrollados hasta la fecha. Esta labor se ha desarrollado con la colaboración de numerosos organismos e instituciones que han venido trabajando desde hace tiempo en la lucha contra la desertificación en España.
El Inventario de Tecnologías dispone de información relacionada con todo tipo de tecnologías, técnicas, recomendaciones de gestión y aplicaciones prácticas que se llevan o se han llevado a cabo en el campo de la lucha contra la desertificación en España. Además, el inventario incorpora una relación de centros vinculados a la desertificación, así como los proyectos y bibliografías relacionados con los centros en cuestión.
Con la realización y difusión de este inventario, se pretende también contribuir al objetivo de la transferencia de tecnología entre países Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y, en particular, entre aquellos países pertenecientes al Anexo IV de la CNULD para el Mediterráneo Norte, al que pertenece nuestro país.
El Inventario de Tecnologías disponibles en España para la Lucha contra la Desertificación está abierto a nuevas incorporaciones pues tiene el objetivo de mantenerse en continua actualización.



miércoles, 7 de enero de 2009

¿Un desierto en España?

Justo cuando nos íbamos de vacaciones, la edición vallisoletana de El Norte de Castilla publicaba un amplio reportaje con el título "¿Un desierto en Valladolid?", en el que el periodista Víctor M. Vela recogía las opiniones de dos catedráticos de la Universidad de Valladolid: Fernando Molinero (análisis geográfico regional) y Andrés Martínez de Azagra (hidrología). Aparte de las imprecisiones características de cualquier artículo periodístico, creo que el reportaje, basado en los datos del Programa Nacional contra la Desertificación, recoge algunas reflexiones interesantes y cuestiones a puntualizar. Lo mejor es empezar leyéndolo:
¿Un desierto en Valladolid?
El Ministerio de Medio Ambiente afirma que 65.843 hectáreas de la provincia sufren un alto riesgo de desertización, tesis discutida por expertos de la Universidad
VÍCTOR M. VELA VALLADOLID
Para empezar, una pregunta: ¿Está Valladolid expuesta a acabar convertida en desierto? La respuesta, en principio, es no. Pero hay peros. Un informe del Ministerio de Medio Ambiente, publicado en agosto de este mismo año, atribuye a Valladolid cerca de 66.000 hectáreas que corren un «riesgo alto o muy alto de desertización». Suponen, atención, el 8% de la superficie de la provincia, en su mayor parte se extienden por el sureste de Valladolid -con amificaciones en Segovia- y comprenden términos municipales como Cogeces del Monte, Campaspero o Fompedraza, según el mapa dibujado por el Ministerio. Y aquí llega la controversia. Mientras que Medio Ambiente defiende esta idea de desertización -«disminución irreversible de los niveles de productividad de los ecosistemas terrestres, como resultado de la sobreexplotación, uso y gestión inapropiados de los recursos en medios afectados por la aridez y la sequía»-, expertos de la Universidad de Valladolid no se ponen de acuerdo y califican el estudio de «disparate sin base científica» o de «toque de atención bastante sensato». «No hay ni un sólo metro cuadrado en la provincia en el que se pueda hablar de desertización», explica Fernando Molinero, catedrático de la Universidad de Valladolid y profesor de Análisis Geográfico Regional. «No hay que tomárselo al pie de la letra, perso es cierto que en Castilla y León hay zonas que sufren ese riesgo», añade Andrés Martínez de Azagra Paredes, doctor ingeniero de Montes del campus de Palencia. Los autores del informe del Ministerio apuntan a varios factores que, aseguran, unidos abocan a la desertificación y que se dan en varios puntos de la provincia. «Condiciones climáticas semiáridas (sequías estacionales, extrema variabilidad de las lluvias), suelos pobres con marcada tendencia a la erosión, relieve desigual, abandono agrícola de tierras y explotación insostenible de recursos hídricos». En este último punto se encuentra la clave de lo que ocurre en el sureste de la provincia: sobreexplotación de acuíferos. Este fenómeno se da sobre todo en las cuencas del Segura y del Júcar. «Del resto de España, sólo aparece como problemática la situación de la región de los Arenales, en al cuenca del Duero». Y atañe a una parte de Valladolid (además de Salamanca, Segovia y Zamora). En esta zona, «la recuperación del nivel de las aguas es inferior al ritmo de las extracciones», según un informe de la Confederación Hidrográfica del Duero del año 2001 (que incluso llegó a suspender la apertura de nuevos pozos). Estas extracciones -los cálculos hablan de 150.000 litros a la hora durante los meses de verano- han diezmado la riqueza de agua subterránea en la zona y es el argumento esgrimido desde el Ministerio para remachar esa idea de riesgo de desertización en la zona. «No es verdad, los acuíferos no producen desertificación», responde enérgico Fernando Molinero, «sino un descenso piezométrico del agua de los mantos geográficos». «Se habla de desertización porque está de moda, porque es un modo de alarmar, pero no es así». ¿Entonces? ¿Por qué el Ministerio de Medio Ambiente, el Gobierno español, dice que en el 8% de la superficie de la provincia existe este problema? «Porque no saben de lo que hablan, porque confunden desertificación con erosión, y eso es muy grave cuando procede de un ministerio como el de Medio Ambiente». Además, según Molinero, en Valladolid ni siquiera hay un riesgo excesivo de erosión, «pues los terrenos aquí son muy llanos. La erosión, que forma parte de la historia geológica, se da en las cuestas de los páramos, donde hay pendientes fuertes». Esta tesis no es defendida, sin embargo, por otros colegas universitarios. Andrés Martínez de Azagra reconoce que «todas estas cifras no dejan de ser polémicas», pero entiende que el informe -«con todas las bendiciones del Gobierno»- «es una primera aproximación bastante buena». «Es un documento de trabajo razonable y razonado. Aunque es cierto que si te centras en un lugar concreto, la casuística puede contradecir el informe».
Cuatro indicadores
El Ministerio de Medio Ambiente ha elaborado los mapas con el análisis de cuatro indicadores básicos. Además de la sobreexplotación de acuíferos, se ha fijado en los incendios ocurridos en los últimso años, en la aridez (relación entre la cantidad de agua que quisiera usar la vegetación y lo que realmente llueve) y la erosión hídrica. «El índice más realista para hablar de desetización es la mayor o menor capacidad de infiltración que tiene el terreno», explica Martínez de Azagra. «Si un lugar tiene una capacidad de infiltración de agua pequeña, ante apisodios de lluvia no absorberá agua, sino que la escupirá, la escurrirá. Y si barre, entonces hay erosión hídrica, el suelo es mucho más árido. Y si el suelo es más árido, no tendrá vegetación adecuada ni capa vegetal», añade.El equipo de Martínez de Agrada ha acuñado un término, oasificación, para referise al proceso en el que trabajan y que consiste en aumentar la infiltración y la cubierta vegetal, reduciendo la erosión hídrica.


En mi opinión, los comentarios del profesor Molinero son muy discutibles. Dice, por ejemplo, que la afirmación de que entre el 30 y el 40 % de la superficie española esté en riesgo de desertificación "es una afirmación que va contra toda lógica científica" o que la desertificación "está de moda". También dice que en ninguna parte del mundo hay desertifiación cuando llueve más de 300 mm al año. Creo que el problema es que se confunde el concepto de desertificación. La desertificación no es el avance del desierto, no significa que de buenas a primeras un terreno agrícola o forestal se convierta en un campo de dunas. Dejémonos de tópicos. La desertificación, según la definió Aubreville en 1949, es el "proceso complejo que reduce la productividad y el valor de los recursos naturales, en el contexto específico de condiciones climáticas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, como resultado de variaciones climáticas y actuaciones humanas adversas". Entonces, repito, la desertificación no significa que el desierto del Sahara nos invada de sur a norte de la península, sino que se trata de un proceso complejo de degradación de los recursos naturales y de los ecosistemas. Además este proceso de degradación se produce en un área geográfica muy concreta y bien definida (por ejemplo por el índice de aridez de la FAO), que son las zonas áridas, semiáridas y secas subhúmedas, por lo que no tiene sentido decir que no hay desertificación en zonas donde llueven más de 300 mm anuales. La desertificación está motivada por un importante número de factores, que se agrupan en climáticos-meteorológicos (sequías, aridez, lluvias intensas...), geomorfológicos (fuertes pendientes, erosionabilidad del suelo...) y humanos (incendios, deforestación, sobreexplotación de acuíferos, salinización, cultivos inadecuados,etc.). Todos son importantes y todos interactúan. Por lo tanto no cabe confundir desertificación con erosión, pero la erosión es uno de los factores más importantes de la degradación del suelo y, consecuentemente, de la degradación de la vegetación. Por último, destacar lo que dice Martínez de Azagra respecto a la infiltración. La infiltración es la pieza clave en la desertificación por aridez edáfica (por falta de agua en el suelo), ya que si por cualquier actuación reducimos la capacidad de infiltración de agua (degradación de las propiedades físicas del suelo), provocaremos una pérdida de cubierta vegetal en cantidad y calidad, e impediremos cualquier proceso ulterior de restauración.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Suecia es...sostenibilidad

La visión de un estudiante forestal Erasmus
por Fernando González
Es impensable en Suecia cualquier actividad que, de una forma deliberada, ponga en peligro el equilibrio de los distintos ecosistemas y del medio ambiente en general. Se puede decir que la vida de los suecos se encuentra en perfecto equilibrio con la naturaleza aunque eso no significa quitarle sabor a sus vidas.





















Vamos a analizar el porqué de que este deseado equilibrio, que al resto de la humanidad le cuesta tanto conseguir.
El petróleo y otros combustibles fósiles son uno de los ejemplos más claros en el manejo de los recursos naturales que diferencia a Suecia del resto del mundo.
Comencemos con un poco de historia. Desde la antigüedad el petróleo aparecía de forma natural en ciertas regiones terrestres como son los países de Oriente Medio. Hace 6.000 años en Asiria y en Babilonia se usaba para pegar ladrillos y piedras, en medicina y en el calafateo de embarcaciones; en Egipto, para engrasar pieles; las tribus precolombinas de México pintaron esculturas con él; y los chinos ya lo utilizaban como combustible. La aparición de los motores de combustión interna abrió nuevas e importantes perspectivas en la utilización del petróleo, sobre todo en uno de los productos derivados, la gasolina, que hasta entonces había sido desechada por completo al no encontrarle ninguna aplicación práctica.
Después de todo el gran desarrollo que se dio gracias al uso de este producto como combustible, se descubrió que debido a la quema de enormes cantidades de este producto, algo en el medio ambiente estaba cambiando. No era otra cosa que el conocido Efecto Invernadero.
Este problema está muy presente en la sociedad, y son muchos los esfuerzos que se hacen por frenarlo. Muchos de estos esfuerzos solo se quedan en palabras que utilizan los políticos para hacer propaganda electoral.
Los suecos tienen el ambicioso objetivo de reducir por completo las emisiones de CO2, algo inimaginable por completo en otras sociedades, que consideran esto como una empresa del todo imposible de conseguir en el futuro más cercano, pero que los suecos con valentía están intentando y que va por muy buen camino en ciudades como Växjö.
Los puntos más complicados de esta estrategia energética están en el transporte y la calefacción, campos donde se están poniendo los mayores esfuerzos.
Por ejemplo el Koenigsegg CCXR, un coche superdeportivo de una empresa sueca que, aparte de batir el record del mundo de velocidad en deportivos, es “curiosamente” propulsado por biocombustibles.
Se puede decir que, además de cuidar el medio ambiente, las empresas suecas que apuestan por la sostenibilidad, desean hacerlo a lo grande para impresionar al resto del mundo y demostrar que sí se puede llegar a un equilibrio.
A partir de este ejemplo, podemos estudiar algunos de los rasgos culturales más importantes de los suecos. Podemos destacar:
Amor por la naturaleza. Y con esto me refiero a que sienten la naturaleza en su piel, como una parte más de su cuerpo. Como si el quitarles su trocito de tierra con su casita al lado del lago, supusiera el quitarles también una parte de su cuerpo, que desempeña su función como cualquier otro miembro del cuerpo humano.
Hablando de ecologismo, no debemos confundir el respeto a la naturaleza con un ecologismo sin sentido que a veces podemos ver en los medios de comunicación.
El mejor ejemplo lo podemos comparar a lo que dice Michael Parenti sobre el Superpatriotismo, que es la tendencia de poner orgullo nacional y supremacía sobre otras consideraciones públicas y étnicas y de seguir a los líderes nacionales sin criticarlos en sus relaciones con otros países.
Algo así es el ecologismo sin sentido: personas que, sin tener los mínimos estudios y conocimientos de ecología, se empeñan en conseguir fines, supuestamente en defensa de la naturaleza, sin pensar ni las consecuencias que pueden tener sus acciones ni en si realmente esos fines son tan “ecológicos” como ellos dicen. Muchas veces puede ocurrir que en realidad estén haciendo más daño a la naturaleza que salvándola de una súper catástrofe provocada por el ser humano.
Afortunadamente, a mi parecer, no existen grupos ecologistas tan radicales en Suecia, debido a otro rasgo cultural de la sociedad sueca, que es el evitar el enfrentamiento y la búsqueda constante de consenso. Este rasgo cultural, que a veces puede resultar un poco chocante, resulta muy útil, en mi opinión, a la hora de intentar resolver un problema, como son los que pueden existir a la hora de la gestión de los recursos naturales.
Esto me lleva a explicar el segundo rasgo cultural que voy a exponer, que es su naturaleza introvertida y el miedo a lo extraño.
Hace poco pude conocer un poco sobre política sueca. No es el objetivo de este trabajo el hablar de política sueca, pero el hecho es que hubo algo que me llamó mucho la atención y que puede enriquecer este ensayo.
Descubrí que en Suecia existen partidos “verdes”, aunque no son muy votados en las elecciones. Pero lo más interesante de estos partidos es que no puedes pertenecer a ellos si no eres sueco (según las fuentes que me informaron de esto).
Con lo cual se plantea otro postulado: los suecos aman tanto sus bosques que temen perderlos si los dejan en manos extranjeras.
Aquí vemos claramente un conflicto entre distintas culturas, derivado del hecho de que desde hace bastantes años se esté produciendo una inmigración a Suecia desde otros países.
Es cierto que hay un choque de culturas, pero es interesante ver como los suecos defienden lo que más valoran, que son sus bosques, y evitan ponerlos en manos de personas ajenas a una tradición ancestral.
Por último, el espíritu de superación y la naturaleza trabajadora de los suecos que se traduce en la gran competencia a nivel mundial de las empresas suecas en cuanto a tecnología y productividad se refiere.
También es un rasgo cultural la forma de trabajar en Suecia, diferente a la forma de trabajar en otras partes del mundo, que refuerza el sentimiento de pertenencia a una misma sociedad, la sociedad sueca, diferente a cualquier otra. Como ejemplo podemos destacar los horarios flexibles, la posibilidad de trabajar desde casa, las facilidades cuando un trabajador está enfermo o las bajas por paternidad y maternidad.
Es digno de destacar también la moderna tecnología que se utiliza en Suecia y el nivel de riqueza del país. Esto puede deberse, como decía antes, a su naturaleza trabajadora, pero es innegable que Suecia no se ha visto involucrada directamente en ninguna guerra en las últimas dos centurias y que no ha sufrido guerras en su propio territorio, con lo que el desarrollo en los últimos tiempos ha sido mucho más favorable a este país que a otros muchos.
Para concluir el ensayo, unas breves líneas resumiendo lo anteriormente expuesto:
Estas tres características de la personalidad, estos tres rasgos culturales, se traducen en el nivel del manejo de los recursos naturales, en una gran productividad de las empresas suecas, respetando en todo momento el medio ambiente. Además en dichas empresas se utiliza una forma de trabajar que podríamos definir como típicamente suecas; por lo tanto descubrimos que no les gusta incorporar nuevas ideas de la mano de entornos ajenos a esta realidad de Suecia
Podemos decir, en relación a estos rasgos culturales suecos, que Suecia no se pone del lado de los inmigrantes que llegan a sus fronteras, no tiene alteridad con ellos, es más, se ve con cierto miedo la llegada de nuevas culturas a la sociedad sueca que pueden destruir el delicado equilibrio que les ha costado tanto construir, y que pueden profanar los valores que tan profundamente están arraigados en los suecos nativos.
Sin embargo hacen todo lo posible por tratar de una manera respetuosa el medio ambiente que les rodea, y eso incluye a todos los seres vivos, incluidas las personas, que también son seres vivos.
Podemos ver incluso en esta última parte como Suecia está llena de contradicciones: por un lado se ve muy bien como la política en cuanto a manejo de los recursos naturales es muy respetuosa e intenta cambiar la tecnología obsoleta por una más moderna y cuidadosa con la naturaleza, es decir, es un espíritu de cambio y renovación. Pero por otra parte los pilares básicos de la cultura sueca no se quieren cambiar, en el sentido de la introducción en sus vidas de costumbres de otras culturas en relación a la inmigración.
¿Podríamos decir que Suecia es el Jardín del Edén, el paraíso soñado del que fuimos arrojados por el pecado de Adán y Eva y que siempre el ser humano ha tenido el anhelo de recuperar?
¿Son los suecos y su forma de ser el prototipo de la persona civilizada, equilibrada y sostenible del siglo XXI?
Preguntas que quedan a juicio del lector, pero lo que sí podemos tomar como ejemplo es ese deseo de lograr un mundo sostenible, donde la ultima tecnología es posible y hace posible el respeto al medio ambiente tan importante hoy en día.


martes, 9 de diciembre de 2008

La Oasificación en la Semana de Cine Ecológico de Ávila

Texto de Ávila Digital.
Entre el 9 y el 18 de diciembre, el auditorio de San Francisco será el escenario del ciclo ‘Naturalmente cine’.
Durante estos días, se proyectarán tres documentales –‘Los reyes del ártico’ el día 18 de diciembre, ‘Tierra’ el día 9, y ‘Nómadas del viento’ el día 14-, una película de animación –‘La familia Robinson’ el día 14- y un largometraje –‘Whale Rider’ el día 10-. Todas se podrán ver gratuitamente a las 20 horas, excepto la película infantil, que será a las 12 del mediodía.
Los filmes se completan con tres conferencias. Jorge Mongil, profesor de la Universidad Católica, hablará, el martes día 9, sobre ‘Oasificación: la lucha contra la expansión de los desiertos’. El jueves será el turno de Álvaro Picardo, de la Dirección General del Medio Natural de la Junta, quien analizará los valores ambientales de la Comunidad. Por último, el 15 de diciembre, Gabriel Sierra, miembro de la junta directiva de SEO/BirdLife, profundizará sobre la importancia de la conservación de las aves.
“Nueva andadura”Este ciclo sustituye a la Semana de Cine Ecológico, que se celebró con este nombre hasta el año pasado y que tenía, originalmente, en su organización al Colectivo Cantueso, que se retiró de la misma hace dos años.
La organización corresponde ahora a la empresa Sylvatica, a la que se ha concedido recientemente la gestión de los dos centros medioambientales de la ciudad de Ávila. Se trata de “una nueva andadura, pero tenemos intención de que se consolide en el tiempo”, asegura el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto. “Ya estamos pensando en nuevas iniciativas para el próximo año”.