miércoles, 15 de abril de 2015

Mapas de erosión en Europa

Joaquín Navarro nos ha facilitado el enlace a la página del European Soil Portal  en la que se pueden ver algunos mapas relacionados con la erosión en Europa. Los insertamos a continuación, como muestra de lo que puede verse en este portal.

Factor R





Fuente:
Panagos, P., Ballabio, C., Borrelli, P., Meusburger, K., Klik, A., Rousseva, S., Tadic, M.P., Michaelides, S., Hrabalíková, M., Olsen, P., Aalto, J., Lakatos, M., Rymszewicz, A., Dumitrescu, A., Beguería, S., Alewell, C. Rainfall erosivity in Europe. Sci Total Environ. 511 (2015), pp. 801-814. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2015.01.008 10.1016/j.scitotenv.2015.01.008

Factor K





Fuente:
Panagos, P., Meusburger, K., Ballabio, C., Borrelli, P., Alewell, C.
Soil erodibility in Europe: A high-resolution dataset based on LUCAS, Science of Total Environment, 479–480 (2014) pp. 189–200 10.1016/j.scitotenv.2014.02.010

Erosión por viento

                                 


Fuente:
Borrelli, P., Panagos, P., Ballabio, C., Lugato, E., Weynants, M. Montanarella, L (2014). Towards a pan-European assessment of land susceptibility to wind erosion. Land Degradation & Development, In Press. DOI: 10.1002/ldr.2318
Borrelli, P., Ballabio, C., Panagos, P., Montanarella, L. (2014). Wind erosion susceptibility of European soils. Geoderma, 232, 471-478.

lunes, 16 de marzo de 2015

Sobre el cambio climático

Artículo aparecido en www.iagua.es

El cambio climático se acelera

Un análisis de los cambios en el clima que se producen durante varias décadas sugiere que estas alteraciones están sucediendo más rápido que los niveles históricos y están empezando a acelerarse. La Tierra está entrando en un periodo de cambio climático que probablemente será más rápido de lo que se ha producido de forma natural durante los últimos mil años, obligando a la gente a vivir en y adaptarse a un mundo en calentamiento, según concluye un nuevo estudio que se publica en 'Nature Climate Change'.


En este estudio científico interdisciplinario de Steve Smith y sus colegas en el Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste (PNNL, por sus siglas en inglés) del Departamento de Energía de Estados Unidos examinaron los cambios históricos y proyectados durante décadas en lugar de siglos para determinar las tendencias de la temperatura sentidas por los seres humanos vivos hoy en día. "Nos centramos en los cambios en periodos de 40 años, similar a la vida útil de las viviendas y las infraestructuras construidas por los humanos como edificios y carreteras -explica Smith-. A corto plazo, vamos a tener que adaptarnos a estos cambios".

En general, la Tierra se está calentando debido al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera que atrapan el calor, pero el aumento no es suave, con la temperaturas elevándose y bajando. Aunque siempre se han estudiado los cambios naturales en la temperatura, se entiende menos la rapidez con la que temperaturas han cambiado en el pasado y van a alterarse en el futuro en escalas de tiempo relevantes para la sociedad, como por ejemplo durante la vida de una persona.

Para examinar las tasas de cambio, Smith y sus colegas del 'Joint Global Change Research Institute', una colaboración entre PNNL y la Universidad de Maryland en College Park, Estados Unidos, acudió al 'Coupled Model Intercomparison Project' (CIMP), que combina simulaciones de más de dos docenas de modelos climáticos de todo el mundo para comparar los resultados de los modelos.

Todos los modelos CMIP utilizan los mismos datos de concentraciones de gases de efecto invernadero pasadas y futuras, las emisiones contaminantes y los cambios en cómo se usa la tierra, que pueden emitir o capturar gases de efecto invernadero.

El equipo calculó cómo las temperaturas cambiaron rápidamente entre 1850 y 1930, un periodo en que comenzaron los registros, pero cuando la cantidad de gases combustibles fósiles en la atmósfera era baja. Compararon estas tasas a temperaturas reconstruidas a partir de fuentes naturales de información sobre el clima, tales como los anillos de los árboles, los corales y los núcleos de hielo, durante los últimos 2.000 años.

Tomados en conjunto, las simulaciones de periodos de tiempo más cortos fueron similares a las reconstrucciones sobre periodos de tiempo más largos, lo que supone que los modelos reflejan bien la realidad. Aunque hubo un pequeño aumento de la temperatura media global en este periodo de tiempo temprano, la temperatura de la Tierra ha fluctuado debido a la variabilidad natural.

Las tasas de cambio durante periodos de 40 años en América del Norte y Europa aumentaron y cayeron hasta 0,2 grados centígrados por década. Los modelos por ordenador y las reconstrucciones coincidieron en gran medida en estas tasas de variabilidad natural, indicando que los modelos proporcionan una buena representación de las tendencias en una escala de 40 años.

A continuación, el equipo realizó un análisis similar utilizando CMIP pero calculando las tasas de cambio durante 40 años entre 1971 y 2020. Así, encontraron que la tasa promedio de cambio en América del Norte, por ejemplo, fue de alrededor de 0,3 grados centígrados por década, una cifra más alta que la que se puede contabilizar por variabilidad natural.

Los modelos CMIP muestran que, en la actualidad, la mayoría de las regiones del mundo están casi completamente fuera del área de distribución natural de las tasas de cambio. El equipo también examinó cómo las tasas de cambio se verían afectadas en posibles escenarios de emisiones futuras.

El cambio climático se acelerará en los próximos 40 años en todos los casos, incluso en escenarios con menores tasas de futuras emisiones de gases de efecto invernadero. Un escenario en el que las emisiones de gases de efecto invernadero se mantuvieron altas resultó en altas tasas de cambio en todo el resto de este siglo.

Aún así, los investigadores no pueden decir exactamente qué impacto tendrá un aumento más rápido de las temperaturas en la Tierra y sus habitantes. "En estas simulaciones de modelos climáticos, el mundo está ahora empezando a entrar en un nuevo momento en el que las tasas de cambio de temperatura son consistentemente más grandes que los valores históricos de periodos de más de 40 años -señala Smith-. Necesitamos entender mejor qué efectos habrá y cómo prepararse para ellos".



Al respecto de este artículo, el profesor Joaquín Navarro (Universidad de Valladolid) hace la siguiente reflexión, que comparto de principio a fin:

"La variabilidad climática de la Tierra es una constante. Eso es lo único cierto cuando se habla de Climate Change. 

Hablar de que el clima de nuestro planeta cambia es hablar de lo evidente. Sin embargo, relacionar cualquier acontecimiento meteorológico de alta intensidad con el cambio climático de naturaleza antrópica es una osadía y demuestra un escaso conocimiento del clima que nos ha gobernado en los últimos 10000 a 2000 años. 

Pompeyo fue derrotado por Julio César entre el Segre y el Cinca, en el año 49 a.C., posiblemente asociado un episodio de gota fría. También las tropas romanas sufrieron sequías devastadoras en nuestro país, durante el siglo I a.C. Sugiero la lectura del libro del eminente Inocencio Font Tullot sobre la Historia del Clima de España y veremos cómo la variabilidad climática y los episodios extremos nos han acompañado a través de los siglos. A veces de forma inusitada, frecuente y tremendamente nefasta. 

En muchos de esos momentos, el hombre no tenía ni tuvo la capacidad de cambiar el clima. Entonces ¿por qué se produjeron dichos episodios? La respuesta no es fácil y los científicos no la tienen. Sólo hay evidencias de lo ocurrido e hipótesis y especulaciones sobre las causas. Lo mismo que sucede ahora. Pero elevar, las hipótesis y especulaciones a nivel de teorías demostradas o verdades no es justo, ni ético. Sin embargo, el periodismo "científico" y diversas modas investigadoras al servicio de su propia subsistencia permiten que esto suceda sin ningún escrúpulo. 

No soy especialista en clima ni en cambio climático, pero conozco y estoy leído en temas de sequías, inundaciones, lluvias torrenciales, nevadas, etc. en nuestro país. Y sobre todo he hecho trabajo de campo, con lo que estoy familiarizado con la variabilidad de ciertos procesos naturales y su dificultad de entendimiento, explicación y modelización. Eso me hace ser escéptico frente a la corriente actual sobre Climate Change.

Por favor, alguien puede decir ¿cuál es la temperatura media del planeta óptima o de referencia?¿Cuál es el clima adecuado de la Tierra: el de hace 50 años, el de la Pequeña Edad Glacial, el de los dinosaurios? ¿Por qué nadie explica que la media de -2 y 16, la de 7 y 7, la de -7 y 21,.., es 7, y que representa igualmente a un lugar con un cierto contraste térmico, un lugar muy homogéneo y un lugar de contraste térmico acusado? ¿Alguien es capaz de sentir en su casa una diferencia de medio grado centígrado? ¿Y entonces qué significa medio grado centígrado a escala planetaria y temporal?¿Por qué Groenlandia se llamaba Evergreen? ¿Por qué los vikingos llegaron hasta América y no fueron arrollados por los icebergs? ¿Por qué Colón pudo llegar a las costas americanas en plena temporada de huracanes? ¿Por qué parece ser que el delta del Ebro no existía antes de la llegada de los romanos?¿Por qué la albufera de Valencia era salada hace unos cientos de años? ¿Por qué en la década de los 60, 70 en los colegios se nos hablaba de una tendencia hacia la glaciación?...

Posiblemente, el cambio climático antrópico sea verdad, pues hay gráficas de temperaturas muy curiosas que nos alertan de cambios respecto a un punto concreto en el pasado, pero no puede basarse en simplificaciones tendenciosas o en hacer aparecer como anormal lo que siempre ha sido normal (riadas, nevadas, sequías). El clima se entiende en largos periodos de tiempo que superan la escala generacional de los hombres. Hay muchas preguntas sin resolver y de ello tiene que encargarse la ciencia, pero sobre la evidencia irrefutable de los hechos y causas a lo largo de la historia. Incluso si el cambio climático antrópico es cierto, miente quien dice que si paramos lo controlaremos, pues los procesos que gobiernan el clima se caracterizan por una gran inercia. Lo que estamos haciendo puede proyectarse a miles de años en el futuro.

Hoy Climate Change está demasiado ligado a intereses económicos y políticos globales y estratégicos, así como a un mercado científico sesgado y poco libre de admitir disensiones. La discusión real no se centra en Climate Change, la discusión se centra en cómo puede el hombre asegurar el desarrollo digno y equilibrado de todos los pueblos de la tierra, respetando el planeta que conforma nuestro soporte físico, nuestro escenario y sustento, nuestro hogar, nuestro capital presente y de nuestro futuro como especie privilegiada. El clima cambiará o no cambiará en una escala generacional o de varias generaciones y eso, como siempre, traerá periodos de inestabilidad o de estabilidad. El reto del hombre es vivir adaptándose a las circunstancias, estar preparado a los posibles cambios, respetando y asegurando el bienestar de sus semejantes, cuidando y preservando el planeta y la naturaleza que le han sido entregados".

miércoles, 4 de marzo de 2015

Para prevenir inundaciones: mapas de riesgos

Yo no lo habría dicho mejor...
Es un artículo de iagua (enlace).

El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) considera que la principal medida para prevenir las inundaciones son los mapas de riegos naturales. "Las inundaciones son un proceso natural de ocupación de la llanura de inundación, la responsabilidad de los daños por inundación es de los que construyen o dejan construir en zonas inundables", indica el Colegio.

Por ello el ICOG ha solicitado al Ministerio de Fomento que promulgue un Real Decreto para el desarrollo reglamentario de la vigente Ley del Suelo, por el que "se exija específicamente la ejecución de mapas de riesgos naturales", en relación al apartado 2 del artículo 15 de la propia Ley del Suelo.

En ese sentido, el Colegio recuerda que la vigente Ley del Suelo, establece en su artículo 12 la "obligatoriedad de incluir mapas de riesgo" en los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU). "Es necesario establecer un estudio de riesgo de inundaciones en las zonas afectadas y en función del tipo de avenida, planificar el territorio", apunta el ICOG.

Asimismo, el ICOG pide que se modifiquen "todos los Planes Generales de Ordenación Urbana, de los municipios afectados por la inundaciones, una vez que se aborden las medidas de contención de avenidas estructurales, mediante una realización de adecuados mapas de riesgos naturales" para que "la ordenación futura del territorio impida que se produzcan inundaciones en las zonas de desarrollo urbanístico".

En el caso concreto del río Ebro, el problema de estas inundaciones extraordinarias se ha visto agravado por la instalación de diques laterales o motas en determinados puntos de cauce. "Estas motas primero se construyeron para proteger los pueblos y después para proteger las fincas inundables al otro lado del rio, es este tipo de estructuras las que han aumentado en algunos puntos las subidas de Ebro", asegura el Colegio de Geólogos.

"En Alemania, en situaciones similares tienen motas en los cauces en el lado de las poblaciones a proteger y no en el de enfrente y dejan esas fincas como áreas de desbordamiento preferente para las que hay luego un plan de indemnizaciones para los agricultores en caso de avenida", explica el ICOG.

"La solución, por tanto, en línea por lo sostenido por el colectivo de especialistas de ebroNautas, pasa por una revisión en profundidad del trazado de las motas actuales y una reordenación de los usos agrícolas de las zonas inundables", destaca el Colegio.

Sin embargo, el Colegio de Geólogos opina que el dragado sistemático de los ríos como medida de prevención es "muy negativo desde el punto de vista ecológico y no resiste un análisis coste/beneficio porque tiene un coste inmenso en relación a los daños por inundaciones".

Cuando las poblaciones ya están consolidadas, la clave está en "disponer de mecanismos de alerta temprana que permitan evacuar la zona, así como limitar el tipo de construcciones existentes". A su vez, el ICOG aboga por que los sucesivos planes urbanísticos limiten el "uso de las zonas inundables y adopten una política de seguros, indemnizaciones o expropiaciones si fuera necesario que responda al riesgo real".

A ese respecto, el Colegio apuesta por "invertir en obras de contención" como presas de laminación, canalizaciones o excavaciones de contención, "siempre que se respete su impacto medioambiental". "También hay que gestionar correctamente las existentes, por ejemplo los embalses han impendido que el Ebro se desborde en Cataluña", puntualiza el ICOG.

lunes, 2 de marzo de 2015

Sobre ríos e inundaciones

Recojo a continuación tres artículos de opinión que han aparecido en los últimos días en la prensa española y en las redes sociales, a raíz de las inundaciones ocurridas sobre todo en el Ebro.

Las 'limpiezas' o 'dragados' de los ríos, tan inútiles como peligrosos

Alfredo Ollero y Camino Jaso León (Centro Ibérico de Restauración Fluvial)
Sábado, 9 de Febrero de 2013 -

Parece que este invierno va a ser un invierno excepcional, con mucha precipitación y por tanto con varias y seguidas crecidas en nuestros ríos, algunas de ellas de carácter más extraordinario. Tan reiteradamente como dichas crecidas, hemos escuchado innumerables peticiones que reclaman limpiar el cauce. Esta solicitud popular, tan errónea como abrumadoramente unánime, es a menudo amplificada por los medios de comunicación, que por falta de fuentes accesibles para contrastarla, frecuentemente muestran la visión de los afectados, a falta de argumentos de índole científico técnica o simplemente de algunos afectados con más criterio y objetividad.

La idea de que hay que limpiar o dragar el río quizás está tan enraizada porque en el pasado reciente los cauces se arrasaban sin contemplaciones, sabiendo que no servía de nada, a modo de actuación placebo, para tranquilizar a los ribereños y en ocasiones con el único objetivo de ganar votos con actuaciones que en esa época todavía pocos cuestionaban. Así, las diversas administraciones han ido ejecutando o autorizando actuaciones que, bajo el pretexto lógico y loable de proteger bienes y personas ante episodios de inundación, han supuesto frecuentemente bien para hoy pero mal para mañana, además de una importante afección ambiental en los ecosistemas acuáticos y ribereños.

A pesar de su demostrado anacronismo, todavía hoy se siguen haciendo estas actuaciones cuando se consigue regatear las trabas ambientales. Así, no faltan gestores públicos que se acogen a procedimientos de emergencia (a menudo sinónimo de ausencia de control) tras cada crecida para meter las máquinas dragadoras, bajo una situación de grandes presiones económicas y dinero público disponible para las contratas.

Cuando se pide limpiar un río no se pretende liberarlo de basuras, sino eliminar sedimentos, vegetación viva y madera muerta, elementos naturales del río y fundamentales para su dinámica. Se demanda, en suma, agrandar la sección y reducir la rugosidad para que el agua circule en mayor volumen sin desbordarse y a mayor velocidad. Cuando esto ocurre, los daños en el río son innumerables. Dichos daños justificarían ya por sí solos la prohibición radical de estas prácticas. Pero es que, además, y éste es un aspecto que nos interesa recalcar, las limpiezas son acciones que nada benefician a los que las demandan.

En las primeras horas de la siguiente crecida el río volverá a acumular materiales en los huecos limpiados. En ríos como el Ebro y los tramos bajos de sus principales afluentes navarros, eliminar una capa de gravas de su lecho aumenta mínimamente la sección de la corriente desbordada, un efecto a toda vista despreciable. Por ejemplo, en el Ebro si se dragara rebajando 1 metro el lecho, para una crecida de 2.000 m3/s como la de estos últimos días y teniendo en cuenta el campo de velocidades, tan solo bajaría el nivel de la corriente unos 8 centímetros en la misma sección dragada. Y si se quiere mantener este pequeño efecto habrá que seguir limpiando una y otra vez. En 2010 se dragaron un total de 126.000 m3 de gravas en el tramo aragonés del Ebro (entre Gallur y Cabañas) y hoy durante la crecida se pide con insistencia que se vuelvan a dragar los mismos puntos. Limpiar o dragar el río es tirar el dinero, un despilfarro que no puede admitirse en estos tiempos.

Pero sobre todo hay que señalar que los dragados pueden provocar efectos secundarios muy negativos: erosión remontante (erosión hacia aguas arriba del tramo dragado), incisión (hundimiento del cauce), irregularización de los fondos, descenso de la capa freática (y por tanto desecación de pozos de riego), descalzamiento de puentes y escolleras, colapsos si hay simas bajo la capa aluvial, etcétera.

Precisamente los estudios geomorfológicos que se han llevado a cabo en el río Arga, entre ellos en la zona de Peralta-Funes, han demostrado que los dragados a los que se han visto sometidos estos ríos en el pasado están provocando serios problemas de incisión del cauce. Como resultado de esto, se empiezan a observar problemas de descalce en las zapatas de los puentes y un descenso en el nivel freático que afecta a los pozos de los que se abastecen los regadíos y las poblaciones ribereñas.

Otra idea reiterativa e igualmente errónea es la percepción de que el cauce se ha elevado. Esta percepción es falsa, ya que donde haya crecido alguna playa o isla, el cauce habrá profundizado al lado, en el mismo punto, para compensarlo. También se dice recurrentemente que con crecidas pequeñas cada vez se inundan más campos, cuando lo que ocurre es que las motas y defensas, al comprimir el flujo, inyectan con fuerza el agua a las capas subterráneas, inundándose desde el freático terrenos muy alejados del cauce.

Hay que desterrar los viejos patrones culturales sobre el funcionamiento de los ríos y sobre el tratamiento de los riesgos de inundación e ir adquiriendo nueva información y educación al amparo de los conocimientos actuales y los nuevos retos que plantean las actuales directivas.

Nos consta que las autoridades ambientales navarras, junto con algunas de las entidades locales más afectadas por este tema, así como diversos colectivos implicados, han hecho un esfuerzo de consenso tras varias largas sesiones de trabajo. Se ha adelantado mucho trabajo en el sentido de aprender a convivir con el río sin llevar a cabo las actuaciones tradicionales (embalses, motas, dragados…) que a todas luces se han demostrado ineficaces.

Son las crecidas las que limpian los cauces y mantienen la vegetación a raya. Tras estas crecidas, este verano habrá menos algas y menos riesgo de proliferación de especies invasoras, como la mosca negra. Con menos regulación, más espacio para desbordarse y más crecidas, el río funcionará mejor y nos dará más beneficios. Dejemos de demandar limpiezas. En la actualidad, frente a la ineficacia de estas medidas, la Directiva Europea de Inundaciones aboga por la renaturalización de los ecosistemas fluviales a través de la recuperación de las llanuras naturales de inundación como vía de laminación de las avenidas. En esta línea se han desarrollado experiencias en Holanda y Alemania, al igual que las que se están realizando en la propia cuenca del Arga y Aragón y en algunos tramos del Ebro. Ese es el futuro. Si desaparecen ciertas funciones ecosistémicas de los ríos, se pone en riesgo la disponibilidad de agua de calidad y peligran la mayoría de lo usos que actualmente hacemos de ellos, a la par que se hipotecan usos potenciales futuros.

Así pues, urge una buena ordenación y gestión de estos espacios que, por supuesto, puede y debe incluir labores de conservación y mantenimiento de cauces, donde -entre otras acciones en pro de la conservación-, tendrían lugar acciones de limpiezas puntuales de puentes e infraestructuras. Si a esto añadimos una política eficaz y rápida de indemnizaciones para los años excepcionales, y más las campañas de información y participación, el problema de las crecidas quedará paliado y los ríos ganarán en salud, lo cual siempre revierte en la mejora de los múltiples servicios que nos prestan.


Fuente: Noticias de Navarra
Enlace a la noticia

Sorprendentemente las zonas inundables... se inundan


Pedro Brufao

Actualizado miércoles 31/07/2013

Las inundaciones en los Pirineos han vuelto a sacar a la luz pública las consecuencias del mal uso del territorio y de la falta de respeto a las zonas inundables, cuyos daños hemos podido apreciar una vez más. Las imágenes de sus efectos nos muestran que el río vuelve a esgrimir sus escrituras y recuperar así el territorio que le es propio, algo que nos recuerda con qué facilidad podríamos lamentar otro Biescas u otro Badajoz.

Lejos de felicitarnos por los múltiples beneficios que nos aportan las espectaculares crecidas de nuestros ríos pirenaicos, como la recarga de acuíferos y la regeneración natural de la cuenca, la opinión pública mayoritaria, parte de los medios de comunicación y muchos responsables públicos se dedican a echarle la culpa a la naturaleza. Es la posición típica y frecuente de los que no quieren reconocer sus errores y de los que quieren seguir obteniendo beneficios de la especulación sobre territorios en riesgo permanente.

Los ríos pirenaicos han vuelto a hablar muy claro, como lo hicieron en octubre del año pasado. Han vuelto a dibujar sus límites y a imponer su lógica natural, a demostrar la inutilidad de tantos encauzamientos, de tantas escolleras, de tantas limpiezas y dragados, que además agravan las consecuencias de las inundaciones periódicas, pues al estrecharse el cauce artificialmente, el agua con las rocas y sedimentos sale con mucha más fuerza cuando se termina la "rectificación" del cauce, mientras que debido a las motas y escolleras se impide que el agua retorne al cauce principal y al comprimir el flujo y al aumentar la presión del agua esta se inyecta en el subsuelo haciendo que las aguas subterráneas afloren a mucha distancia del río, inundando paradójicamente terrenos fuera de la zona inundable.

Por otra parte, las presas de laminación de avenidas no sirven para los grandes períodos de crecidas y dan una falsa sensación de seguridad que incita a seguir construyendo en zonas inundables, como hemos visto de nuevo en la cuenca del Guadiana este invierno, repleta de enormes embalses. Los embalses, al laminar las avenidas ordinarias reducen artificialmente el territorio fluvial, lo que agrava la inundación cuando vuelven las lluvias intensas.

Cada vez con más frecuencia

No hay duda científica alguna sobre las causas y los efectos agravados de las inundaciones, difundida desde las Universidades y entidades ciudadanas como la Fundación Nueva Cultura del Agua y Ríos con Vida.

Sin embargo, ante esta evidencia se pide insistentemente que se "limpie" el río y por la vía de urgencia. Por limpiar no se entiende librar de basura y contaminación un río, sino arrasarlo mediante el ensanchamiento del cauce y la construcción de escolleras, tapándose los ojos ante el hecho objetivo de que el aporte de sedimentos hará inútil tal dispendio de fondos públicos, derroche que se agrava por emplear la contratación por la vía extraordinaria y urgente para sucesos perfectamente estudiados y propios del clima y la geografía del lugar, que como consecuencia del cambio climático tenderán a repetirse con mayor frecuencia.

Al igual que ocurre con las sequías, en España se tratan las crecidas naturales de los ríos, propias e intrínsecas de un territorio, comosucesos extraordinarios que necesitan una respuesta urgente, sinónimo de falta de control en su licitación, y que nos sale muy cara.

El Consorcio de Compensación de Seguros y el Consejo de Estado tratan también de forma extraordinaria estos fenómenos recurrentes y ordinarios, lo cual no deja de ser un modo de subvencionar con el dinero de todos el frecuentemente pésimo urbanismo de las últimas décadas, que ha ocupado las zonas inundables con viviendas, naves industriales, carreteras, vías de ferrocarril, cámpings o aeropuertos, llegando incluso a cubrir los ríos, convirtiéndolos en alcantarillas para edificar encima. Hablando de subvenciones, el vertiginoso aumento de la superficie del olivar en la cuenca del Guadalquivir a golpe de subsidio de la UE agrava la importante erosión que ya padece esta cuenca y las inundaciones de Córdoba, Jaén y Sevilla, aportando cada año millones de toneladas de suelo fértil a un río que ha perdido sus funciones ecológicas más elementales.

En contra de la Unión Europea

El urbanismo sin control y la inutilidad y despilfarro que estas obras suponen vulneran la normativa vigente. La UE ha constatado esta realidad y apuesta por la gestión del territorio fluvial sin recurrir por sistema a tales obras de dragado y encauzamiento. Tanto la Directiva de Inundaciones como los documentos de la Comisión Europea abogan por el respeto del territorio fluvial, librándolo de construcciones en la medida de lo posible, lo que reducirá los efectos perniciosos de las inundaciones.

Las últimas reformas en la legislación del suelo nacional no han impedido que la avalancha del ladrillo siga produciendo sus efectos, como afirma el Defensor del Pueblo en un conocido informe sobre agua y territorio. A pesar de todo, contamos con muy buenas experiencias en Guipúzcoa, donde se han eliminado decenas de azudes que subían la lámina de agua y se han alzado puentes que constreñían el cauce, formando auténticos embudos, mientras que en la cuenca del Duero, en el Órbigo y el Tormes entre otros ríos, se han eliminado y alejado del cauce motas y escolleras y su nuevo plan de cuenca recoge algunas medidas querompen con el obsoleto modelo tradicional, algo que también se ha hecho de modo incipiente en la cuenca del Ebro.

Asunto de competencias urbanísticas

También son de destacar las recientes sentencias del Tribunal Supremo que libran de la urbanización a la sevillana Dehesa de Tablada por su carácter inundable, donde se querían levantar veinte mil viviendas o su sentencia sobre la zona inundable de Perales de Tajuña (Madrid). Esto contrasta con casos como los del barrio pamplonica de Rochapea, sito en plena llanura de inundación del Arga, la urbanización de las vegas inundables de Martorell (Barcelona), el aeródromo de Caldas de Reyes (Pontevedra), las vegas del Guadarrama (Madrid), el río Rato de Lugo o el aeropuerto de Córdoba. Ejemplos así hay miles.

La visión esperpéntica y deformada de quienes han de gestionar las cuencas quizás convenga económicamente a algunos, bien conectados con los organismos de cuenca y con los departamentos de obras públicas y urbanismo, y puede que suponga un efecto placebo a corto plazo para parte de la opinión pública, pero se le hace así un flaco favor al interés general, a la vida y a las propiedades de los ciudadanos, que aunque no lo sepan viven y trabajan en zonas de riesgo.

El respeto a las competencias urbanísticas y territoriales de las Comunidades Autónomas y Entes Locales no conlleva hacer la vista gorda ante esta situación y huir hacia ninguna parte; para este extraño viaje sobran enrevesados conflictos competenciales que tratan de esconder la incompetencia y la debilidad de carácter, a la vez que se echa en falta una atenta coordinación administrativa, la adopción de las medidas cautelares necesarias y la ejecución de las sentencias, haciendo caso de una vez a los estudios científicos y dotándose de una buena dosis de sentido común: Las zonas inundables… ¡se inundan!

Los ríos nos han enseñado de nuevo dónde nunca debemos construir. ¿Aprenderemos de aquí en adelante? ¿Los responsables de gestionar el territorio serán capaces por fin de renunciar a peligrosos desarrollos urbanísticos y abordarán de una vez para siempre una planificación del espacio adaptada al riesgo y fundamentada en el principio de precaución?.


Artículo elaborado por Pedro Brufao, Leandro del Moral, Askoa Ibisate, Narcís Prat y Alfredo Ollero, profesores respectivamente de las Universidades de Extremadura, Sevilla, País Vasco, Barcelona y Zaragoza.

Fuente: El Mundo
Enlace a la noticia

Devolver su espacio a los ríos, clave para reducir las crecidas
Antes las numerosas inundaciones y crecidas habidas durante los últimos días en la mitad norte del país, el investigador señala que los problemas derivan en numerosas ocasiones de los diques (de tierra compactada), que “dificultan el desbordamiento de los ríos”.

Publicado por: Marina Segura Ramos 27 febrero, 2015 Madrid

Los diques y embalses tienen "muchas deficiencias" en la gestión de crecidas e inundaciones, afirma en una entrevista con EFE el científico y profesor de geografía física Alfredo Ollero, que propone "imitar" al río, dejándole espacio para desbordarse.

Antes las numerosas inundaciones y crecidas habidas durante los últimos días en la mitad norte del país, el investigador señala que los problemas derivan en numerosas ocasiones de los diques (de tierra compactada), que “dificultan el desbordamiento de los ríos”.

Además el agua discurre tan “constreñida” que se inyecta a la capa freática y, consecuencia de ello, se inundan también los campos de cultivo más lejanos al propio río.

Los sistemas humanos de defensa “son poco útiles y muchas veces contraproducentes cuando hablamos de ríos de llanura (no de montaña)”, añade Ollero, autor de una guía metodológica sobre buenas prácticas en gestión de inundaciones.

Estudios científicos y técnicos realizados en todos los países desarrollados demuestran un continuo aumento en los daños económicos por inundaciones, pese al incremento de medidas estructurales (presas, diques, escolleras) para controlar las crecidas.

Ante las crecidas, afirma el profesor de la Universidad de Zaragoza, el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de las confederaciones hidrográficas es “muy bueno” y permite predecir con suficiente antelación.

Otra cosa es cómo se gestionan los embalses para reducir la punta de las crecidas -con desembalses parciales-, un sistema que “tiene ventajas y desventajas”.

De un lado, “se logra bajar la punta, pero la crecida sale escalonada y dura más tiempo, lo que suele causar inundaciones muy prolongadas que generan más daños en cultivos y zonas anegadas”.

Por todas estas razones, el investigador es partidario de “imitar” al río para minimizar los perjuicios.

Los cursos fluviales “tienen que tener crecidas y disponer de su propio sistema para regular las crecidas: desbordarse. Hay que devolver espacio al río, echar las defensas hacia atrás”.

“Cuánto más espacio tenga el río, mejor se autorregulará y generará menos daños en las zonas externas”, aunque “lógicamente habría que cambiar usos del suelo dentro de esa zona no protegida”.

Entre las alternativas menciona plantaciones compatibles con las inundaciones, por ejemplo choperas, o apostar por usos ganaderos.

Recuerda, en este contexto, que a comienzos de siglo ni se construía ni se cultivaba tan cerca de los cauces, pero a partir de los años 60 ó 70 esto cambia en muchas zonas del país.

Por último, denuncia la posibilidad de dragar los ríos -como están proponiendo actualmente algunas administraciones para luchar contra estos fenómenos- por el serio daño medioambiental que implica para el ecosistema, entre otras razones porque el río, no solo es solo agua que se observa, concluye.


Fuente: Efeverde

Fuente: www.navarra.es

viernes, 27 de febrero de 2015

Señales de inundaciones y desbordamientos

En estos días en los que las lluvias y el deshielo están provocando algunas inundaciones en los ríos del norte de la Península Ibérica, traigo a colación este tema tan bonito desde el punto de vista cultural, histórico y del estudio de inundaciones. En muchas ciudades y pueblos existen placas o lápidas que se colocaron durante alguna avenida catastrófica del correspondiente río, para indicar hasta dónde llegaron las aguas, y constituyen una interesante información en el estudio histórico de las avenidas.

Hace unos días encontré esta lápida cerca del río Pisuerga en Valladolid.


"A EL PISO DE ESTE LAGAR LLEGO EL RIO PISUERGA EL DIA 6 DE DIZIEMBRE DE 1739"

Si me enviáis fotos similares a este de cualquier parte de España o del mundo a jorge.mongil@ucavila.es, indicándome el lugar en que se encuentra la señal, las iré publicando en esta entrada del blog. 

martes, 10 de febrero de 2015

Biostasia y rexistasia

Cobertera (1993) recoge los conceptos de biostasia y rexistasia, establecidos por el geólogo francés Ehrart en 1956, y utilizados también por Viers (1973) y Tricart & Kilian (1982) para clasificar los suelos naturales en medios estables e inestables de zonas templadas. Siguiendo a Cobertera (1993) recordamos estas definiciones:

“Los paisajes en biostasia no están sujetos a erosión, están en descanso morfogénico. Sólo se registra la alteración de las rocas que constituyen el horizonte C de los suelos. Esta alteración es debida, exclusivamente, a los procesos de edafogénesis, de tal forma que en superficie las formas permanecen estables y recubiertas totalmente por la vegetación, gracias a un clima y unas condiciones topográficas favorables”.

“Al no existir erosión, gracias a la cobertera vegetal total y a la presencia de horizontes A ricos en humus en toda la superficie del territorio, las aguas no arrastran sedimentos en suspensión, los ríos, por lo tanto, son de aguas transparentes con cauces bien delimitados y márgenes protegidos por la vegetación y los suelos. La sedimentación, por lo mismo, es débil y compuesta por elementos solubles y pequeñas partículas coloidales en suspensión, sobre todo arcillo-húmicas. Se trata de un paisaje muy estable en el que los suelos han llegado a un cierto equilibrio con la vegetación y con el clima (“clímax”), es decir, a una madurez caracterizada por la gran importancia de la edafogénesis pardificadora, propia de estos climas templados. Esta situación de equilibrio podrá ser modificada por un cambio climático brusco o por la acción antrópica (deforestación o puesta en cultivo, obra pública que modifique el equilibrio de las vertientes, etc.)”.

                                      
br.worldmapz.com

“Los paisajes en rexistasia están sujetos a procesos de erosión. La alteración de las rocas es debida a estos procesos y no a los de alteración por edafogénesis. Las condiciones climáticas y topográficas –periodos de temperaturas muy elevadas y muy frías, precipitaciones irregulares con torrencialidad o periodos de sequía, elevadas pendientes, etc.- impiden la consolidación de una cobertura vegetal continua y la formación de suelos profundos y con horizontes A orgánicos importantes. Por el contrario, la superficie del territorio puede estar parcialmente recubierta por suelos de perfil muy poco evolucionado –litosuelos, regosuelos y rocas y regolitos. Es el dominio de la morfogénesis sobre la edafogénesis. Es el rejuvenecimiento continuado de los suelos hasta extremos en los que la recuperación hacia estadios más maduros es imposible, si no cambian las condiciones del medio. Los paisajes rexistásicos se caracterizan, por otro lado, por el descarnamiento del territorio, fruto de la erosión, por la torrencialidad de su red fluvial y el transporte de sedimentos abundantes de sus aguas coloreadas, por la sedimentación detrítica y de granulometría diversa, siempre abundante, procedente de la erosión mecánica y acompañando a elementos coloidales, sobre todo arcillas –ya que el humus se ha mineralizado rápidamente- y elementos solubles, con el consiguiente desguace y lavado mecánico y químico del territorio”.

www.atlasdemurcia.com

Cobertera, E.; 1993. Edafología aplicada. Ed. Cátedra. Madrid.
Tricart, J.; Kilian, J.; 1982. La ecogeografía y la ordenación del medio natural. Ed. Anagrama. Barcelona.
Viers, G.; 1973. Geomorfología. Ed. Oikos-Tau. Barcelona.

jueves, 15 de enero de 2015

La bioingeniería y el hobbit

Para que luego digan que la bioingeniería es una técnica reciente... Pues las empalizadas trenzadas ya existían en la Comarca.

viernes, 9 de enero de 2015

Agua desde el aire

Me parece una buena iniciativa. Aunque sea hacer publicidad gratuita...

2015 International Year of Soils


Cárcavas de colores

Algunas fotos de un espectacular paisaje acarcavado formado sobre las arcillas, margas y yesos del Keuper cerca de Teruel capital.




Estrechos de la Hoz

Os dejo algunas imágenes de la ruta que hicimos este fin de año por la vía ferrata "Estrechos de la Hoz", un precioso recorrido por el cañón calizo del río Mijares en Formiche Alto (Teruel).
Algunas fotos están tomadas del blog elrefugioalpino.








martes, 25 de noviembre de 2014

Retención de sedimentos en diques

Nos acaban de publicar un artículo en la revista Journal of Soil and Sediments, concretamente en un número especial sobre "analysis and modelling of sediment transfer in Mediterranean river basins" (Volume 14 , Issue 12). 

Os dejo aquí el resumen. El artículo completo puede obtenerse en este enlace.

Topographical surveying for improved assessment of sediment retention in check dams applied to a Mediterranean badlands restoration site (Central Spain)
Virginia Díaz, Jorge Mongil & Joaquín Navarro

The effects of check dams used in restoration projects have been discussed in a number of papers in recent years. This paper studies the effectiveness of retaining sediments from check dams constructed in the badlands restoration site of Tórtoles, located in the Corneja River basin (Spain), using a new topographical method. 
In order to assess the sediment-retaining capacity of the check dams, we measured the volume of sediment trapped by 15 of the 123 check dams built in 1965. We carried out a detailed topographical survey using a Total Station, with an accuracy of ±1 cm, to measure cross sections of the sediment trapped by each check dam. The results were then compared with those of two simplified methods which consider the volume of retained sediment as a simple geometric figure. 
According to our results, 258 m3 of sediment has been retained by the check dams. These results show a significant discrepancy between the topographical method and the two other methods, whose values are consistently lower (14 to 20 %). According to our survey, the mean value for the volume of sediment retained by each check dam is 17.23 m3, versus 13.86 and 14.74 m3 when applying the other methods. Although there is a strong correlation between the volume of retained sediment computed by the topographical method and the other two methods (r 2 from 0.96 to 0.94), the differences between them increase with the increasing size of the check dams. Therefore, total differences are expected to be more significant with larger check dams. The erosion rates, calculated on the basis of the retained sediment in the Tórtoles check dams, are 16–21 % lower when using the simpler methods. The bed slopes of the streams were reduced 12.44 % because of the presence of the check dams.
After having completed a more detailed topographical survey of the sediment trapped in the check dams, our results are more likely to estimate erosion rates and sediment yield correctly, thus leading to a better understanding of the effects of check dams on badlands restoration. Topographical surveying for improved assessment of sediment retention in check dams applied to a Mediterranean badlands restoration site (Central Spain).

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Henrique Cymerman: "El milagro del agua en Israel"

Excelente profesional y persona, Henrique Cymerman. Os invito a que veáis esta ponencia sobre la gestión del agua en Israel.

La transformación de torrentes en arroyos

Conocía algunas definiciones de Restauración hidrológico-forestal, pero esta que recogen Pemán & Pérez-Soba (2013) me parece una de las más bonitas y contundentes:

"La restauración o corrección hidrológico-forestal ha sido uno de los más
tradicionales campos de actuación de la ingeniería de Montes en España. El
objetivo de los trabajos de corrección, según el célebre ingeniero francés de
aguas y bosques Prosper DEMONTZEY (1882), era “transformar los torrentes
en arroyos”. Dicho autor definía el torrente como toda corriente de agua
que discurre por un cauce generalmente corto y con una pendiente superior
al 6%, con crecidas breves y casi siempre súbitas de caudal y con una fuerza
capaz de socavar la montaña; el torrente deposita en el valle los materiales
que arrastra, lo que provoca que su curso divague. Por el contrario, por
arroyo entendía un curso de agua de cauce estrecho, con una velocidad y
un caudal de sus aguas reducidos, lo que imposibilita su capacidad de socavar
y transportar materiales; conserva, por ello, sus aguas limpias. La transformación
de torrentes en arroyos consigue mejorar las características ecológicas
del curso de agua, por un lado, y mitigar muy eficazmente de manera
radical, en la raíz del problema, las avenidas catastróficas típicas de los cursos
torrenciales".

martes, 7 de octubre de 2014

Los Ayerbe y la hidrología forestal

Nuestros compañeros Jesús Pemán e Ignacio Pérez-Soba nos han sorprendido recientemente con la publicación de un interesante artículo en la revista Lucas Mallada, titulado: "Los Ayerbe: tres ingenieros de montes altoaragoneses y su aportación a la hidrología forestal española". Este artículo presenta una síntesis biográfica y técnica de una saga familiar de ingenieros de Montes altoaragoneses (Pedro Ayerbe
Allué, Benito Ayerbe Aísa y José María Ayerbe Vallés), que realizaron una destacada y pionera aportación a la hidrología forestal española durante el siglo XX. Esta aportación se produjo, en particular, en obras de corrección de torrentes y de aludes en el Pirineo de Huesca: en la cuenca alta del río Gállego (torrentes de Arratiecho, Arás, Arguisal, Escuer y Sía, así como la defensa del balneario de Panticosa) y en las cercanías de Canfranc (torrente de Los Meses, para la defensa de dicho pueblo, y las grandes obras de defensa de la Estación Ferroviaria Internacional de Los Arañones). Todas estas obras, de las que se presenta un abundante material gráfico, constituyen ejemplos extraordinarios del éxito de la corrección hidrológico-forestal después de décadas de funcionamiento.
Nuestra enhorabuena a Jesús e Ignacio por este artículo tan completo y documentado.
La referencia completa es:
Pemán, J.; Pérez-Soba, I.; 2013. Los Ayerbe: tres ingenieros de montes altoaragoneses y su aportación a la hidrología forestal española. Lucas Mallada, 15: 99-160.

lunes, 6 de octubre de 2014

El agua en el CONAMA 2014

Del 24 al 27 de noviembre se celebrará en Madrid la 12ª edición del Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA). Dentro de los varios ejes temáticos que se tratarán, el agua tendrá su protagonismo, en concreto en el eje 8, que se abordará los días 26 y 27.
Las actividades programadas son (ST=Sesión técnica; GT=Grupo de trabajo):
ST-27 Planificación Hidrológica. Visión post2015. Plan Hidrológico Nacional, Ley de Aguas, Plan Nacional de Regadíos, etc.
ST-28 Agua y energía: Huella hídrica y de carbono
GT-13 Gestión del agua en tiempos de crisis
ST-29 Caudales ecológicos
GT-14 Hacia el cumplimiento de los objetivos en materia de aguas residuales.


viernes, 3 de octubre de 2014

En recuerdo de Andrés Acosta Baladón

Con varias semanas de retraso, anoche me enteré del fallecimiento de Andrés Acosta Baladón, que ocurrió el 11 de agosto pasado en Durazno (Uruguay). Andrés era uno de los mayores expertos a nivel mundial en precipitaciones ocultas y horizontales y su captación. Estas precipitaciones son aquellos aportes hídricos que no registran los pluviómetros y proceden de las nieblas, del rocío, de la condensación del vapor de agua, etc.


Le conocí hacia 1998 en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia, donde nos visitó especialmente para dar a conocer su libro "Las precipitaciones ocultas y sus aplicaciones a la agricultura". Allí también entabló relación con los profesores de hidrología Joaquín Navarro y Andrés Martínez de Azagra. Por aquella época, en la que residía en Salamanca, también dio una charla en la Escuela de Ingeniería Técnica Agrícola INEA de Valladolid. Posteriormente volvía encontrarme con él en alguna ocasión en Valladolid.


A Andrés Acosta debemos una buena cantidad de conocimientos y experiencias acumuladas sobre la captación de las precipitaciones horizontales y ocultas, y su aplicación en la agricultura o en las repoblaciones forestales.


Esta es la reseña publicada en el periódico "Acontecer"
"Falleció ayer el científico Andrés Acosta Baladón
En la mañana de ayer, falleció en la ciudad de Durazno el reconocido científico Andrés Nemesio Acosta Baladón. Sus restos están siendo velados en la empresa Los Cedros, en calle Batlle casi ruta 5. Su sepelio será hoy a la hora 11, en la necrópolis local.
Walter Fumero | 12/08/2014
Acosta Baladón nació en Durazno el 18 de febrero de 1928, fue el segundo de los hijos menores de una humilde familia integrada por padres y diez hermanos.
Cursó primaria en la antigua escuela del Cañón hoy denominada Juan Zorrilla de San Martín. Su niñez transcurrió ayudando a sus hermanos mayores, vendiendo facturas y helados que su madre hacía. Así creció, valorando y tomando como ejemplo la imagen de su madre, quien luchó siempre sin quejas y tal vez ocultando su cansancio para criarlos y brindarles la mejor educación posible. En el año 1944, ingresó como aspirante en la Brigada Boiso Lanza Montevideo para poder seguir estudiando. Cursó liceo nocturno en el Instituto Acevedo Díaz. En el año 1947, se presentó a concurso para sobrestante en Obras Públicas donde fue seleccionado. Ahí tuvo la oportunidad de continuar estudiando e ingresó a la Facultad de Agronomía en el año 1960. Siempre se interesó por el agua, o mejor dicho, por los lugares en que faltaba o escaseaba el vital elemento.
En el año 1972, se trasladó a España, donde se especializó en Meteorología (grado 1), por esos días también logró la ciudadanía española. Ingresa a la Organización Mundial de Meteorología (OMM). En esta organización fue enviado a África donde pudo desarrollar y dar rienda suelta a sus inquietudes y preocupaciones por la falta de agua en esa región. Así comenzó a desarrollar en la práctica la idea de los Cultivos enarenados como se tituló su primer libro. Fue el pionero de los hoy llamados atrapanieblas y sus seguidores aún hoy lo tienen de referencia en sus trabajos actuales.
Desde hace unos cuantos años, había retornado a su lugar de origen, a su casa paterna, donde vivía su hermana, con quien compartía charlas amenas, recuerdos y vivencias. También sobrinos y sobrinos, nietos y bisnietos le daban cariño y compañía.
En marzo del año 2012, fue homenajeado, y denominaron con su nombre la temporada de ferias de los clubes de Ciencia que se desarrollaron en todo el país, cuyo lanzamiento se hizo en esta ciudad, con la coordinación del Prof. Federico Franco y la presencia del científico duraznense. Acosta manifestó su agradecimiento y emoción por el reconocimiento, y expresó estar feliz por su retorno a su querido y añorado país, después de haber recorrido muchos países del mundo. “Como Uruguay, ninguno”, expresaba afirmando que no lo cambiaba por ninguno.
En el mes de setiembre del mismo año, recibió el Premio Nacional a la Excelencia Ciudadana, otorgado por el Centro Latinoamericano de Desarrollo (CELADE)".



Aquí puedes encontrar algunas de sus publicaciones. 

martes, 30 de septiembre de 2014

Derribo de la presa de Robledo de Chavela

Ayer se derribó la presa de Robledo de Chavela (Madrid) situada en el río Cofio. Es la más alta derribada hasta este momento (22,7 m).

Artículo de iagua.es

viernes, 19 de septiembre de 2014

Una nueva metodología para determinar la efectividad de los diques

Los diques son estructuras transversales construidas en los cauces para mitigar la erosión, empleadas frecuentemente en España en proyectos de restauración hidrológico-forestal. Sus principales funciones son: controlar y retener los materiales sólidos transportados, estabilizar las laderas y los cauces torrenciales y reducir la velocidad del agua y consecuentemente su capacidad erosiva. No obstante, los efectos de los diques empleados en las restauraciones hidrológico-forestales para frenar la erosión son objeto de discusión en diversos estudios publicados en los últimos años. 

Con el fin de comprobar el grado de efectividad de los diques de gaviones en la retención de sedimentos, en un artículo publicado en el número 40(1) de la revista  Cuadernos de Investigación Geográfica se plantea una metodología basada en la estimación del volumen de la cuña mediante un levantamiento topográfico de detalle. Se ha comparado la metodología propuesta, que conlleva un exhaustivo y preciso trabajo de campo, con otras dos existentes, de uso frecuente y más simple elaboración.

El procedimiento metodológico se ha aplicado a una cárcava situada en la cuenca del río Corneja, en Tórtoles (Ávila), donde se localiza una restauración hidrológico-forestal proyectada en 1964 y ejecutada en 1965. Se observa que los diques han conseguido retener un volumen de sedimentos de 237,95 m3, según la metodología planteada, lo que supone entre un 7,9 y un 30,3% superior al obtenido por las otras dos metodologías utilizadas. Los volúmenes unitarios de los diques, respecto a nuestra metodología, oscilan según el caso entre ± 5% y ± 50%. Los resultados obtenidos con el método propuesto muestran una discrepancia con el resto, pero una mejor medición del volumen real de la cuña de sedimentos retenidos por los diques, lo cual justifica su empleo para la valoración de la efectividad de estas estructuras en el control de la erosión.

El artículo completo puede leerse haciendo click aquí.

Díaz, V.; Mongil, J.; Navarro, J.; 2014. Propuesta de una nueva metodología para determinar la efectividad de los diques en la retención de sedimentos. Cuadernos de Investigación Geográfica 40(1): 167-188.

Estudio de inundaciones en Muñogalindo (Ávila)

Por encargo del Ayuntamiento de Muñogalindo (Ávila), en los últimos meses hemos realizado el estudio del riesgo de inundaciones del arroyo de Garoza en este término municipal.

Como ocurre en otros muchos lugares, queda demostrado que, aunque se trate de un cauce de pequeño caudal medio, no hay que confiarse nunca, puesto que avenidas poco frecuentes pueden causar graves daños a bienes y personas. Por otro lado, los encauzamientos no son una buena solución en todos los casos, y dan una falsa sensación de seguridad que puede resultar muy peligrosa.

jueves, 28 de agosto de 2014

Leído en internet: "El hombre que detuvo el avance del desierto"

Entre todos los habitantes de la Tierra existen algunas personas con el ingenio suficiente para idear formas de mejorar la vida de los más desfavorecidos. En estas páginas hemos conocido multitud de ejemplos, como el niño que aprendió ingeniería en un vertedero de Sierra Leona para llevar la luz eléctrica a su aldea, la estudiante que inventó una depuradora de agua en el patio de su casa o el filipino que convirtió su casa en una biblioteca pública.

Sin embargo, las historias de auténticos emprendedores que han decidido poner su granito de arena para convertir este planeta en un mundo mejor es prácticamente interminable. Hoy, gracias al blog «Noticias positivas», incorporamos a esa lista a Yacouba Sawadogo, un agricultor burkinés que ha conseguido frenar el imparable avance del desierto en su país.

La lucha de Sawadogo contra el imparable avance del desierto comenzó en 1974. Mientras muchos de sus vecinos abandonaban sus aldeas, rodeadas de tierras estériles, este agricultor solo pensaba en hallar laforma de repoblar la región de Gourga. Como a muchos de estos personajes lo tomaron por loco, pero cuarenta años después ha conseguido recuperar más de tres millones de hectáreas de terreno desértico en ocho países del Sahel y convertirlas en tierras de cultivo.

Para lograr su objetivo, Yacouba Sawadogo decidió emplear una técnica de de agricultura tradicional denominada «Zaï», aunque adaptándola a los tiempos modernos. Este método consiste en cavar hoyos de unos veinte centímetros en los que se deposita estiércol y compost al lado de las semillas. Tras tres años de experimentación, este obstinado burkinés se convence de que el «Zaï» puede ser la solución definitiva para parar al desierto.

Los resultados parecen darle la razón. Desde las primeras lluvias, el rendimiento de las tierras se duplica e, incluso, llegan a multiplicarse por cuatro. Convencido de que puede revolucionar la vida de sus compatriotas, Sawadongo decide recorrer Burkina Faso en moto para enseñar la técnica a todos los agricultores que pueda.

Con el paso del tiempo, decidió mejorar el método plantando también árboles que ayudaran a mantener la humedad del suelo y favorecieran la infiltración natural del agua. Cuarenta años después de los primeros experimentos, su método ha recuperado más de tres millones de hectáreas de terrenos desérticos y se ha extendido desde Burkina Faso a ocho países de la región del Sahel. Mientras, este decidido campesino, que ha protagonizado varios documentales, se dedica a dar conferencias para tratar de expandir aún más los beneficios del «Zaï».

Aquellos que lo llamaban loco cuando lo veían plantar árboles en pleno desierto, ahora lo consideran un auténtico héroe. Sin embargo, Yacouba Sawadogo, se conforma con saber que gracias a su empeño miles de agricultores son capaces de vivir del fruto de sus tierras.


ABC.es

lunes, 14 de julio de 2014

Leído en internet: mapas de humedad del suelo de la NASA

Los científicos del instrumento Aquarius de la NASA han difundido mapas mundiales de la humedad del suelo, que muestran cómo la humedad de la Tierra fluctúa con las estaciones y los fenómenos meteorológicos.
La humedad del suelo, el agua contenida en las partículas del suelo, juega un papel importante en el ciclo del agua de la Tierra. Es esencial para la vida de las plantas y de las influencias atmosféricas y climáticas.
Las lecturas de satélite de la humedad del suelo ayudará a los científicos a comprender mejor el sistema climático y tienen el potencial para una amplia gama de aplicaciones, desde el avance de los modelos climáticos, las previsiones meteorológicas, vigilancia de la sequía y la predicción de inundaciones.
Lanzado el 10 de junio 2011, a bordo de la nave espacial argentino Aquarius/Satélite de Aplicaciones Científicas (SAC)-D, Aquarius fue construido para estudiar el contenido de sal de las aguas superficiales del océano, informa la NASA..
Las nuevas mediciones de humedad de los suelos no eran objetivos científicos principales de la misión, pero un equipo financiado por la NASA dirigido por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) ha desarrollado un método para recuperar los datos de humedad del suelo gracias a un radiómetro de microondas.
Las mediciones de Aquarius son considerablemente más gruesas en la resolución espacial que las mediciones de la próxima misión de la NASA Soil Moisture Active Passive (SMAP), diseñada específicamente para proporcionar las mediciones de la más alta calidad de humedad disponible en el suelo, incluyendo una resolución espacial 10 veces la ofrecida por Acuarius. Se lanzará en noviembre de este año.
Los suelos irradian naturalmente las microondas y el sensor de Aquarius puede detectar la señal de microondas desde 5 centímetros de grosor superficial, una señal que varía sutilmente con los cambios en la humedad del suelo. Aquarius completa cada 8 días un estudio mundial de la humedad del suelo, aunque con lagunas en terrenos montañosos o con vegetación donde la señal de microondas se vuelve difícil de interpretar.


Fuente: Europa Press





jueves, 19 de junio de 2014

Leído en internet: desertificación

"La actividad humana y los factores climáticos han provocado la degradación de aproximadamente el 30% de la superficie de la península Ibérica, pero solo el 5% de este territorio está afectado por procesos de desertificación activos en la actualidad, mientras que el resto corresponde a zonas degradadas en el pasado o "desertificación heredada".
Así lo ha declarado a EFEverde el experto en desertificación de la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC, Juan Puigdefábregas, con motivo de la celebración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, instaurado por la ONU en 1994, que este año lleva el lema "La Tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático".
En opinión de Puigdefábregas, en España existen cinco principales escenarios de riesgo de desertificación, ligados a la agricultura intensiva, la sobreexplotación de los acuíferos y la erosión del suelo: la agricultura intensiva del litoral mediterráneo, los nuevos olivares de Andalucía oriental, los regadíos de La Mancha y del Valle del Ebro y las dehesas extremeñas.
Según el director del Centro de Investigaciones sobre Desertificación del CSIC y la Universidad de Valencia, Vicente Andreu, este fenómeno inducido por el hombre "afecta de una u otra manera a casi la totalidad del territorio de España salvo la cornisa cantábrica y el noroeste" y además "no se han tomado medidas lo suficientemente eficaces para contenerlo".
Andreu ha destacado la dificultad de controlar los "tentáculos" de este fenómeno, como el "boom inmobiliario", la deforestación, la incidencia de incendios forestales y la explotación intensiva de los acuíferos, principales factores de la desertificación hacia los que se deberían enfocar "medidas urgentes y drásticas".
Además, el cambio climático podría tener "consecuencias graves" a medio plazo si se cumplen las previsiones científicas, que en la zona del mediterráneo occidental prevén una subida de las temperaturas, disminución de las lluvias y episodios de precipitaciones muy intensos que implicarán "fuertes escorrentías, que arrastrarán mucho suelo, aumentarán los procesos erosivos y empobrecerán más el terreno", ha señalado.
Andreu ha manifestado que "siempre hay formas de paliarlo, pero hay que tener en cuenta que no solo depende de la investigación, sino también de las políticas de los gobiernos, la situación económica y la necesidad de una solución global".
Según el decano del Colegio de Ingenieros de Montes, Carlos del Álamo, "lo terrible son las consecuencias: pérdida de capacidad de cultivo de los suelos y de la supervivencia del monte, pérdida casi irreversible de la biodiversidad, pérdida de empleos, emigración inevitable debido a la pobreza y, en áreas muy extensas de países poco desarrollados, un aumento alarmante de la malnutrición".
En este sentido, del Álamo ha destacado que "la gestión sostenible de la tierra aumenta la capacidad de los ecosistemas de sobreponerse a impactos ambientales adversos, mejora la condición de vida de las personas y contribuye a la no aparición de incendios forestales, otra de las grandes causas de la desertificación".
Así, desde la organización ecologista WWF proponen fomentar un uso del territorio compatible con la conservación del medioambiente a través de una gestión sostenible de los recursos hídricos, una política agraria que estimule un buen uso del suelo y los recursos, una lucha más eficiente contra los incendios y la restauración de hábitats forestales afectados por este proceso de degradación.
En el mundo, la desertificación y la sequía amenazan seriamente los medios de subsistencia de más de 1.200 millones de personas en 168 países, según datos de la Convención de las Naciones Unidas contra la Desertificación".

Fuente: rtve.es

martes, 17 de junio de 2014

La tierra pertenece al futuro

«La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático»

Mensaje del Secretario General en el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

"La degradación de la tierra, causada o exacerbada por el cambio climático, no solo supone un peligro para los medios de vida, sino también una amenaza para la paz y la estabilidad. Los signos de advertencia se observan en el conflicto entre pastores y agricultores de subsistencia, que compiten por tierras más productivas, y en la lucha entre comunidades por unos recursos hídricos cada vez más escasos. Vemos los síntomas de inseguridad en la volatilidad de los mercados mundiales de alimentos, los desplazamientos internos y las migraciones en masa.
Si bien la degradación de la tierra se siente de forma aguda en las tierras áridas del mundo, aproximadamente el 80% de la degradación se produce en realidad fuera de esas zonas. Más de 1.500 millones de personas —en su mayoría pequeños agricultores— subsisten en tierras que se están degradando. El cambio climático amenaza directamente su productividad. En muchas regiones, los recursos de agua dulce están disminuyendo, las zonas donde se cultivan alimentos están cambiando, y el rendimiento de los cultivos está decayendo.
A nivel mundial, se prevé que las condiciones climáticas imprevisibles y extremas tendrán un efecto aún mayor sobre la producción de alimentos. Con la población mundial en aumento, es urgente que trabajemos para desarrollar la resiliencia de todos los recursos productivos de la tierra y de las comunidades que dependen de ellos. Necesitamos administrar la tierra de manera sostenible, evitar que siga degradándose, recuperar la que ha sido dañada y reparar los daños. Más de 2.000 millones de hectáreas de tierra pueden ser recuperadas y rehabilitadas. Necesitamos estimular la adopción de medidas que conduzcan a la recuperación de esas zonas.
La recuperación de la tierra que se está degradando tendrá múltiples beneficios. Podemos evitar los peores efectos del cambio climático, producir más alimentos y mitigar la competencia por los recursos. Podemos preservar los servicios vitales de los ecosistemas, como la retención de agua, que nos protege de las inundaciones y las sequías. Además, un enfoque integral a gran escala de la recuperación de la tierra puede crear nuevos puestos de trabajo y oportunidades de negocio y de medios de subsistencia, permitiendo a las poblaciones no solo sobrevivir sino prosperar.

El lema del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación de este año es «La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático». Podemos hacerlo. Así lo han demostrado comunidades en Burkina Faso, el Níger y Malí, que han recuperado más de 5 millones de hectáreas de tierras degradadas. Dejemos que estos y otros ejemplos nos inspiren y protejamos y cuidemos la tierra para esta generación y para las generaciones futuras".